domingo, 14 de noviembre de 2010

Se le escapa a Alonso

En Abu Dhabi aún no se creen la expectación que tiene su Gran Premio este año. Si el año pasado se vendieron todas las entradas, os podéis hacer una idea éste; creo que han terminado hasta con la reventa.

Yo he ido por la mañana a la oficina, a seguir poniendo al día a Mazen, el chico que se ha incorporado para substituirme.

Después de comer ya me he vuelto a casa. Estaba media oficina saliendo para ver el Gran Premio; los más afortunados iban a Abu Dhabi y el resto, a casita para verlo en la tele.

Lástima que se le haya escapado el título a Alonso. Sobre todo, de esa forma tan tonta. Claro que, siendo justos, también Wettel se lo merece, ¿no?
Como anécdota, el agua de rosas en el podio. Como mañana ya se celebra el Eid-al-Aha, pues esta noche es declarada "noche seca". Es decir, no se puede ni servir ni beber alcohol en ningún sitio. Así que los pilotos no han podido regarse con el tradicional champán. Por mucho que agitaran las botellas, ahí no salía nada de espuma, jajaja.

A ver si el año que viene hay más suerte.

martes, 9 de noviembre de 2010

Se van los invitados :-(

Llegó el día que menos gusta siempre, que se vayan los visitantes. Con lo bien que hemos estado, qué pena que todo llegue a su fin.


Estos últimos 3 días han sido muy tranquilos: visita al mall para hacer recados, almuerzo rico, playita, compra de telas, etc. El domingo se fueron a Abu Dhabi para ver la Mezquita y el Parque Temático de Ferrari. Luego vimos el GP de Brazil en casa, cenando unas salchichas muy ricas.


Y esta mañana madrugón para coger el vuelo. De vuelta a casa, yo me he vuelto a dormir otro rato.


El resto del día ha estado sin mucho jaleo. Ahora deseando que llegue el 6 de diciembre, que vienen Tere y Fede.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Maldita Jennifer

Hoy también tenemos anécdota, aunque no nos ha hecho tanta gracia como la de ayer.


El típico plan de Dubai un viernes es el Brunch. En la mayoría de los restaurantes y hoteles de la ciudad tienen un buffet muy amplio y a diferentes precios. Nosotros nos hemos decantado por el del Hotel Address en el Club de Golf de Montgomery, muy cerquita de casa.

A 200 metros de llegar al hotel tenemos la mala suerte de cruzarnos con Jennifer. Bueno, mejor dicho, de que esta inglesa se cruce con nosotros. En una de las rotondas, nos ha embestido por la izquierda. Gracias a que íbamos a unos 20 km/h, no ha pasado nada, sólo que nos ha abollado la puerta de atrás de mi golfito. Pero lo peor de todo, como siempre, ha sido su actitud. Estaba clarísimo que había sido culpa suya, pero ni siquiera ha querido pedir perdón sino que ha intentado echarnos el muerto a nosotros; todo fruto de su nerviosismo e inexperiencia. Nosotros, como íbamos recto, estábamos en el carril de la derecha. Pero ella, en su carril de la izquierda, quería girar a la derecha, nada lógico. Y, claro, nos ha dado. Eso sí, no paraba de decirnos que ella asumía que íbamos a la derecha. Pues que no asuma tanto y mire más.
El caso es que aquí en Dubai tenemos que esperar a la Policía, que es la que escribe el parte y determina quién tiene la culpa. Como el inglés del policía dejaba bastante que desear, no entendía bien lo que había pasado y nos empezó echando la culpa a nosotros. Menos mal que Osama se lo ha explicado en árabe y ha entendido que no teníamos culpa ninguna. Así que, tras esperar una hora, nos hemos ido con el parte de color verde, que nos da la razón. Mientras, la inglesita con su actitud arrogante se ha llevado el rosa.

Gracias a Dios, no ha sido nada, un simple choque. Pero no deja de ser un incordio el llevar el coche al taller para que lo arreglen. Además de estar al borde del mareo porque no habíamos desayunado nada y ya eran las 2 de la tarde.
Pero bueno, en el brunch ya nos hemos desquitado a gusto y, por supuesto, echado unas risas a costa de Jennifer. Eso sí, Marta y Marcos están conociendo el Dubai de verdad, jajaja.


Después de la comilona, a mí me han mandado a casa a descansar, que Marcos me asusta con las contracciones, jeje. Hemos dejado a los visitantes en la boca del metro para ir al Dubai Mall y nosotros a casa un ratillo.


Sobre las 20:00 nos reunimos con ellos en el mall, que está hasta la bandera, ¡qué barbaridad! Eso sí, las tiendas vacías. De camino al restaurante donde vamos a cenar, vemos el espectáculo de la fuente, que parecía que había un concierto de los Beatles gratis, ¡cuánta gente! Menos mal que desde la terraza del restaurante se ve divinamente y sin tanta aglomeración. Además de que cenamos de lujo.

Así que, a pesar del sustillo mañanero, hemos terminado el día divinamente.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Toma de contacto con la ciudad

Hoy es fundamental amanecer con despetar cristiano, como digo yo, cuando Dios quiera. Aunque yo he tenido que madrugar un pelín, pues tenía una llamada a las 9:15. Prefiero no dar detalles para no gafarlo; ya veremos qué pasa.

Obviamente, después de la llamada, me he vuelto a acostar hasta las 12:00.


Me he puesto a hacer el primer puchero de mi vida, que comemos en casa tranquilamente. La verdad es que, a pesar de no tener huesos de jamón aquí, no ha salido del todo malo.

Después de comer nos hemos ido a dar un paseo por la ciudad. En coche, claro, que ya sabemos cómo funciona Dubai. Primero a la Palmera, para enseñarles la urbanización artificial, de las más famosas del mundo.

Luego una paradita en el paseo de JBR, cerca de la playa, que se está de lujo. Y, después de enseñarles la zona residencial de Marina, que más bien parece Nueva York con tanta torre, nos vamos nuestro rincón favorito: el Royal Mirage.

Antes de cenar, nos tomamos una copilla en la terraza del Eau Zone, que se está la mar de bien. Allí hemos vivido la anécdota del día: en plena discusión por la cuenta, muy típico, a Marta se le ha caído mi móvil a la piscina del bar, un show. El problema es que han tardado mucho en sacarlo del agua. Al final ha terminado Marcos con los pantalones mojados hasta las rodillas, pobre.

Con la risa floja aún, nos hemos ido al patio de siempre a cenar unas tapillas. Pero está claro que los fines de semana no se puede ir; están a tope y el servicio no da a basto.

Y de ahí a casa, que ya mañana será otro día.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Llegan Marta y Marcos

Alegrón que me he llevado esta mañana. Resulta que mi prima Marta y su marido, Marcos, no llegan el jueves, como yo pensaba, sino hoy, miércoles. Así que he tenido un día sin parar.


Primero he ido a Carrefour a hacer la compra, que no tenía casi de nada ya. Y luego al Dubai Mall a por las cápsulas para la cafetera.

Ya en casa, he dejado las camas hechas para los nuevos invitados. ¡Qué bien que lleguen un día antes!

Por la tarde he estado haciendo magdalenas para el desayuno. Con algo me tengo que entretener ahora que no tengo trabajo fijo, ¿no?

Hemos cenado una tortilla de patatas, que ha salido muy rica. Pero creo que al personaje que llevo dentro no le ha debido gustar demasiado porque la he vomitado antes de salir para el aeropuerto. Lo que más rabia me da es que tengo que volver a cenar. Así que me he llevado un bocatín de pechuga de pavo para el camino.

En el aeropuerto había hoy mucha más gente que cuando llegaron mis padres, a pesar de ser entre semana. Pero, al salir, nos han confirmado que no ha habido mucha cola en el control de pasaportes, menos mal.

Camino de casa les íbamos dando un tour nocturno de Dubai, avisándoles de lo diferente que es la ciudad de día y de noche.

Antes de irnos a dormir, hemos estado un ratillo de charla y nos han dado el Belén que nos han traído, que es una preciosidad. Gracias a ellos vamos a tener una Navidad en condiciones, a pesar de estar tan lejos de la madre patria.

Mañana más.

domingo, 31 de octubre de 2010

Despidiendo a mis padres

Qué pena, lo pronto que pasa el tiempo cuando se disfruta ¿verdad? Ya han volado los 15 días y ha llegado la hora de que mis padres vuelvan a Jerez, aunque en 4 meses, si Dios quiere, estarán de nuevo por aquí. Además, el jueves llegan los refuerzos: mi prima Marta y su marido, Marcos, que vienen a pasar unos días.

Lo único malo del vuelo directo a Madrid es el horario de salida, jeje. Hay que pegarse un madrugón considerable para estar en el aeropuerto a eso de las 5:30-6:00 de la mañana, telita.
Les hemos ayudado a facturar las maletas en las máquinas automáticas y nos hemos vuelto a casita a dormir un par de horas antes de ir a la oficina.

Yo he ido a enseñarle a Mazen, el nuevo chico que han contratado en mi lugar. Sobre todo para echarles un cable en el lanzamiento de la nueva campaña de Metlife Alico; principalmente en la parte de buscadores, pues es un pelín complicada.

Pensaba que serían sólo 3 o 4 horas pero he terminado saliendo a las 17:00.

Ya en casa, he hecho otra tanda de magdalenas, que duran cada vez menos tiempo. Luego nos hemos cenado el caldo que quedaba, que menos mal que mi madre ha dejado dos tarros en el congelador, jeje.

Y a dormir prontito, que mañana me toca ir otra vez a la oficina a terminar con la campañita.

jueves, 28 de octubre de 2010

Excursión a Abu Dhabi

Hoy toca escapada a la capital de los Emiratos, Abu Dhabi. Hemos tenido que salir prontito, sobre las 9:30, para poder llegar a la mezquita a tiempo para visitarla, que la cierran a las 12:00.

En la entrada, ataque de risa porque mi madre y yo nos tenemos que poner la abaya y el pañuelo. Es el traje nacional, una túnica negra hasta los pies y cubrirnos la cabeza con el pañuelo negro también. No han parado de hacernos fotos mientras nos vestíamos, un show. Claro que menudo calor hemos pasado a pleno sol y cubiertas de negro enteras.
Hemos visto las dos salas de rezo, una para hombres y otra para mujeres; y la tumba del Jeque Zayed, que fue el fundador del país.

Como podéis ver en las fotos de abajo, es muy grandiosa y, en mi opinión, y bastante espectacular. Dentro tienen la alfombra más grande del mundo hecha de una sola pieza, como no podía ser de otra manera. Es la que se intuye en la tercera foto.
Aunque ya la había visitado, me he vuelto a gustar mucho otra vez y es que es una visita que merece totalmente la pena.




Después de visitar la mezquita, hemos ido a comer con Nadia y Sinan, tía y primo de Osama, que viven en Abu Dhabi. Su tío Rahif se ha unido al café cuando ha salido de la oficina.
Y, de vuelta a Dubai, había que pasar por la Yas Island, donde está el circuito de Fórmula 1 y el parque temático de Ferrari, que abrieron ayer pero creo que la inauguración oficial está prevista para principios de diciembre, una vez pasado el Gran Premio.
Nos hemos tomado una copilla en una terraza del hotel Yas, que está encima del circuito y es donde se quedan los pilotos durante el Gran Premio.

Hemos llegado a casa reventados y sin ganas de hacer plan ninguno, ni siquiera de preparar algo de cena. Pedimos a Wagamama y lo tomamos en la terracita, que cada día se está mejor.