Esta mañana era la única pringadita que iba por la calle a las 8:15 de la mañana. Eso sí, he aparcado en la misma puerta. Por supuesto, no había nadie en la oficina.
He terminado una cosa que era urgente para Pequignet y contestado un par de correos de Credit Suisse, que sino se ponen como una furia.
A las 10:15 estaba lista. Paso rápido por la gasolinera para dejar pagada la cuenta de la luz antes de irme. Y de ahí a desayunar algo a Paul, que estaba que me moría de hambre.
Al llegar a casa, he intentado dormirme una siestecita pero no ha podido ser. Estaba agotada, me dolía la cabeza pero no conseguía dormirme, un coraje espantoso.
He sacado la tarjeta de embarque para mañana, así no hay problemas de ningún tipo. Cuando tres cuartas partes del país se está yendo de vacaciones, mejor no arriesgar. Por la tarde, he ido a imprimirlas a la oficina. Algo de bueno tenía que tener eso de estar al mando de la llave, jeje.
Luego he estado planchando cosas para llevarme al viaje y charlando con mis padres, mi tía y mis sobrinos. Esta vez hemos conseguido ponernos de acuerdo.
Por la noche he quedado con Omar, Andrés, Jeremy y Margarita. En principio, íbamos a ir a Casa, el sitio del otro día pero, al final, hemos preferido cercanía. Yo no iba a aguantar mucho, Jeremy tampoco que el pobre trabaja mañana a las 7. Así que nos hemos quedado en el Radisson de Media City. Intentamos ir a la terraza de arriba, que es muy agradable, pero está cerrada aún; abren mañana.
Y de ahí, dejo a cada uno en su casa y me vuelvo a la mía para terminar la maleta. A la vuelta contaré qué tal en Estambul. Todo lo que oigo es positivo, espero que no defraude.
Hasta el 5 de octubre, si Dios quiere.
martes, 30 de septiembre de 2008
lunes, 29 de septiembre de 2008
De cumple
Hoy, por ser mi cumpleaños, me he regalado unos minutos más en la camita. Ayer le dejé la llave a April, de recepción, con toda la intención del mundo.
Nada más llegar, tenía un correo de Gelynne, de recepción de Euro, felicitándome por mi cumpleaños, un encanto. Detrás, ha venido April, Dany y Sindhu. Yo empezaba a estar avergonzada, soy así de pava.
El resto de la mañana no he parado de recibir mensajes, correos y felicitaciones, ¡qué gusto! Entre los que se acuerdan, que son muchísimos, y que el facebook es un chivato, no he parado en todo el día.
Joe y Rayan se han estado haciendo los despistados hasta que me han sacado dos tartas para que soplara las velas. Es la tradición aquí. Todos se reían de lo roja que estaba, normal. Pero me ha encantado el detallazo. Luego me han confesado que lo sabían desde ayer pero querían darme la sorpresa. Son todos un encanto.
Al dejar la oficina, he bajado con Lama. Me decía que, si esta noche anunciaban que Eid (final de Ramadan) es mañana, entonces no tendremos que venir a la oficina. Así que todos pendientes de las noticias, claro. Eso sí, si mañana es fiesta, tendremos que venir un sábado para compensar el día extra.
Por la tarde, he pasado por casa para charlar con mis padres. Por lo visto estaban mis tíos y sobrinos también pero se han cansado de esperar a que yo llegara. Mañana ya hemos quedado a una hora fija. Con la que sí he hablado un rato es con Marta y las niñas, que están para comérselas.
Efectivamente, se ha confirmado que Eid es mañana. Los observadores de la luna han llegado a la conclusión de que ya es la hora. Esto es un poco de pitorreo. Digo yo que se sabrá con antelación cómo está la luna, ¿no? Astrológicamente se puede predecir. Nuestra Semana Santa también depende de la luna y lo sabemos con años de anticipo. Bueno, que mañana voy a ser la única pringada en la oficina. Tengo que cerrar un par de cosas. Y, claro, el supuesto sábado a mí no me va a tocar.
Luego me ha llamado mi prima Rosario. La verdad es que no he parado en todo el día. Me he ido a ver a Emilie a su casa, que está haciendo maletas y sigue con su resfriado, pobre. Ha venido también Susana y Osama.
Hemos intentado ir a tomar algo al paseo de JBR pero, como eran ya casi las 12, estaba todo a punto de cerrar. Desde ahí he hablado con Dani y Laura y, luego, de vuelta a casa, a dormir. Bueno primero a contestar más mensajes y correos.
Muchísimas gracias a todos de nuevo.
Nada más llegar, tenía un correo de Gelynne, de recepción de Euro, felicitándome por mi cumpleaños, un encanto. Detrás, ha venido April, Dany y Sindhu. Yo empezaba a estar avergonzada, soy así de pava.
El resto de la mañana no he parado de recibir mensajes, correos y felicitaciones, ¡qué gusto! Entre los que se acuerdan, que son muchísimos, y que el facebook es un chivato, no he parado en todo el día.
Joe y Rayan se han estado haciendo los despistados hasta que me han sacado dos tartas para que soplara las velas. Es la tradición aquí. Todos se reían de lo roja que estaba, normal. Pero me ha encantado el detallazo. Luego me han confesado que lo sabían desde ayer pero querían darme la sorpresa. Son todos un encanto.
Al dejar la oficina, he bajado con Lama. Me decía que, si esta noche anunciaban que Eid (final de Ramadan) es mañana, entonces no tendremos que venir a la oficina. Así que todos pendientes de las noticias, claro. Eso sí, si mañana es fiesta, tendremos que venir un sábado para compensar el día extra.
Por la tarde, he pasado por casa para charlar con mis padres. Por lo visto estaban mis tíos y sobrinos también pero se han cansado de esperar a que yo llegara. Mañana ya hemos quedado a una hora fija. Con la que sí he hablado un rato es con Marta y las niñas, que están para comérselas.
Efectivamente, se ha confirmado que Eid es mañana. Los observadores de la luna han llegado a la conclusión de que ya es la hora. Esto es un poco de pitorreo. Digo yo que se sabrá con antelación cómo está la luna, ¿no? Astrológicamente se puede predecir. Nuestra Semana Santa también depende de la luna y lo sabemos con años de anticipo. Bueno, que mañana voy a ser la única pringada en la oficina. Tengo que cerrar un par de cosas. Y, claro, el supuesto sábado a mí no me va a tocar.
Luego me ha llamado mi prima Rosario. La verdad es que no he parado en todo el día. Me he ido a ver a Emilie a su casa, que está haciendo maletas y sigue con su resfriado, pobre. Ha venido también Susana y Osama.
Hemos intentado ir a tomar algo al paseo de JBR pero, como eran ya casi las 12, estaba todo a punto de cerrar. Desde ahí he hablado con Dani y Laura y, luego, de vuelta a casa, a dormir. Bueno primero a contestar más mensajes y correos.
Muchísimas gracias a todos de nuevo.
domingo, 28 de septiembre de 2008
Reunión cancelada
Sabiendo que la semana dura sólo cuatro días, se levanta una con otro cuerpo, ya podían ser todas igual. Además, la mitad de la gente está fuera ya, así que espero sea tranquilita.
He empezado a recibir mensajes de felicitación por mi cumpleaños, que es mañana. ¡Qué alegría que la gente se acuerde!
En general, el día en la oficina ha ido bien. Teníamos reunión con L'Oreal a las 4 en sus oficinas. A mí, durante el fin de semana, se me había olvidado y he venido en vaqueros. A eso de las 3 he ido corriendo a casa a cambiarme y, cuando estoy llegando de nuevo a la oficina, me llama Joe para decirme que la habían cancelado, manda narices. Es la tercera vez que nos lo hacen. Lo peor es que Maya, de MPG, lo sabía desde las 2 y no se le ocurre decirnos nada. Menos mal que no nos hemos plantado en las oficinas, quedaríamos fatal. Eso sí, vendemos integración.
Total que he estado terminando unas cosas y a las 5 he salido corriendo para ir a Misa. Ya me he anotado el día y la hora a la que no tengo que ir porque, lo siento, este cura italiano me saca de mis casillas. Habla a dos por hora y como si fuéramos imbéciles. Eso le quita la afición a cualquiera.
De ahí he quedado a tomar algo en un sitio nuevo: el Deli shop, en Grosvenor House. Ahora nos ha dado por explorar y conocer nuevos sitios, que los de siempre cansan un poco. Éste nos ha gustado pero tampoco para tirar cohetes.
Después nos hemos subido al bar 44, que no es mucho de mi devoción pero entre semana está mucho mejor, he de reconocer. La pobre Emilie tiene un resfriado tremendo y el martes por la mañana se va a París por trabajo. Nos ha estado contando la agenda que tiene y más vale que se recupere. Eso sí, en noviembre se va con su departamento a Brasil, de viaje de incentivo por el esfuerzo durante el año. Ahí sí que no nos da ninguna pena.
Y a casa temprano, que he estado charlando con mis padres, después del fin de semana en Madrid con jura de bandera incorporada. A ver si encuentras las fotos y me mandas alguna.
He empezado a recibir mensajes de felicitación por mi cumpleaños, que es mañana. ¡Qué alegría que la gente se acuerde!
En general, el día en la oficina ha ido bien. Teníamos reunión con L'Oreal a las 4 en sus oficinas. A mí, durante el fin de semana, se me había olvidado y he venido en vaqueros. A eso de las 3 he ido corriendo a casa a cambiarme y, cuando estoy llegando de nuevo a la oficina, me llama Joe para decirme que la habían cancelado, manda narices. Es la tercera vez que nos lo hacen. Lo peor es que Maya, de MPG, lo sabía desde las 2 y no se le ocurre decirnos nada. Menos mal que no nos hemos plantado en las oficinas, quedaríamos fatal. Eso sí, vendemos integración.
Total que he estado terminando unas cosas y a las 5 he salido corriendo para ir a Misa. Ya me he anotado el día y la hora a la que no tengo que ir porque, lo siento, este cura italiano me saca de mis casillas. Habla a dos por hora y como si fuéramos imbéciles. Eso le quita la afición a cualquiera.
De ahí he quedado a tomar algo en un sitio nuevo: el Deli shop, en Grosvenor House. Ahora nos ha dado por explorar y conocer nuevos sitios, que los de siempre cansan un poco. Éste nos ha gustado pero tampoco para tirar cohetes.
Después nos hemos subido al bar 44, que no es mucho de mi devoción pero entre semana está mucho mejor, he de reconocer. La pobre Emilie tiene un resfriado tremendo y el martes por la mañana se va a París por trabajo. Nos ha estado contando la agenda que tiene y más vale que se recupere. Eso sí, en noviembre se va con su departamento a Brasil, de viaje de incentivo por el esfuerzo durante el año. Ahí sí que no nos da ninguna pena.
Y a casa temprano, que he estado charlando con mis padres, después del fin de semana en Madrid con jura de bandera incorporada. A ver si encuentras las fotos y me mandas alguna.
sábado, 27 de septiembre de 2008
Tarde de cine
Anoche, cuando ya estaba dispuesta a dormir, mi vecino con ganas de marcha. Así que terminé durmiendo como a las 5 de la mañana, una gracia. Eso sí, hasta las 2 de la tarde no me he puesto en marcha.
Empiezo por arreglar un poco el estudio, como todos los fines de semana. Chatear un rato por el messenger y ver el correo. Llamar a Sarvin para felicitarla por su cumpleaños. Larga ducha, algo de comer y dispuesta a salir a la calle.
Primero a la Clínica de depilación láser, que me confirman que ya he terminado, se acabó por fín, libre.
Luego no había muchas ganas de demasiado jaleo así que nos hemos metido en el cine a ver Tropic Thunder. Bastante tonta y absurda pero, para un sábado por la tarde con sueño, te echas unas risas.
Y poco más, de ahí a dormir. Menos mal que esta semanita sólo tiene tres días.
Empiezo por arreglar un poco el estudio, como todos los fines de semana. Chatear un rato por el messenger y ver el correo. Llamar a Sarvin para felicitarla por su cumpleaños. Larga ducha, algo de comer y dispuesta a salir a la calle.
Primero a la Clínica de depilación láser, que me confirman que ya he terminado, se acabó por fín, libre.
Luego no había muchas ganas de demasiado jaleo así que nos hemos metido en el cine a ver Tropic Thunder. Bastante tonta y absurda pero, para un sábado por la tarde con sueño, te echas unas risas.
Y poco más, de ahí a dormir. Menos mal que esta semanita sólo tiene tres días.
viernes, 26 de septiembre de 2008
Aprovechando el viernes
Esta mañana me he levantado temprano y descansada, un gusto. He estado limpiando los armarios, que los tenía un poco sucios. Aquí entra polvo por todos sitios, es un horror.
También he aprovechado para bajarme canciones por Internet, que tenía una lista bastante completita.
Me ha llamado Alfonso Estévez, con el que solía trabajar, para charlar un rato. Da gusto que aún se sigan acordando de una.
Luego he ido con Emilie al Mall a hacer un par de recados y comprarle el regalo a Sarvin, que mañana es su cumpleaños.
De ahí, hemos ido a la Villa 4 a despedirnos de los becarios, que se vuelven a España el domingo. Sólo estaba Álvaro y luego ha venido Sergio. Intentaremos pasarnos mañana para decir adiós a Darío y Pablo.
Seguimos la ruta hasta casa de Laura y Dani, para regarles las plantas y tirar un par de cosas que tenían en la nevera y se estaban poniendo malas. En la puerta tenían los periódicos de la última semana, a la basura también.
Y ya, al Al Manzil, al patio. Habíamos quedado allí con Susana, Bego, Katya, Giussepe. Emilie y yo hemos sido las primeras en llegar y nos ha tocado esperar a que nos dieran mesa. Mientras tanto, he llamado a mi prima Rosario, pero estaba con el baño del enano. He tenido más suerte con Marta y Marcos, que he charlado toda la familia, incluyendo a mi ahijada que me ha dicho claramente cómo se llama.
Después se me ha ido la cabeza y he llamado a mi hermano para preguntarle por la jura de bandera de mañana. Ha flipado en colores, claro. No entendía qué me estaba pasando pues por la mañana, en el messenger, le hablaba todo el tiempo de mañana, jajaja. Lapsus de los que me vienen a mí de vez en cuando.
En la mesa, se nos han ido uniendo gente: Maan, Osama y ¡Saleh! Que hacía una eternidad que no veíamos, me ha hecho muchísima ilusión. A ver si después de Ramadan organizamos más cosas. Nos hemos reído un rato resolviendo problemas matemáticos. Aquí dejo uno a ver quién es capaz de resolverlo:
La ecuación de arriba es cierta. Para solucionarlo, se puede utilizar cualquier operación matemática.
A las 12 nos hemos dividido porque se unían Omar y Getto y ya no cabíamos en la mesa. Como suele pasar en estos casos, la mitad de la gente se va quedando por el camino. Yo he estado a punto pero, al final, decidí pasarme un ratillo antes de ir a casa.
Nos ha costado un poco llegar porque Osama no tenía las coordenadas muy claras. 45 minutos de coche hasta llegar a un sitio nuevo, Casa, por la zona de Jumeirah. El sitio es chulísimo, con pufs en el suelo para tirarse tranquilamente y umar shisha. En el coche, Emilie y yo no podíamos parar de reírnos. Íbamos siguiendo a Osama y no parábamos de hacer cambios de sentido. Menos mal que nos ha dado por reírnos.
Tal y como avanzamos, hemos estado media horita, ni siquiera nos hemos tomado un zumo. Y, a las 2:30, de vuelta a casa, que estábamos muertas. Los chicos se han quedado resolviendo problemas de lógica y matemáticas, ingenieros que son.
También he aprovechado para bajarme canciones por Internet, que tenía una lista bastante completita.
Me ha llamado Alfonso Estévez, con el que solía trabajar, para charlar un rato. Da gusto que aún se sigan acordando de una.
Luego he ido con Emilie al Mall a hacer un par de recados y comprarle el regalo a Sarvin, que mañana es su cumpleaños.
De ahí, hemos ido a la Villa 4 a despedirnos de los becarios, que se vuelven a España el domingo. Sólo estaba Álvaro y luego ha venido Sergio. Intentaremos pasarnos mañana para decir adiós a Darío y Pablo.
Seguimos la ruta hasta casa de Laura y Dani, para regarles las plantas y tirar un par de cosas que tenían en la nevera y se estaban poniendo malas. En la puerta tenían los periódicos de la última semana, a la basura también.
Y ya, al Al Manzil, al patio. Habíamos quedado allí con Susana, Bego, Katya, Giussepe. Emilie y yo hemos sido las primeras en llegar y nos ha tocado esperar a que nos dieran mesa. Mientras tanto, he llamado a mi prima Rosario, pero estaba con el baño del enano. He tenido más suerte con Marta y Marcos, que he charlado toda la familia, incluyendo a mi ahijada que me ha dicho claramente cómo se llama.
Después se me ha ido la cabeza y he llamado a mi hermano para preguntarle por la jura de bandera de mañana. Ha flipado en colores, claro. No entendía qué me estaba pasando pues por la mañana, en el messenger, le hablaba todo el tiempo de mañana, jajaja. Lapsus de los que me vienen a mí de vez en cuando.
En la mesa, se nos han ido uniendo gente: Maan, Osama y ¡Saleh! Que hacía una eternidad que no veíamos, me ha hecho muchísima ilusión. A ver si después de Ramadan organizamos más cosas. Nos hemos reído un rato resolviendo problemas matemáticos. Aquí dejo uno a ver quién es capaz de resolverlo:
1 1 1 = 6
La ecuación de arriba es cierta. Para solucionarlo, se puede utilizar cualquier operación matemática.
A las 12 nos hemos dividido porque se unían Omar y Getto y ya no cabíamos en la mesa. Como suele pasar en estos casos, la mitad de la gente se va quedando por el camino. Yo he estado a punto pero, al final, decidí pasarme un ratillo antes de ir a casa.
Nos ha costado un poco llegar porque Osama no tenía las coordenadas muy claras. 45 minutos de coche hasta llegar a un sitio nuevo, Casa, por la zona de Jumeirah. El sitio es chulísimo, con pufs en el suelo para tirarse tranquilamente y umar shisha. En el coche, Emilie y yo no podíamos parar de reírnos. Íbamos siguiendo a Osama y no parábamos de hacer cambios de sentido. Menos mal que nos ha dado por reírnos.
Tal y como avanzamos, hemos estado media horita, ni siquiera nos hemos tomado un zumo. Y, a las 2:30, de vuelta a casa, que estábamos muertas. Los chicos se han quedado resolviendo problemas de lógica y matemáticas, ingenieros que son.
jueves, 25 de septiembre de 2008
Il yoom al khamis
O lo que es lo mismo: hoy es jueves, en árabe
Esta mañana me ha dado un coraje horroroso despertarme. Estaba soñando con mi ahijada, Lola. La pobre estaba castigada en la terraza pero no paraba de charlar, contándome, sin ningún remordimiento, lo que había hecho.
En la oficina, Georges, para variar, ha estado metiéndose conmigo a cuenta del herpes. Es la broma fácil está claro.
De nuevo, sin parar en todo el día, pero de buena naga. Cuando, a pesar del trabajo, las cosas salen bien, no me importa estar más tiempo.
Hemos recibido un correo de felicitación por las últimas cuentas ganadas. Al menos, los jefes están un poco más contentos, eso siempre anima.
Me he venido directa a casa, a ver si pillaba por fín a Ana en Skype. He tenido suerte y hemos estado charlando un rato, poniéndonos al día. Es un lujo esto de las nuevas tecnologías, así echo menos en falta a la gente.
Luego he hablado con mis padres también, que mañana se van de nuevo a Madrid. Estaba mi tía Rosario, un poco preguntona como de costumbre, jajaja. Un pequeño chateo con Marcos, que no para de trabajar el pobre, y con mi hermano que está tres cuartos de lo mismo.
Y, después, para empezar el fin de semana, hemos quedado en el paseo de JBR a tomar algo en una terracita. Se ve que el tiempo está mejorando bastante porque empieza a haber mucha gente fuera ya. Aunque hoy hacía aún un poco de humedad. Por eso tampoco hemos durado demasiado. Bueno también que se nota el peso de la semana y estamos todos agotados. Ha habido incluso un amago de ir al cine pero, claramente, nos íbamos a dormir en medio de la sala.
En vista del panorama, nos hemos ido a casa, mañana será otro día.
Esta mañana me ha dado un coraje horroroso despertarme. Estaba soñando con mi ahijada, Lola. La pobre estaba castigada en la terraza pero no paraba de charlar, contándome, sin ningún remordimiento, lo que había hecho.
En la oficina, Georges, para variar, ha estado metiéndose conmigo a cuenta del herpes. Es la broma fácil está claro.
De nuevo, sin parar en todo el día, pero de buena naga. Cuando, a pesar del trabajo, las cosas salen bien, no me importa estar más tiempo.
Hemos recibido un correo de felicitación por las últimas cuentas ganadas. Al menos, los jefes están un poco más contentos, eso siempre anima.
Me he venido directa a casa, a ver si pillaba por fín a Ana en Skype. He tenido suerte y hemos estado charlando un rato, poniéndonos al día. Es un lujo esto de las nuevas tecnologías, así echo menos en falta a la gente.
Luego he hablado con mis padres también, que mañana se van de nuevo a Madrid. Estaba mi tía Rosario, un poco preguntona como de costumbre, jajaja. Un pequeño chateo con Marcos, que no para de trabajar el pobre, y con mi hermano que está tres cuartos de lo mismo.
Y, después, para empezar el fin de semana, hemos quedado en el paseo de JBR a tomar algo en una terracita. Se ve que el tiempo está mejorando bastante porque empieza a haber mucha gente fuera ya. Aunque hoy hacía aún un poco de humedad. Por eso tampoco hemos durado demasiado. Bueno también que se nota el peso de la semana y estamos todos agotados. Ha habido incluso un amago de ir al cine pero, claramente, nos íbamos a dormir en medio de la sala.
En vista del panorama, nos hemos ido a casa, mañana será otro día.
miércoles, 24 de septiembre de 2008
Un año aquí
Hay que ver cómo pasa el tiempo, ya llevo un año aquí. El mismo día de la Vírgen de la Merced, patrona de Jerez. Muchas felicidades a todas las Mercedes.
En la oficina, un no parar hoy. Me han dado las 20:30 y porque la cabeza ya no me daba para más. Han llegado todas las creatividades de Credit Suisse y, por cada formato, hay tres diferentes, así que una locura.
Por la mañana ha venido Mark, de Al Bawaba, a hacernos una visita. También era casualidad porque Joe quería comentarle un problema con una web que redirige a un site en Israel. Parece una tontería pero aquí el bloqueo es una cosa muy seria. Por ejemplo, desde ningún país árabe se puede marcar el prefijo de Israel, no hay opción de llamar.
No me lo he terminado de creer pero, por fín, después de 20 mails y dos llamadas de teléfono a París, ha llegado el formato de YSL correcto. Hemos podido empezar la campaña.
La de Saks también está a punto. Si no fuera por el horario de Ramadan, estaría online hoy mismo.
Por la tarde, he estado con Credit Suisse al 100%. En pleno apogeo, ha venido Alain a mi oficina a charlar un ratillo. Resulta que se vuelve a Líbano a finales de Octubre. El pobre contándome lo que le había costado volver de vacaciones, que había roto con su novia de hacía 5 años, etc. Y yo, claro, agobiada porque quería terminar, que estaba agotada. Pero, claro, tampoco era plan de decirle al pobre chaval: "Oye, corta el rollo y déjame terminar" Jajaja. La verdad es que es un tío muy majo.
Pensaba irme directa a casa, estaba muerta de sueño. Pero luego he pensado que eso era lo que siempre hacía en Madrid y no conseguía desconectar. Me iba a dormir con las cosas de la oficina en la cabez y me levantaba la mañana siguiente exactamente igual. Así que me he ido al hotel Al Qasr, que estaban Jeremy, Margarita y Osama. Jeremy acababa de salir del Spa, estaba de lo más relajado. Hemos estado un rato en Kouba, un sitio muy agradable, y a eso de las 22:30 cada mochuelo a su olivo.
Llegando a casa, me he conectado para charlar con mis padres pero deben estar celebrando el Santo de una de mis tías Mercedes. Tampoco he hablado con Anita, que llevamos ya dos días de intento.
Y mañana jueves, ¡jueves!
En la oficina, un no parar hoy. Me han dado las 20:30 y porque la cabeza ya no me daba para más. Han llegado todas las creatividades de Credit Suisse y, por cada formato, hay tres diferentes, así que una locura.
Por la mañana ha venido Mark, de Al Bawaba, a hacernos una visita. También era casualidad porque Joe quería comentarle un problema con una web que redirige a un site en Israel. Parece una tontería pero aquí el bloqueo es una cosa muy seria. Por ejemplo, desde ningún país árabe se puede marcar el prefijo de Israel, no hay opción de llamar.
No me lo he terminado de creer pero, por fín, después de 20 mails y dos llamadas de teléfono a París, ha llegado el formato de YSL correcto. Hemos podido empezar la campaña.
La de Saks también está a punto. Si no fuera por el horario de Ramadan, estaría online hoy mismo.
Por la tarde, he estado con Credit Suisse al 100%. En pleno apogeo, ha venido Alain a mi oficina a charlar un ratillo. Resulta que se vuelve a Líbano a finales de Octubre. El pobre contándome lo que le había costado volver de vacaciones, que había roto con su novia de hacía 5 años, etc. Y yo, claro, agobiada porque quería terminar, que estaba agotada. Pero, claro, tampoco era plan de decirle al pobre chaval: "Oye, corta el rollo y déjame terminar" Jajaja. La verdad es que es un tío muy majo.
Pensaba irme directa a casa, estaba muerta de sueño. Pero luego he pensado que eso era lo que siempre hacía en Madrid y no conseguía desconectar. Me iba a dormir con las cosas de la oficina en la cabez y me levantaba la mañana siguiente exactamente igual. Así que me he ido al hotel Al Qasr, que estaban Jeremy, Margarita y Osama. Jeremy acababa de salir del Spa, estaba de lo más relajado. Hemos estado un rato en Kouba, un sitio muy agradable, y a eso de las 22:30 cada mochuelo a su olivo.
Llegando a casa, me he conectado para charlar con mis padres pero deben estar celebrando el Santo de una de mis tías Mercedes. Tampoco he hablado con Anita, que llevamos ya dos días de intento.
Y mañana jueves, ¡jueves!
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