lunes, 30 de junio de 2008

A las 22:30 en la cama

Si ayer me costaba levantarme, no puedo explicar lo de esta mañana. Casi necesito que venga la grúa a levantarme. Esta noche me acuesto a las 22:00, espero.

En la oficina ha estado tranquilo el día. Ahora Joe está camelándose a uno de los conductores para que le deje la plaza de aparcamiento. Como Sainul, el chófer, llega muy temprano, siempre tiene buen sitio. A eso de las 10:15 se suele ir a Jebel Ali a entregar el correo interno. Así que Joe aprovecha y aparca en su sitio. Quiere negociar con él para pagarle 200 dirhams (unos 35 euros) al mes para asegurarse el intercambio.

A mediodía, he ido a comer con Lise, Claudine y Angelica. Han estado contando una despedida de soltera de este fin de semana, qué malas son. Luego nos ha contado Angelica que estuvo en una boda de una amiga que, en plena Iglesia, dijo que no se casaba. Claro, la fiesta tuvo que continuar tal cual porque ya estaba todo encargado y pagado. Anda que menuda faena.

Por la tarde, hemos despedido a Elodie, que era su último día en la oficina. Mañana empieza en una agencia de Relaciones Públicas. Maya ha subido unos brownies de Circle y hemos caído todos, ¡qué ricos!

De ahí, he ido a Ibn Battuta a hacer algo de compra, que no tengo nada en la nevera. Mucha frutita, que es muy sano. Y a casa volada que estaba muerta de cansancio. De hecho, a las 22:30 estaba encamada como las liebres. Hoy era el típico día de quedarme dormida de camino a la almohada.

domingo, 29 de junio de 2008

VIVA ESPAÑA

Felicidades a los Pedros y Pablos.

Cuando ha sonado la alarma, creía que era una broma, estaba profundamente dormida. De hecho, me he quedado remoloneando media horita en la cama.

Por la mañana, hemos tenido reunión con Carla, de Saks, en Burjuman, al otro lado de donde estamos. No eran ni las 11, 10:50 para ser exactos, y ya hac
ía 46 grados. Una imagen vale más que mil palabras, ¿no? Pues ahí dejo la foto del frontal del coche. Lo gracioso es que, a mediodía, había bajado a 38, esto no hay quién lo entienda.



La reunión ha ido muy bien. Se ve que esta mujer tampoco entiende mucho y hay que dorarle la píldora; que se sienta importante. Espero que no haya problema porque, cuando le da por quejarse, va directamente a la cúspide, sin ni siquiera saber nosotros de qué va la película.

Hemos vuelto a la oficina justo para comer. Esta vez, hemos ido al japonés de Internet city. Se ha unido Osama, que trabaja al lado. Ah
í estábamos comentando del partido de esta noche. A ver si destrozamos a los alemanes. Yo, sinceramente, me conformo con un 1-0.

Alucinante la incompetitividad de HSBC. Me ha llamado Pierre, el que me vendió el coche, para decirme que aún le están cargando el préstamo del coche. Lo gracioso es que a m
í también me lo están cobrando, así que lo estamos pagando por partida doble, menuda gracia. Está el pobre que trina y no es para menos. Va a ir a poner una denuncia formal. Por eso seguía la tarjeta del coche con su número de préstamo.

Y a las 18:30 como un clavo me he ido a casa a cambiarme, que los pantalones largos no los aguanto ni de broma. Hay que ir bien cómoda y fresquita, que la noche está húmeda de narices.

Después de idas y venidas que si al Westin, que no que a a Barasti, que allí hay que vestir formal, sí pero es interior y con aire, etc. Bego, en su línea, nos volvía a todos locos con los cambios. Total, que lo hemos terminado viendo en Barasti Osama, Omar, Gilberto, Jeremy, Margarita, Sarvin, Mohsen y Maan, con camiseta de España y todo.


Del partido no creo que haya que comentar nada, ¡somos campeones! Y bien merecido que lo tenemos. Hemos jugado mucho mejor que los alemanes. Los últimos 15 minutos, nos hemos puesto un poco nerviosos porque los alemanes se han visto sin título y han empezado a atacar a la desesperada. Pero ahí estaba San Iker para no dejar entrar la pelota en la portería. En resumen, ha ganado el mejor. Una pena no estar en España porque la celebración ha debido ser un espectáculo. Nosotros nos hemos quedado hasta ver la entrega del trofeo, gran momento. Luego, dejar el parking ha sido una pesadilla, claro.





Nada más llegar a casa, una ducha en condiciones. Entre el calor, el estar tirada en la hierba, los saltos que dimos, etc. Debí terminar la noche oliendo a tigre de bengala.

Ahora nos queda Wimbledon, que este año lo gana Rafa seguro. Así que, en breve, estaremos celebrando otra vez.

VIVA ESPAÑA

sábado, 28 de junio de 2008

De sábado tranquilo

Hoy tocaba levantarse pronto para ir a la segunda sesión de depilación láser. En principio, sólo me quedarían dos sesiones más y se acabó. Eso espero.

De ahí, me he ido al Mall a fichar cosas en Zara para las rebajas, que empiezan el martes, creo. También tenía que ir a Carrefour a hacer algo de compra.

Increíble, lo enano que es Dubai. Primero me he encontrado a Osama con su hermana Ban, que venían de ver un par de apartamentos. Parece que ya se han decidido y van a ser vecinos de Emilie y míos. Menuda comunidad estamos montando en Marina, jeje. Luego, 2 minutos después ha aparecido Maan, que también estaba de compras. Total, que nos hemos sentado a tomar algo en Paul.

A las 5 me he ido a Misa. Increíble cómo me muevo ya por la parte antigua. No me he perdido en todo el fin de semana, empiezo a controlar Dubai.

Después de Misa, he quedado con Osama en Festival City para ir a ver a Laura, que ya está en su casita. Hogar dulce hogar. Ignacio sigue monísimo y su madre muy guapa, se ve que lo de estar en casa sienta divinamente. Han venido también Maan, Omar y... ¡Begoña! Ya está de vuelta de sus 3 semanas de vacaciones. Con lo que te hemos echado de menos.

Luego, hemos dejado ya descansar a Laura antes de que el glotón empiece a pedir otra vez. Así que decidimos ir a tomar algo al Royal Mirage. Por el camino, casi me cargo un gato, que se cruzó por mitad de la carretera.

Y tempranito a casa, a descansar para mañana. Espero que destrocemos a los alemanes y quememos Dubai.

viernes, 27 de junio de 2008

De turismo por Dubai

Hoy nos hemos llevado a Sofía a hacer un poco de turismo por Dubai. Al menos que la pobre vea algo máss que el hotel y la oficina, ¿no?

Hemos recogido a Margarita, que se une a la ruta y al Mall a tomar algo antes de arrancar. Ahí se nos ha unido Susana también.

Empezamos por Madinat Jumeirah, el centro comercial en forma de zoco. La temperatura exterior al salir del parking era de 40 grados, ahí es nada. Por suerte, el zoco es cubierto y con aire acondicionado, al más puro estilo Dubai.

De ahí, una parada rápida en la playa para que, al menos, se mojara los pies y pueda decir que la ha pisado, aunque no se pudiera estar del calor. Lo hemos intentado en el hotel de Jumeirah Beach pero el truco no ha servido. En vista de lo cual, hemos ido a la de al lado, que es pública.

Siguiente destino: Deira, la parte antigua. Hemos tenido muchísima suerte con el aparcamiento. Los viernes, al ser fiesta, está siempre hasta arriba, pero hemos encontrado un sitio buenísimo pronto.

Hemos paseado por el zoco textil, el mercado del oro y por todo Deira. Eso sí, un calor de morirse. Más que calor, mucha humedad y, claro, no paras de sudar ni un segundo.

Margarita y Sofía se han cogido un taxi de vuelta y yo me he ido a ver a Laura al hospital. Increíble pero cierto, he llegado yo solita y sin perderme.

¿Qué voy a decir de Ignacio? Si las fotos hablan por sí solas. Sigue monísimo y Laura estupendamente. Tanto que mañana se va para casa, mejor ahí que en ningún sitio. Por fín he conocido a Antonio, su padre, paisano mío. He estado un rato con ellos y luego directa a casa, que el calor ha acabado conmigo. Ahí dejo unas fotos de Ignacio.







Ya en casa, he hecho todass las llamadas que tenía pendientes desde ayer: a mi prima Lola para felicitarla con retraso, a mi tia Rosario para que me contara de Eugenia y a mi padre, que esta mañana no estaba cuando hablé con mi madre. Ya falta menos para el 11 de julio.

jueves, 26 de junio de 2008

Al carajo Rusia

Es el mensaje que me ha enviado mi padre durante el partido. Me ha hecho tanta gracia, que lo utilizo de título. Estamos en la final, sí señores. Y eso que el 90% de la población española no dábamos un duro por ellos, como de costumbre. En la oficina todo el mundo me estaba dando el pésame por anticipado. Al irse, me decían: "Mucha suerte, María" "A ver si gana España pero está muy difícil" Y yo, toda chulita, diciendo que no necesitábamos la suerte para nada. Y así ha sido. No entiendo mucho de fútbol pero creo que han jugado un partidazo, ¿no? 3 golazos como catedrales. Así se hace. Y ahora, nos espera Alemania. Ya que hemos llegado hasta aquí, habrá que ganar. Seguro que la fiesta en Madrid ha sido espectacular. Habrá ardido Colón, la Cibeles y todo lo que se haya puesto por delante.

En la oficina, he estado haciendo la presentación que teníamos esta tarde. La verdad es que he terminado muy contenta con el documento final, raro en mí. Hasta Joe, que es bastante orgulloso, ha reconocido que está muy bien.

Por cierto, le he tenido que callar la boca un par de veces reenviándole un par de correos. Pretendía echarme la culpa de haber vendido demasiado barata una campaña a un cliente y, yo, lo único que hice fue comprarla. Menos mal que no tiro ningún correo. Así he podido demostrale que la culpa es suya.

Por la mañana después del tradicional zaatar, hemos renido reunión interna para discutir una cosa de Clearasil. Estamos en plena propuesta y los de Euro tenían ya la opinión del cliente.

La reunión era en las oficinas de Chalhoub en Jebel Ali, con Milli y Mariam, responsables de St. Dupont y Pequignet respectivamente. Las dos estaban encantadas con la presentación, les ha gustado mucho. Menos mal que terminamos la semana con buen sabor de boca.

Como anécdota del día cuento la manía de Katya Chalhoub, hermana del Consejero Delegado del grupo con el que tenemos el acuerdo. En el parking, nadie puede aparcar su coche en la plaza del al lado, por si se lo rozan. Pero no os penséis que la señora tiene un Ferrari último modelo, nada de eso, un BMW bastante normalito y antiguo. Hay que ser imbécil.

Joe me ha dejado en la oficina, he terminado el informe que le envío a Dany todas las semanas y a casa a cambiarme.

Entre ducha y vestimenta, he intentado llamar a mi tía Rosario para que me contara cómo ha ido el nacimiento de Eugenia, su cuarta nieta. No sé qué le pasaba hoy a las líneas pero muchos números españoles me daban como "números sin uso". Porque también he intentado hablar con mi prima Lola, que es su cumpleaños y nada. Mañana lo volveré a intentar.

Una amiga de mi amiga Nati está en Dubai un par de días por trabajo y esta noche la "sacamos" de paseo, para que conozca un poco. Se llama Sofía, portuguesa y es muy simpática. Habla español perfectamente porque vivió en Madrid y en México. La recogemos en su hotel y vamos al Royal Mirage a cenar algo en el patio que tienen, que es muy agradable. Como ya está empezando a hacer esa humedad insoportable de la que tanto hablan, hemos terminado metiéndonos dentro. Así también hemos visto el partidazo que ha jugado España, ya lo he comentado arriba.

Después de la alegría de haber pasado a la final, subimos 10 minutos al Roof Top para que lo viera y a dormir. Mañana hacemos más turismo.

miércoles, 25 de junio de 2008

Cumpleaños de Laura

Hoy es el cumpleaños de Laura y hay que felicitarla por partida doble. Por la tarde iré a verla y a conocer a Ignacio, que no veo la hora.

Esta mañana, en el garaje, he rellenado el líquido de limpiaparabrisas yo solita, estoy de lo más orgullosa de mí misma, jajaja. Es la primera vez que lo hago y, claro, me he tenido que leer las instrucciones.

En la oficina, tenía un correo de Lama, que se casa. Por lo visto, celebran su cena de compromiso el 18 de julio y me han invitado. No puedo ir porque estaré en España, de vacaciones. Después de contestarle que no, me ha dicho Joe que es en Beirut. Menos mal que no me ha dado por aceptar.

Durante todo el día no he parado de hacer cosas. Me viene genial que Joe está medio enfadado porque así trabajo la mar de agusto. Hemos quedado en sentarnos para organizar las cosas pero, al final, no hemos podido. Claramente, hay un problema de comunicación y organización. Yo sé perfectamente lo que tengo que hacer y organizo mi día en función del trabajo que tengo. Pero, claro, si ninguno de los dos asume un proyecto, se queda en el aire y, al final, hay que sacarlo adelante a todo correr. En fin, muy cansino el tema.

La anécdota más divertida del día, cómo no, la ha vuelto a protagonizar Ravi. Nuestras puertas son de cristal y, el pobre, volvía a nuestro despacho. No ha debido ver la puerta y se la ha comido literalmente. Menudo trompazo se ha llevado el pobre. Lo peor es el ataque de risa que me ha entrado; de esos tontos que no puedes parar aunque quieras. Llorando y todo estaba. Vamos, que me he tenido que ir al cuarto de la impresora porque me daba apuro reírme en sus narices. Después de eso, hemos puesto un post-it en la puerta para que no vuelva a pasar.

A la 19:10 me he ido volando a ver a Ignacio con Osama. Aunque me había llamado Emilie esta mañana para contarme lo mono que era, se ha quedado corta. Es un muñequito. Además, como ha nacido tan grande, está ya medio criado. Pero nos consta, por lo que comenta su orgullosa madre, que no renuncia a ninguna toma. Para muestra, aquí dejo unas fotos. En una de ellas es igualito a su padre. Son un poco oscuras porque las hice sin flash.





Así ha estado todo el rato que nos hemos quedado en la habitación, ¡qué gusto! Abría un pelín los ojos de vez en cuando pero estaba frito el pobre. Naroa, ahí tienes fotos del enano. Iré colgando más pero en un mes lo tenéis por ahí :)

De ahí, nos hemos ido a cenar al nuevo Souk de Wafi, que nos han dicho Laura y Dani que está muy bien. También se han quedado cortos, menudo descubrimiento. El zoco es mucho más auténtico que el de Madinat Jumeirah y la zona de restaurantes es increíble. El techo está abierto pero, el aire acondicionado está tan alto, que no se nota. La comida es árabe pero de diferentes países: marroquí, iraní, libanesa, turca y egipcia. Creo que mañana, antes del partido, volvemos.

martes, 24 de junio de 2008

¡Ya está aquí Ignacio!

Bueno, aunque le ha costado llegar y, al final, ha tenido que ser cesárea, ya tenemos a Ignacio entre nosotros, por fín. Eso sí, ha venido al mundo hecho un hombrecito ya; pesando 3,9 kilos y midiendo 55 cm, ahí va el niño. Lo importante es que los dos están bien, aunque suene a típico. A ver qué tal está Laura mañana para acercarme a verles; no veo la hora de conocer al enano. Subiré fotos.

En la oficina, Joe ha estado mejor que ayer, que tampoco era difícil. Le tenía que ayudar con una duda sobre DFA y, claro, haciéndome la pelota a saco.

A mediodía, he pedido comida japonesa pero, esta vez, le ha costado llegar más de dos horas; estaba hambrienta. Me he acoplado a los chicos en el despacho de Rayan, con Georges, Didier, Omar y Guy. Todo bien hasta que han empezado a agobiarme con presentarme a un amigo de Georges para casarme, ¡qué manía! Me he tenido que ir, de la presión que me estaban metiendo.

Ha llamado la de HSBC para decirme que la tarjeta de registro del coche está mal. Por lo visto, tiene asociado el préstamo de Pierre aún. Así que pretendía que fuera a su oficina a por una carta que necesito para poder cambiarlo. Esta gente no está acostumbrada a enviar las cosas por correo, de verdad. Le he hecho entender que no puedo ir al otro lado de la ciudad con el horario tan flexible que tienen, irónicamente claro, porque es de 8 a 14. Menos mal que ha entrado en razón. En cuanto reciba la carta, me tocará ir de nuevo a RTA a cambiar la tarjeta. ¡Qué difícil es hacer los trámites a la primera en Dubai!

Por la tarde, ha venido Ravi Kabra, de la oficina de MC India. Ha estado dos semanas en USA y, de camino a India, ha parado un par de días en Dubai. Nos ha estado contando los servicios del Centro de Excelencia pero el pobre debía estar agotado con el cambio horario. Se ha quedado frito encima de la mesa, literalmente, ¡qué lástima!

Luego hemos tenido otra reunión con un proveedor de Bluetooth para ver las posibilidades con uno de nuestros clientes. Interesantes opciones todas, la verdad. A ver si conseguimos que salga bien.

Al volver a mi mesa, tenía un mensaje de Patricia, pero no la ha pillado, ya había dejado la oficina cuando le he respondido. Lo mismo con Pedro. Mira que no suelo estar mucho tiempo fuera de mi mesa, qué pena.

De camino a casa, he pasado por la tintorería a recoger mi chaqueta y unas bermudas que dejé el viernes por fín. Llevaba meses intentando llevarlo pero siempre se me olvidaba.

Y luego, a casa de Emilie a decirle adiós. Ahí está la pobre liada con las maletas y la plancha. Pero, como no podía ser de otra manera, ha encargado cena, ¿de dónde? ¡De Wagamama! Jajaja.

De ahí a casita, que hoy he terminado tarde y cansada. Además, mañana quiero estar muy temprano en la oficina para poder salir pronto e ir a ver a Ignacio.

He hablado con mi padre, que me ha dado una buenísima noticia: Hacienda me devuelve 1.200 euros, que me vienen de perlas :)

Antes de irme a dormir, felicidades a todos los Juanes, el portero de mi casa en Jerez entre ellos.

lunes, 23 de junio de 2008

Adictas a Wagamama

Esta mañana no me podía levantar, claro. Esto de llevar un horario distinto al resto de Europa es una faena. Menos mal que el siguiente partido es el jueves.

En la oficina, estaban todos esperando a que llegara para darme la enhorabuena. A Rayan, que iba con Italia, le ha costado reconocer que jugaron mejor los nuestros que los italianos. El resto, lo ha visto claro, daba igual a qué equipo animaran.

Hoy he estado adelantando cosas sin parar y Joe de mala uva todo el día, no sé qué mosca le habrá picado ahora. Además, parecía que el mosqueo iba conmigo. Me ha intentado encasquetar un marrón suyo al que no ha hecho ni caso y, por supuesto, le he dicho que ni hablar del peluquín. Si él se hace responsable, que lo termine. Siempre acaba endosándomelo a mí cuando ve que él ya no puede o, peor, no le apetece. Me estoy hartando.

A mediodía he acompañado a Osama a ver un par de pisos. Al final, sus padres se quedan en Ajman y él se muda con su hermana a un apartamento. Creo que terminarán siendo vecinos de Emilie y míos.

Por la tarde, más de lo mismo. Esta vez, me ha tocado a mí endosarle un pequeño marrón a Joe porque, lo siento, no sé árabe y un par de sites sólo están en su idioma.

A las 19:15 me he largado a casa, ya no podía más. He dejado a Didier en la suya, que vive justo al lado mía y áun no tiene coche.

Y, de nuevo, a Wagamama con Emilie, que se va el miércoles a París por trabajo, dos semanas que vamos a estar sin ella. Estamos tan enganchadas a este sitio que hasta tenemos nuestra propia mesa, jajaja. Cuando mis amigos y familiares se decidan a venir, es sitio obligado para cenar. A ver si es verdad que caen esas prometidas visitas, que yo no me fío.

Después, a tomar un zumito al Fashion Lounge, que los hacen riquísimos. Además, en la terraza se estaba de lo más agradable. Hay que aprovechar. Aunque tanta amenaza con el tiempo y, la verdad, es que por las noches se está bien. Hace humedad, pero nada insoportable. Sí es cierto que, hace tres semanas, estábamos peor.

Laura y Dani ingresan esta noche. Si todo va bien, mañana tendremos por fín al sobrino Ignacio. Mira que se está haciendo esperar el condenado.

domingo, 22 de junio de 2008

Gracias, Iker

Esta mañana, camino de la oficina, he visto a una chica yendo a trabajar en bicicleta, con su faldita y todo, y eso que hacía 35 grados a las 8.30. Hay que estar loco, de verdad.

He hablado con Laura, que ha tenido consulta hoy. Parece que Ignacio va a nacer este martes, 24. Mañana la ingresan para ir provocándole el parto, pero sin pastillas ni nada, de forma natural. Aqu
í son bastante avanzados; no como en España, que te hacen una cesárea a la primera de cambio. A ver si asoma ya la cara el condenado.

En la oficina, nueva discusión con Houda y su fiel escudera Maya. Se empeñan en corregir ellas los planes de Internet y los env
ían al cliente sin previo aviso. Claro, luego nos las vemos para poder comprar lo que ellas han vendido al cliente. Encima era para Mango, que ya hemos tenido un par de problemas con ellos por malentendidos.

Por lo demás, ha estado el d
ía tranquilito. Nos ha caído otra campaña de SMS para Sephora; se ve que la última ha debido de salir bien. Ahora, en lugar de MC, nos vamos a tener que llamar Mobext; no hacemos más que enviar SMS en las últimas dos semanas.

Dany ha vuelto de Nueva York pero se va hoy mismo para Par
ís, a otra convención de MPG. Por supuesto, antes de irse, ha venido a decirme que ni en nuestros sueños ganamos a Italia esta noche. Está mosqueado porque el partido le pilla en pleno avión. Ya se lo contaré yo, jajaja. Eso si ganamos, claro, sino, me voy a tener que callar la boquita.

De la oficina, a Misa directamente. Lo de este sacerdote no es normal, ¡qué lento es! Se une la de las 7 con la de las 8, con eso lo digo todo.

Y... a ver el partido. Hemos estado en Barasti: Joe, Emilie, Osama, Omar, Getto, Sarvin y unos amigos, Maan (el único que apoyaba a Italia), Amer y Sara. A media prórroga, ha habido pelea entre dos chicos, no sabemos muy bien porqué, imagino que los efectos del alcohol. Después del largo y sufrido partido, llegan los injustos penalties. Menos mal que, esta vez, se ha decantado la balanza hacia nosotros, ya era hora. Sinceramente, nos lo merecíamos. Como siempre, San Íker Casillas nos vuelve a salvar. Ahí dejo unas fotos de la jornada.





Y, claro, con la tontería del partido, nos han dado las 2 de la mañana. A ver quién me levanta mañana. Pero, claro, no podía irme a dormir sin enviarle un mensaje a Dany, al menos para darle el pésame, jajaja.

sábado, 21 de junio de 2008

Mi santo

Sí, hoy es mi santo, aunque muy poca gente sabe que, en realidad, me llamo María Luisa pero siempre me han llamado María. Por eso, me suelen felicitar el 12 de septiembre. Aquí, como es lógico, nada de celebración. En mi casa, normalmente, se celebra casi más que el cumpleaños. Como me llamo igual que mi madre, es doble celebración.

Me he vuelto a levantar tarde, que para eso está el fin de semana, ¿no? He estrenado por fin mi nueva batidora para hacer, primero gazpacho y luego, un zumo de fresas, piña y mango para desayunar, riquísimo.

Mi hermano me ha llamado tempranísimo, a sus 10:30. He estado charlando un rato con él por messenger, así no pagamos ninguno de los dos.

Mi tia Pilar también me ha mandado un mensaje, esta nunca falla. Y el resto también se habrán acordado de mi, lo sé. Marta y Lola también me han mandado mensajes. Con las nuevas tecnologías da gusto.

Luego he ido con Emilie al Mall, que empiezan hoy las rebajas. Pero nuestro gozo en un pozo porque ninguna de las tiendas en las que queríamos comprar algo estaban de rebajas: Zara, Massimo Dutti, H&M. La única que sí tiene es Mango, pero no había nada que mereciera la pena. Así que, en vista del panorama, nos hemos ido a comer a Karam, el libanés en el que cené la primera noche en Dubai. Con el estómago bien lleno, a Carrefour a hacer compra, que siempre se compra menos que cuando vamos con el estómago vacío, jajaja.

Ya en casa, he hablado con mis padres y, al colgar, sí me ha entrado un poco de morriña. Sobre todo al pensar cómo lo habría celebrado estando en España. Si hubiera estado en Jerez, habría ido a Zahara a comer con ellos. En Madrid, seguro que estaría en casa de Marta y Marcos comiendo algo riquísimo y jugando con las niñas. Pero bueno, ¿qué le vamos a hacer?

Mi primo Eugenio me ha mandado unas fotos del enano con la equipación de España, que está para comérselo, eso sí, mayorcísimo.

Nada como salir fuera a cenar para olvidar las semi-penas. Así que de nuevo a Wagamama. Eso sí, a casita pronto que hay que empezar la semana con buen pie.

viernes, 20 de junio de 2008

Día de relax total

He amanecido a las 12 de la mañana, del tirón. La verdad es que necesitaba horas de sueño. Además, hay que aprovechar que no trabajan los viernes en el edificio en construcción que hay debajo de mi casa.

Me he preparado un desayuno de lo más completo y nutritivo: zumo de naranja y mango, piña, un yogur y tres galletas. De los intercontinentales, como digo yo.

Después he estado ordenando un poco la casa y haciendo limpieza. Sólo los fines de semana tengo más tiempo para poder limpiar en condiciones. Quería haber bajado a la piscina pero estaba nublado, muy gris. De hecho, parecía uno de esos típicos días de noviembre en los que se espera una tormenta tremenda de un momento a otro. Sólo que aquí lo de llover no se lleva. A veces, incluso se echa de menos.

En vista del panorama y, como no me apetecía hacer nada, me he puesto una peli en el ordenador; "Cómo robar un millón", de Audrey Hepburn y Peter O´Toole. Me encanta.

Después, ya por la tarde, he recogido a Emilie para ir a Karama, el barrio indio donde se venden todas las cosas de imitación. Yo iba sólo a mirar pero, al final, he caído. Me he comprado un bolso de Fendi monísimo. Lo peor es que hay que regatear mucho y ya cansa. Yo me he tenido que ir de la tienda y, entonces, es cuando el chico ha salido a buscarme para decirme que me lo daba al precio que yo pedía. Al principio, es divertido, pero luego agota. Emilie le ha comprado a su hermana uno de Tod´s pero, le gusta tanto, que no sabe si llegará a regalárselo, jajaja.

Odio conducir en Karama. Si en Dubai, de normal, cada uno conduce como le da la gana, aquí ya se eleva a la enésima potencia. Encima, pasan indios en bicicletas por todos lados, les da igual ir en sentido contrario. Emilie se partía de risa porque yo perdía la paciencia cada dos por tres.

Una vez terminado el tour, nos hemos ido a qds, una terraza muy agradable en el Creek. Estaban allí Laura y Dani con sus respectivas familias. Ya mañana llegan los dos abuelos, son los únicos que faltan. Más tarde se han unido Osama y su hermana Uns, simpatiquísima.






Aquí dejo unas fotos de la velada. En la primera está Laura con su madre; en la siguiente, la madre de Dani con sus hermanas y, en la tercera, Osama con la suya.
A eso de la 1.30 nos hemos ido cada uno a su nido.

jueves, 19 de junio de 2008

Hablando con Anita

Esta mañana en la oficina, seguían con las lecciones de árabe. Querían hacerme pedir el Manakhess por teléfono, como para haber acertado una vamos. Hoy lo he tenido que comer rápido porque teníamos reunión.

Han venido los de Pixel, una agencia creativa con la que trabajamos mucho. Como tenemos varios proyectos abiertos, han venido a que, al menos, nos pongamos cara. Marwan está normalmente en Beirut y Mohammed se acaba de venir a abrir la oficina de Dubai.

Luego más trabajo. Me ha caído una campaña de Mango en Bahrain. Para variar, es un marrón que me ha pasado Joe porque ya no querrá trabajar más con ella. En fin, más vale que no siga. Lo gracioso es que el cliente está en Barcelona. La he tenido que llamar para aclararle un tema y era un gusto poder charlar en español, queda todo mucho más claro.

Por la tarde, he ido a casa a charlar con Anita por Skype. Al final, he terminado llamándole al teléfono convencional porque por Skype está claro que no se puede. Es demasiado sensible a los ruidos y, como tengo obras al lado, pues se vuelve loco. Lo importante es que he hablado con ella, que me apetecía mucho. También he llamado a mis padres, que siguen en Zahara disfrutando de la playa. Menuda envidia; lo que es la vida del jubilado.

Por la noche, he ido a Madinat Jumeirah que había quedado allí con Lara, Dani y las familias respectivas: MªCarmen (madre de Laura), Luisa (madre de Dani), Cheli y Bibi (hermanas de Dani). Sólo faltan ambos padres, que llegan el sábado. Vamos, que está aquí todo el mundo menos el que han venido a ver, que no se digna a nacer aún. Ha venido también Susana, que no la veía desde hacía casi dos semanas.

Ellos han estado cenando en Meat and Co, sitio de carne al que tengo que llevar a mi hermano cuando venga. Luego, hemos ido a tomar una copa al Trader Vics, que tienen música en directo, salsa en concreto. Hacía mucho calor y eso que estábamos dentro, se ve que el aire acondicionado no da mucho de sí. Suerte que vamos con el abanico a todos lados, fundamental en Dubai.

Tras dejar a Susana en Barasti, a la 1:15 he llegado a casa, directa a la cama, que estoy que me caigo.

miércoles, 18 de junio de 2008

Lecciones de árabe

Desde que voy a ser la única europea en la oficina, entre todos me están intentando enseñar a hablar en árabe. Ayer, Omar me enseñó los números del 1 al 5 y, en teoría, hoy me tenía que preguntar. Menos mal que se le ha olvidado, porque no me acordaba ni de cachondeo. Los escribo aquí tal y como se pronuncian: wahad (1), tnein (2), tleitei (3), arbaa (4) y khamsa (5). La unión de k y h se pronuncia como nuestra j. Bueno, como se pronuncia de Despeñaperros para arriba, jajaja.

He bajado a comer con Joe y Rayan a Circle. Se nos ha unido una chica de un soporte, Lama, muy simpática. Acaba de aterrizar en Dubai. Aunque es libanesa, ha vivido desde los 7 años en Canadá. De risa porque ha estudiado Criminología y, después de dos años ejerciendo de profesora de inglés, se ha metido en el sector de los medios. Para que se vea las vueltas que da la vida. Creo que es el caso más extraño que me he encontrado nunca.

Por la tarde, me ha entrado el ataque de risa con Joe. Estaba reservándole un billete por Internet a su mujer y, la muy listilla, se había dejado la tarjeta de crédito en casa. No puedo ni describir el mosqueo que se ha pillado, no hacía más que decir palabrotas en árabe. En inglés me dice: "No lo entiendo. Normalmente, abres el bolso de una mujer y sale hasta la cocina de dentro; pero no, la tarjeta de crédito, no, ¿para qué? Es mucho más práctico llevar un salero, el libro de recetas de cocina, 3 mecheros aunque no fume, etc" Yo no podía parar de reírme. La verdad es que ha tenido un puntazo.

He estado charlando con Laura un rato. La pobre está ya deseando soltar a Ignacio pero el niño parece que no quiere salir. A ver si entre todos le damos un empujoncito este fin de semana.

Al final ni partido ni nada. Jeremy y Margartia no se animaban, Omar no cogía el teléfono. Así que a casa a cenar frutita, en plan sano, y a la cama prontito.

Bukram al khamis (mañana es jueves)

martes, 17 de junio de 2008

Presentación en YSL

Esta mañana, he de reconocer que Joe ha tenido un buen detalle conmigo. No es mala gente, sino que es un poco flojo y cabezota pero conmigo, la verdad, es que se porta divinamente. Teníamos que ir a Jebel Ali a una reunión con YSL. Como él había aparcado muy bien, cerquita de la puerta, me dijo que trajera mi coche para aparcarlo en su sitio e ir en el suyo. Me ha dado un poco de reparo y, al final, hemos ido en el Golf. Por cierto, le ha encantado.

La reunión ha ido bien, a pesar de que yo me estaba durmiendo por momentos. Una de las asistentes, Vanessa, me estaba poniendo de los nervios; no hacía otra cosa que tocarse el pelo, verse las puntas y mirarse las uñas, ¡qué ataque! Pero bueno, lo importante es que ha sido productiva y, para el siguiente semestre, pretenden tener dos campañas en Internet.

Hemos llegado a la oficina a las 12. Yo he comido una ensalada delante del ordenador y luego me he bajado a La Moda, que estaba el resto de la oficina celebrando el cumpleaños de Maya. Le han sacado la tarta ahí mismo mientras nosotros le cantábamos cumpleaños feliz.

Didier ha traído la cámara de fotos y no ha parado en todo el día. Por lo visto, estamos preparando un concurso para Hugo Boss y van a incluir fotos de todo el equipo, así que hemos tenido que ir pasando todos por la misma pared.

He salido temprano de la oficina para poder adelantar cosas antes de ir a ver el partido. A mí el fútbol no es que me emocione pero, al menos, es una excusa para salir a tomar algo. Ya tengo 4 Cds para el coche, todo de musiquita española.

Primero, cena en Wagamama, que se está convirtiendo en una tradición. Y, luego, a Barasti a ver Italia-Francia. Lo siento por Jeremy y Emilie. Y mañana España contra Grecia. Suerte que no se juegan nada ninguno de los dos.

lunes, 16 de junio de 2008

Agotador

Hoy hemos tenido otro de esos días movoditos. Además, para colmo, hay que añadir lo cabezota que es mi compañero, no hay forma de hacerle cambiar de opinión.

A mediod
ía, he bajado a comer con Claudine, la secretaria de Euro, que es un encanto. Nos hemos estado contando lo que nos trajo a Dubai, la experiencia en la compañía y, ella sobre todo, anécdotas de la vida en esta ciudad. Por supuesto, consejos sobre sitios que visitar por los alrededores. Mira que tengo ganas de viajar pero, a este paso, no conozco nada, jajaja.

Por la tarde ha habido un parón en los servidores de una hora. Poder se pod
ía seguir trabajando pero algunos se lo han tomado como un descanso para tomar un café. De mayor quiero ser como ellos.

Entre documento y documento, siempre cae alguna charlita con amigas como Patricia y Loreto, recién llegada de su viaje de novios. Chicas, cuánto me gustan estas conversaciones. As
í no os echo tanto de menos.

He vuelto a cerrar la oficina, a eso de las 8, que ya no po
día más. Además me apetecía ir a tomar algo con Emilie.

La he recogido en su casa y nos hemos ido a cenar al Fashion Café. Ya hab
íamos estado con Laura, Bego y Susana y nos gustó mucho el sitio. Como el tiempo estaba bueno, nos hemos quedado en la terraza, más agradable.

Y de ah
í a casita temprano, qué gusto. He vuelto a planchar, a ver si consigo quitar todo lo que tengo pendiente. Además, con esta nueva tabla es la leche, se plancha que da gusto. Estoy hecha una auténtica maruja. Mientras le daba al vapor, hablaba con mi hermano por Messenger, que hacía mucho que no charlábamos.

Y esto es lo que ha dado de s
í el 16 de junio.

domingo, 15 de junio de 2008

Hablando con Marta y las niñas

Como domingo que es, me ha costado la misma vida levantarme. De verdad, qué pereza. Menos mal que ya no estoy sola.

Eso sí, el míster se ha presentado a las 12:30 de la mañana. Pero hasta después de comer nada de nada. Nos hemos bajado a La Moda con Didier. Los domingos tienen buffet y nunca lo había probado pero hoy tenía bastante hambre, así que me he lanzado. La verdad es que estaba todo muy rico.

Hoy no paraba de reírme con Georges porque me llamaba cada 15-20 minutos para preguntarme algo en español. Le han enviado la nueva plantilla de MPG y, claro, está enterita en nuestro idioima, el pobre no se entera.

Ya hemos cerrado las clases de español con Christine, Joe y Didier. Los lunes y miércoles a las 19:00 en nuestra oficina. A ver cuánto duramos. Yo ya les he dicho que de profesora tengo poco.

Por la tarde, he acompañado a Osama a visitar 2 casas, una de 3 habitaciones y otra de 2. Su familia tiene pensado mudarse desde Ajman (uno de los emiratos) a Dubai en los próximos meses así que empieza la búsqueda de casa.

De ahí, he ido a Misa y, luego, he pasado por el Mall a recoger unos zapatos que dejé ayer.

He vuelto corriendo a casa porque sabía que Marta iba a estar conectada. Efectivamente, ahí he estado charlando un buen rato con ella por fin. También con Inés y Lolilla, que me ha imitado todos los animales, monísima. Están las dos para comérselas. ¡Qué ganas de veros! A Marcos le he visto de lejos, entre baño y baño de las enanas.

Me iba a acercar a ver a Susana, que se va mañana a Doha durante el resto de la semana, pero al final he terminado muy tarde. En vista de lo cual, me he entregado a la plancha, cual maruja, jajaja.

sábado, 14 de junio de 2008

Ya estamos en cuartos

Por la mañana, he ido al banco a entregar la copia del seguro del coche y una fotocopia de la tarjeta de registro. De paso, he recogido el pasaporte de Pierre, que lo tenían allí hasta que yo presentara los documentos. De ahí, he ido a su casa a devolvérselo.

Luego he ido a Iban Battuta a comprarme una batidora para hacer gazpacho, que sin eso no puedo vivir en verano. He comido allí mismo, en el japonés.

A las 17:00 hemos intentado ir a Misa pero, como hemos llegado 5 minutos tarde, estaba llenísima, no había sitio, increíble. Así que mejor iré mañana.

Con lo cual, al Deira City Centre, otro centro comercial. Vamos, que me he pegado el fin de semana de mall en mall y tiro porque me toca. Yo esta vez no he comprado nada. Laura iba a Carrefour y Osama tenía que comprarse unos pantalones y gastar un cheque regalo de unos tíos suyos.

A las 20:00 al Seville's como un clavo, que jugaba la selección. Como es normal en nosotros, ganamos en el último momento. Al menos ya estamos en cuartos, a ver si dura la alegría.

Iba a pasar por Shu para ver a Omar y compañía pero estaba muy cansada y, además, tenía que tender la lavadora que puse a eso de las 2 de la tarde. Sorprendentemente, no está la ropa tan arrugada como pensaba. Esta semana que viene, me tocará estrenar la súper tabla de plancha.

He hablado con mis padres, que están pasando unos días en Zahara, qué gusto. Desde luego, se les oía de lo más felices. Literalmente están "mejor que en brazos". A disfrutarlo. El 12 de julio espero estar por ahí.

Buenas noches.

viernes, 13 de junio de 2008

San Antonio

Felicidades a todos los Antonios y Antonias.

Hoy, la verdad, es que no he hecho nada especial. Tenía que hacer unos recados en el Mall of the Emirates. Me he comprado una tabla de planchar nueva, por fin. Como tengo fama de rata, me compré la más barata que encontré y, claro, lo he terminado pagando. Estaba coja, era de madera, baja para mí; total, un desastre. Pero ahora tengo una de primera división.

Despés, he ayudado a Osama a archivar sus cuentas bancarias mientras también me ayudaba con el plan de inversión, para ver cuánto dinero puedo ahorrar aquí, cómo se puede invertir, etc. Tarde financiera, vamos.

Hemos ido con Emilie a cenar a Wagamama y, luego, a ver el partido de Francia-Holanda con Jeremy, Margarita, Omar, Amer, Gilberto y Sara. Menuda paliza que le han dado, Holanda está que se sale. Guiri, estarás de lo más contento, menudo espectáculo está dando tu selección.

De ahí, a casita a dormir, que mañana me toca ir al banco otra vez.

jueves, 12 de junio de 2008

Y... llegó el fin de semana

Por fin, después de la dura semana, llegó el jueves. En la oficina, más de lo mismo, cerrando todos los asuntos e intentando no dejar nada pendiente.

El único parón del día ha sido para tomar el tradicional Manakhess, pero sólo 15 minutos. En ese rato, Omar y Didier han estado burlándose de mi un poco, siempre con cariño. Como ya tengo coche, Internet y el piso entero amueblado, ahora dicen que, para estar del todo instalada en Dubai, sólo necesito un marido, jajaja. Pero no uno cualquiera, no, tiene que ser libanés y ellos dar su aprobación. Van listos.

A las 19:30 he salido corriendo de la oficina a casa. Una ducha rápida y a arreglarme que he ido a cenar a Le Classique con Osama, Dani, Laura y su madre. Creo que ya he comentado algo de este sitio, es impresionante. Hemos cenado divinamente otra vez.

Después de la cena, un amago de tomar una copa en un Traver Vic's de JBR, que lo han abierto hace poco y tienen música en directo. Pero estábamos cansados así que lo dejamos para otro día.

miércoles, 11 de junio de 2008

¡Qué ganas de que llegue el jueves!

De verdad, no veo la hora de que pase esa semana, menos mal que ya sólo queda un día. Además, he intentado adelantar todo lo posible para poder irme pronto mañana.

Del día mejor no hablo porque ha sido todo trabajo y más trabajo. Lo único diferente ha sido a la hora de comer. Me he acercado a mi edificio porque iban a instalarle televisión e internet a Santi, mi vecino. El pobre se pasa la mitad de la semana en Arabia Saudí, como para quedar con los de Du. Emilie, un encanto, me ha recogido en la oficina para que luego no tuviera problemas de aparcamiento. Hemos comido juntas para ponernos al día, mientras el chico instalaba todos los cables. Después, me ha vuelto a dejar en la oficina, mil gracias otra vez.

La buena noticia del día: mi prima Lola ya tiene billetes para ir a verme a Jerez. ¡Qué ganas de verte prima! ¡Qué ilusión que vengas!

Por cierto, Chez Mama ha reconsiderado su postura y vuelve a cocinar desde su casa. Más de uno se habrá llevado una alegría. Al parecer, han sido muchos los que la han llamado y escrito correos para que no dejara de darles de comer.

Por lo demás, ninguna novedad. A las 22:30 he dejado la oficina porque la cabeza ya no me daba para más, mañana será otro día. Me he ido directa a casa, a ver si charlaba un ratín con mis padres. Ha sido breve porque no paraba de bostezar, lo siento. Así que, doy por concluido el día. Buenas noches.

martes, 10 de junio de 2008

Cerrando la oficina otra vez

Hoy sí que ha sido un día de no parar. Tengo que terminar un montón de cosas y todo para finales de esta semana así que me temo que el blog va a ser un poco aburrido.

A las 16.30 hemos tenido que ir a Burjuman, al otro lado de la ciudad, porque la clienta no quería venir a nuestras oficinas a tener la reunión. Manda narices, viviendo al lado, pero bueno. He ido con Houda, de MPG. Primero hemos pasado a recoger a Keny, su hijo de 3 años para dejarlo en casa de una prima suya que vive al lado del centro comercial. Estaba bastante tímido porque no me conoce de nada, sólo me ha visto dos veces. Pero es muy gracioso.

Ha sido una auténtica pérdida de tiempo porque la mitad de la reunión han estado discutiendo en árabe sobre el servicio de offline. En realidad yo sólo he tenido unos 15 minutos de gloria. Para colmo, no ha quedado nada definido, me tengo que sentar mañana con Houda para ver cómo queda la distribución de presupuesto.

Cuando hemos terminado, Carla, la cliente, nos quería engañar para bajar a la tienda, que ya han empezado las rebajas. Estaba yo como para irme de compras, vamos, con la prisa que llevaba encima. Ya eran las 18:45.

No puedo ni describir la cola que había para coger taxi. Houda se quedaba por la zona así que me tocaba volver solita a la oficina. Menos mal que me sé el truco: ir a un hotel que hay cerca y ser paciente porque suelen pasar taxis libres. He tenido mucha suerte porque no he tenido que esperar nada, me lo he cruzado por el camino.

He llegado a la oficina a las 19:30 y a terminar de cerrar lo más urgente, sólo quería irme a casa. Dany y Georges han pasado por mi despacho, que ya se iban a ver el partido de España. Dany está mosqueado por el 3-0 que le metierona Italia ayer, jajaja.

A las 21:00 he dado por terminada la jornada, mañana será otro día. Iba directa a casa pero al final he pasado por Barasti a ver el final del partido. Estaban allí unos cuantos españoles, Osama, Sarvin, Kamelia y otra chica. He visto los dos goles de España y el de Rusia. Con mi despiste habitual, esta vez me he dejado el móvil en la oficina. Menos mal que tengo el español para despertarme mañana por la mañana. Porque paso de volver a por él, está claro.

Después hemos ido a cenar algo rápido a Wagamama y a casita. El resto ha vuelto a Barasti a ver el Grecia-Suecia pero a mí el fútbol como que no me encanta, prefiero irme a dormir.

Otro intento de hablar con mi prima Marta pero no nos hemos puesto de acuerdo. Tampoco he estado demasiado tiempo conectada porque estoy que me caigo y, como siempre, me terminan liando hasta las mil, jajaja.

Mañana más.

lunes, 9 de junio de 2008

Mi coche

Esta mañana he visto dos mensajes en mi móvil español: uno de mi prima Marta (eres única) y otro de mi tía Pilar comentando el partido del gran Nadal. Como no lo utilizo aquí nunca, se me acaba la batería y no me doy ni cuenta, así que puede estar apagado dos días seguidos, jajaja.



Como prometí ayer, aquí dejo unas fotitos de mi coche nuevo. La verdad es que estoy encantada, es una pasada. Se agarra a la carretera que da gusto. Y es bastante más seguro que el Yaris que tenía hasta ahora, qué duda cabe.

En la oficina, han llegado otros dos briefings, esta vez de la oficina de Arabia Saudí y de Air Frace. Esta semana, estamos que no paramos, de verdad. Siempre tiene que pasar cuando estoy yo solita. Joe, que se ha conectado al messenger, estaba agobiadísimo por mí, pobre. Dany me ha reenviado el ausente de oficina que ha puesto, vaya tela. Lo traduzo literalmente: "Estaré fuera de la oficina con acceso limitado al correo. Cualquier cosa urgente por favor contacten con mi encantadora compañera María Ravina" Jajaja, ¡qué tío!

He chateado con Bego, que está en España de vacaciones y con malas noticias, la pobre. El sábado se murió su abuela. Al menos puede esar con su familia en estos momentos. Que nos acordamos mucho de tí, amiga.

Como era de esperar, me han dado las 21:30 en la oficina, vamos que he tenido yo que cerrar la puerta con llave porque ya me había quedado sola. Georges, antes de irse, me preguntaba si quería que se quedara a hacerme compañía, pobre, que encanto.

Me he ido directa a una gasolinera para poder comprar la pegatina del Salik, que es el peaje del autopista. Si me da por pasar el control sin la pegatina puesta, me largan una multa tremenda, así que pasando de arriesgar. Tampoco lo suelo pasar mucho, sólo los fines de semana. Pero más vale prevenir.

De ahí, a casa, que estoy cansadita y el plan era ver fútbol, como que no me hacía mucho chiste el tema. Mañana, que por lo visto juega España, sí me apuntaré, por aquello de animar a la selección.

He charlado un buen rato con mis padres, un chateo rápido con mi amigo Aitor y luego he intentado con Marta mi prima pero la pobre estaba liada con las niñas, a ver si mañana podemos.

Ahora voy al limpiar el piso, que aquí la arena se cuela por todas partes, es increíble. Empiezo a creer firmemente en la generación espontánea.

domingo, 8 de junio de 2008

Olé Nadal


Nos ha dejado a todos sin palabras, menudo torneo ha jugado. La pena es que me he quedado sin verla, por haber sido tan rápida. Luego comento un poco más pero creo que se merecía empezar con el titular.

Hoy me he levantado loca de contenta por conducir mi coche nuevo. Se me ha hecho hasta corto el trayecto a la oficina, jeje. Claro, son sólo 5 minutos. Mañana colgaré unas fotos.

Empiezo una nueva semana sola otra vez, sin Joe. La primera llamada de teléfono, buena noticia: un campañón para 5 países con un gran presupuesto. Lo único malo, algo siempre hay, es que hay que entregarla el miércoles y, claro, al ser domingo, nuestras oficinas en esos países no están abiertas. Cuando se lo he contado a Joe por messenger, que estaba en el aeropuerto de París, no se lo creía.

Por la tarde, he estado chateando con mi amigo Aitor, que me iba retransmitiendo el primer set del partido. No sé qué cuernos pasaba hoy con Internet pero no podía seguirlo ni por el site de Roland Garros ni por El Mundo, estaba mosqueadísima. Nada más terminar el primer set, 6-1 en 32 minutos (mensajito de Laura), me he ido corriendo al dentista.

Ya por fin he terminado con la endodoncia, se acabó. Estaba más nerviosa porque terminara a tiempo para ver el resto del partido que por la consulta en sí. Y eso que, esta vez, no me ha puesto ni anestesia.

Saliendo del dentista, me estaba llamando Osama para decirme que ya había ganado, que el último set había terminado 6-0. Hablo también con Emilie, que lo ha estado viendo en casa de Laura. Corriendo, al hotel más próximo para, al menos ver el final de la entrega de trofeos.

Es increíble cómo ha dejado inmóvil a Federer. Por lo que me han contado, era incapaz de jugar. Si es que Nadal es mucho Nadal, hombre. Oficialmente, hace historia hoy por igualar a Borg pero para muchos ya era una leyenda desde hace tiempo. No creo que exista otro jugador que no conozca la derrota en Roland Garros jugando el torneo durante cuatro años consecutivos. Ahora a por Wimbledon, que el año pasado se le escapó por muy poco.

Luego he ido a tomar algo con Osama y otro amigo suyo a Marina Walk. Yo no dejaba de pensar en el tenis, jaja. Una pena haberme perdido el partido. Esta semana laboral de Dubai, ¿qué le vamos a hacer?

Y a casa, que tenía unas ganas locas de hablar y ver a mis padres. Lástima porque me han dicho que había estado Iñiguito esperando para hablar conmigo. La próxima no fallo.

Esta noche llegaba la madre de Laura para estar aquí cuando nazca Ignacio. Así que nuestra amiga va a estar de lo más cuidada y entretenida ahora, jaja.

sábado, 7 de junio de 2008

Día grande

Hoy ha sido un día redondo y muy completo. Primero, ha venido Pierre a recogerme, muy majo, para ir al banco a firmar los papeles del préstamo para el coche. Como siempre, está en la otra punta de la ciudad y sólo hay una sucursal que se encargue de estos temas. Por suerte, no hemos encontrado mucha cola así que ha sido más o menos rápido, una horita.

De ahí, a RTA para cambiar el coche de nombre y que me dieran la tarjeta de registro del coche. Eso sí nos ha costado más tiempo y hemos flipado en colores. Para empezar, hay que dejar el coche para que le hagan un pequeño test que tarda unos 10 minutos, un equivalente a nuestra ITV. Una vez obtenido los resultados, vamos al mostrador a darles todos los documentos. Problema: yo aún no tenía el seguro, pensaba hacerlo esta semana porque el suyo está vigente hasta octubre. Pues no, hay que presentar el papel del seguro a mi nombre, sino, no pueden darme la tarjeta. Aquí viene la parte graciosa. En el mismo recinto, en la cafetería de una gasolinera, hay un tipo que vende seguros. Desde fuera, no da ninguna confianza. Vamos que en España no me fiaría ni de coña. Después de ofrecerme las distintas opciones y consultarlo con Pierre (que sabe más que yo de esto) me he dado de alta en el mismo que tenía él. En 10 minutos tenía el papel del seguro y, por fin, la tarjeta del coche.

He dejado a Pierre en su casa, qué menos, y a la mía con mi cochecito nuevo.

Sorprendentemente, a las 2.30 como un clavo, ha llegado el chico a instalarme Internet. Yo ya había perdido toda esperanza, no me fiaba ni un pelo. Pero sí, ya soy una persona normal, conectada; no veía la hora. Mañana, por fin, podré charlar con mi familia tranquilamente y verles a través de la cámara web.

El primero en estrenarlo ha sido mi hermano, he estado chateando un ratillo con él. No podía parar de reírme cuando me preguntaba qué sentía al conducir un Golf porque él está enamorado del suyo. Yo le decía que estoy loca de contenta con los elevalunas eléctricos, a lo que me contestaba flipado: "María, por favor, manda narices comprarte un Golf y estar encantada sólo con los elevalunas eléctricos" jajajaja. Pero claro, es que llevo tres meses bajando la ventanilla a manopla. Cuando es la del conductor bien, pero la del copiloto me costaba horrores.

Para completar el día, nos ha invitado Osama a cenar a un restaurante Iraquí. Llevaba tiempo diciendo que teníamos que ir pero no encontrábamos el momento. Maan y él no hacían más que hablar del Quebab, que no tiene nada que ver con lo que conocemos, que se sale de toda regla, lo definen como una "experiencia totalmente espiritual". La verdad es que no se han quedado cortos, está buenísimo y eso que a mí el cordero no me hace chiste. Pero lo cocinan de una forma que queda muy suelto y tierno, buenísimo.




Otra de las cosas que estábamos deseando comer era el pescado famoso. En realidad, tenemos ganas de que nos lo haga Osama en la playa pero tenemos que esperar a que mejore el tiempo. En la foto no se ve muy bien pero el mecanismo es el siguiente: abren el pescado como un libro y lo ponen de pie frente al fuego para que se haga en su propio jugo durante media hora. Después lo envuelven en papel de plata y lo echan al fuego directamente, otra media hora. El resultado está en la otra foto. Imprescindible que sea un pescado de rio porque son más jugosos. En general, la comida Iraquí es bastante sabrosa, cocinan mucho con limón, riquísimo.

En resumen, nos hemos puesto como el quico, ¡qué manera de comer! Y estaba todo impresionante. Nos ha encantado a todos. Eso sí, después nos hemos tenido que ir al centro comercial a andar como media hora para poder digerir la megacena antes de meterse en la cama. Como fuera hace tanta humedad, la única forma de pasear es dentro de los centros comerciales. Yo he dejado el bolso en el coche por si acaso, que sino el paseo me cuesta una ruina, jajaja.

De camino a casa, hemos llamado a Maan para compartir con él lo que nos había parecido la cena. Estaban los dos muy contentos con que nos haya gustado tanto; les deba miedo que, con tanta expectación creada, al final no nos gustada la comida. Pero nada de eso, al contrario, ha sido incluso mejor de lo que nos decían.

viernes, 6 de junio de 2008

Celebrando el éxito de Maan

He amanecido a las 10:40, como está mandado un sábado. Eso sí, había quedado en la piscina a las 10:30 con Emilie. Menos mal que ella también se ha dormido.

Esta vez, no hemos podido aguantar más de 45 minutos, era imposible. No era por el calor sino por la humedad. Ni siquiera nos secábamos al salir del agua. Entre baño y baño estábamos igual de empapadas que antes. Yo me he tenido que subir a casa liada en la toalla, no había forma de secarse, increíble.

Después de ducharme y arreglarme, he recogido a Emilie para ir a casa de Lara Dani a ver el partido de Nadal contra Djokovic, el primero que veo de todo Roland Garros. Bendita paliza la que le ha dado, ¡qué manera de jugar! El último set ha estado más reñido pero, aún así, ha ganado el partido fácil. Nada, que el invencible llega a la final sin haber perdido un sólo set y, además, ganándolos fácilmente. A ver si el domingo se come a Federer también.

Un paso rápido por el centro comercial para comprarle unos chocolates a Maan. Esta noche da una fiesta en su casa para celebrar que ha pasado el examen de Cisco, mabrook amigo.

Cuando llegamos a casa de los chicos, nos encontramos a Osama vestido con la kandora típica local, la túnica blanca larga. No podíamos parar de reírnos. Luego ha añadido un par de prendas del traje típico iraquí, así que ha hecho una mezcla importante. El pobre andaba como las muñecas de famosa, con lo alto que es y que la kandora le debía estar un poco estrecha. Como para una persecución iba.

La cena, que la ha preparado Miguel, estaba espectacular; un buffet de ensaladas, dos tipos de risotto (uno con gambas y otro con champiñones), una lasaña enorme, un pastel de carne, etc. Vamos que no faltaba de nada.










Ahí dejo unas fotos de la fiestecilla. La primera es del homenajeado: Maan. La segunda de Osama con su semi-disfraz y el resto de diferentes momentos de la velada. Laura ya a puntito de salir de cuentas.
Y a la 1.15 nos hemos retirado a casa que a mí me toca madrugar mañana para arreglar el papeleo del coche.

jueves, 5 de junio de 2008

Recuperando la tradición

Al llegar a la oficina, me he encontrado un correo de Chez Mama, la que solía cocinar desde su casa. Desde hoy, ha dejado de hacerlo porque un subnormal ha amenazado con denunciarla por negocio ilegal. Lo peor es que era uno de sus consumidores, que se ha enfadado porque ha subido 5 dhs (equivalente a 0.80 euros) los platos que llevan carne. A ver qué daño hace esta pobre señora, al contrario,cocinaba todos los días comida casera. Pero bueno, no siempre llueve a gusto de todos, que se suele decir.

Está claro que Joe es un líder de masas; ha conseguido recuperar el Manakeesh de los jueves. Aunque el mío no ha llegado, mala suerte. Se han debido confundir al hacer el pedido y han traído uno de menos. Como nosotros estábamos de reunión con un proveedor, no se ha dado cuenta nadie. Casi mejor porque frio no está nada bueno.

Como principio de mes que es, toca facturar las diferentes campañas. En concreto, me toca Credit Suisse hoy, menudo jaleo. Pero bueno, al final va cuadrando todo y yo encantada, este alemanismo que me invade.

Por la tarde, ha venido Remi, del departamento financiero a brearnos a preguntas. Al parecer, están cambiando el sistema y quiere asegurarse que todas las necesidades de Media Contacts quedan cubiertas. Con esto de que hablamos un idioma diferente, nos suelen dejar fuera del tiesto.

También ha venido Claudine a repartinos unas plantas. Estamos en pleno proyecto de "planta un árbol" y, por lo visto, la compañía ha decidido que tiene que haber más verde en las oficinas, así que nos han dado una planta a cada uno. Yo me pregunto cuántas seguirán vivas el mes que viene; desde luego, pienso cuidar muy bien a la mía.

De nuevo, me siento con Joe para ver lo que me deja para la semana que viene. Pinta que va a ser una semana movidita y divertida, ya lo iré contando.

Pretendía ir a ver a Laura pero me han dado las uvas en la oficina, así que he preferido adelantar haciendo la compra, de forma que tengo una cosa menos que hacer durante el fin de semana.

En el ascensor de la oficina he conocido a una chica local que tiene su propia empresa. No he entendido muy bien a qué se dedicaba pero es muy simpática. Por lo visto, tiene una especie de "Club de cine" y se reúnen una vez al mes para ver películas de diferentes nacionalidades. Me ha dicho que me invitará a la próxima.

Después de hacer la compra, he pasado un rato por casa de Emilie, que empieza sus vacaciones de una semana, ¡qué envidia! Aunque no hace nada especial, nunca viene mal una semanita en Dubai para ir a la playa, si se puede, o hacer miles de cosas.

¡Qué gusto! En casa tempranito. Hoy no me apatecía hacer ningún plan, quedarme en casa viendo una película tranquilamente. He estado viendo "Bajo las estrellas", otra españolada tremenda de mala. Así que a las 12.30 al sobre, a dormir cual angelito.