Por fin, después de la dura semana, llegó el jueves. En la oficina, más de lo mismo, cerrando todos los asuntos e intentando no dejar nada pendiente.
El único parón del día ha sido para tomar el tradicional Manakhess, pero sólo 15 minutos. En ese rato, Omar y Didier han estado burlándose de mi un poco, siempre con cariño. Como ya tengo coche, Internet y el piso entero amueblado, ahora dicen que, para estar del todo instalada en Dubai, sólo necesito un marido, jajaja. Pero no uno cualquiera, no, tiene que ser libanés y ellos dar su aprobación. Van listos.
A las 19:30 he salido corriendo de la oficina a casa. Una ducha rápida y a arreglarme que he ido a cenar a Le Classique con Osama, Dani, Laura y su madre. Creo que ya he comentado algo de este sitio, es impresionante. Hemos cenado divinamente otra vez.
Después de la cena, un amago de tomar una copa en un Traver Vic's de JBR, que lo han abierto hace poco y tienen música en directo. Pero estábamos cansados así que lo dejamos para otro día.
jueves, 12 de junio de 2008
miércoles, 11 de junio de 2008
¡Qué ganas de que llegue el jueves!
De verdad, no veo la hora de que pase esa semana, menos mal que ya sólo queda un día. Además, he intentado adelantar todo lo posible para poder irme pronto mañana.
Del día mejor no hablo porque ha sido todo trabajo y más trabajo. Lo único diferente ha sido a la hora de comer. Me he acercado a mi edificio porque iban a instalarle televisión e internet a Santi, mi vecino. El pobre se pasa la mitad de la semana en Arabia Saudí, como para quedar con los de Du. Emilie, un encanto, me ha recogido en la oficina para que luego no tuviera problemas de aparcamiento. Hemos comido juntas para ponernos al día, mientras el chico instalaba todos los cables. Después, me ha vuelto a dejar en la oficina, mil gracias otra vez.
La buena noticia del día: mi prima Lola ya tiene billetes para ir a verme a Jerez. ¡Qué ganas de verte prima! ¡Qué ilusión que vengas!
Por cierto, Chez Mama ha reconsiderado su postura y vuelve a cocinar desde su casa. Más de uno se habrá llevado una alegría. Al parecer, han sido muchos los que la han llamado y escrito correos para que no dejara de darles de comer.
Por lo demás, ninguna novedad. A las 22:30 he dejado la oficina porque la cabeza ya no me daba para más, mañana será otro día. Me he ido directa a casa, a ver si charlaba un ratín con mis padres. Ha sido breve porque no paraba de bostezar, lo siento. Así que, doy por concluido el día. Buenas noches.
Del día mejor no hablo porque ha sido todo trabajo y más trabajo. Lo único diferente ha sido a la hora de comer. Me he acercado a mi edificio porque iban a instalarle televisión e internet a Santi, mi vecino. El pobre se pasa la mitad de la semana en Arabia Saudí, como para quedar con los de Du. Emilie, un encanto, me ha recogido en la oficina para que luego no tuviera problemas de aparcamiento. Hemos comido juntas para ponernos al día, mientras el chico instalaba todos los cables. Después, me ha vuelto a dejar en la oficina, mil gracias otra vez.
La buena noticia del día: mi prima Lola ya tiene billetes para ir a verme a Jerez. ¡Qué ganas de verte prima! ¡Qué ilusión que vengas!
Por cierto, Chez Mama ha reconsiderado su postura y vuelve a cocinar desde su casa. Más de uno se habrá llevado una alegría. Al parecer, han sido muchos los que la han llamado y escrito correos para que no dejara de darles de comer.
Por lo demás, ninguna novedad. A las 22:30 he dejado la oficina porque la cabeza ya no me daba para más, mañana será otro día. Me he ido directa a casa, a ver si charlaba un ratín con mis padres. Ha sido breve porque no paraba de bostezar, lo siento. Así que, doy por concluido el día. Buenas noches.
martes, 10 de junio de 2008
Cerrando la oficina otra vez
Hoy sí que ha sido un día de no parar. Tengo que terminar un montón de cosas y todo para finales de esta semana así que me temo que el blog va a ser un poco aburrido.
A las 16.30 hemos tenido que ir a Burjuman, al otro lado de la ciudad, porque la clienta no quería venir a nuestras oficinas a tener la reunión. Manda narices, viviendo al lado, pero bueno. He ido con Houda, de MPG. Primero hemos pasado a recoger a Keny, su hijo de 3 años para dejarlo en casa de una prima suya que vive al lado del centro comercial. Estaba bastante tímido porque no me conoce de nada, sólo me ha visto dos veces. Pero es muy gracioso.
Ha sido una auténtica pérdida de tiempo porque la mitad de la reunión han estado discutiendo en árabe sobre el servicio de offline. En realidad yo sólo he tenido unos 15 minutos de gloria. Para colmo, no ha quedado nada definido, me tengo que sentar mañana con Houda para ver cómo queda la distribución de presupuesto.
Cuando hemos terminado, Carla, la cliente, nos quería engañar para bajar a la tienda, que ya han empezado las rebajas. Estaba yo como para irme de compras, vamos, con la prisa que llevaba encima. Ya eran las 18:45.
No puedo ni describir la cola que había para coger taxi. Houda se quedaba por la zona así que me tocaba volver solita a la oficina. Menos mal que me sé el truco: ir a un hotel que hay cerca y ser paciente porque suelen pasar taxis libres. He tenido mucha suerte porque no he tenido que esperar nada, me lo he cruzado por el camino.
He llegado a la oficina a las 19:30 y a terminar de cerrar lo más urgente, sólo quería irme a casa. Dany y Georges han pasado por mi despacho, que ya se iban a ver el partido de España. Dany está mosqueado por el 3-0 que le metierona Italia ayer, jajaja.
A las 21:00 he dado por terminada la jornada, mañana será otro día. Iba directa a casa pero al final he pasado por Barasti a ver el final del partido. Estaban allí unos cuantos españoles, Osama, Sarvin, Kamelia y otra chica. He visto los dos goles de España y el de Rusia. Con mi despiste habitual, esta vez me he dejado el móvil en la oficina. Menos mal que tengo el español para despertarme mañana por la mañana. Porque paso de volver a por él, está claro.
Después hemos ido a cenar algo rápido a Wagamama y a casita. El resto ha vuelto a Barasti a ver el Grecia-Suecia pero a mí el fútbol como que no me encanta, prefiero irme a dormir.
Otro intento de hablar con mi prima Marta pero no nos hemos puesto de acuerdo. Tampoco he estado demasiado tiempo conectada porque estoy que me caigo y, como siempre, me terminan liando hasta las mil, jajaja.
Mañana más.
A las 16.30 hemos tenido que ir a Burjuman, al otro lado de la ciudad, porque la clienta no quería venir a nuestras oficinas a tener la reunión. Manda narices, viviendo al lado, pero bueno. He ido con Houda, de MPG. Primero hemos pasado a recoger a Keny, su hijo de 3 años para dejarlo en casa de una prima suya que vive al lado del centro comercial. Estaba bastante tímido porque no me conoce de nada, sólo me ha visto dos veces. Pero es muy gracioso.
Ha sido una auténtica pérdida de tiempo porque la mitad de la reunión han estado discutiendo en árabe sobre el servicio de offline. En realidad yo sólo he tenido unos 15 minutos de gloria. Para colmo, no ha quedado nada definido, me tengo que sentar mañana con Houda para ver cómo queda la distribución de presupuesto.
Cuando hemos terminado, Carla, la cliente, nos quería engañar para bajar a la tienda, que ya han empezado las rebajas. Estaba yo como para irme de compras, vamos, con la prisa que llevaba encima. Ya eran las 18:45.
No puedo ni describir la cola que había para coger taxi. Houda se quedaba por la zona así que me tocaba volver solita a la oficina. Menos mal que me sé el truco: ir a un hotel que hay cerca y ser paciente porque suelen pasar taxis libres. He tenido mucha suerte porque no he tenido que esperar nada, me lo he cruzado por el camino.
He llegado a la oficina a las 19:30 y a terminar de cerrar lo más urgente, sólo quería irme a casa. Dany y Georges han pasado por mi despacho, que ya se iban a ver el partido de España. Dany está mosqueado por el 3-0 que le metierona Italia ayer, jajaja.
A las 21:00 he dado por terminada la jornada, mañana será otro día. Iba directa a casa pero al final he pasado por Barasti a ver el final del partido. Estaban allí unos cuantos españoles, Osama, Sarvin, Kamelia y otra chica. He visto los dos goles de España y el de Rusia. Con mi despiste habitual, esta vez me he dejado el móvil en la oficina. Menos mal que tengo el español para despertarme mañana por la mañana. Porque paso de volver a por él, está claro.
Después hemos ido a cenar algo rápido a Wagamama y a casita. El resto ha vuelto a Barasti a ver el Grecia-Suecia pero a mí el fútbol como que no me encanta, prefiero irme a dormir.
Otro intento de hablar con mi prima Marta pero no nos hemos puesto de acuerdo. Tampoco he estado demasiado tiempo conectada porque estoy que me caigo y, como siempre, me terminan liando hasta las mil, jajaja.
Mañana más.
lunes, 9 de junio de 2008
Mi coche
Esta mañana he visto dos mensajes en mi móvil español: uno de mi prima Marta (eres única) y otro de mi tía Pilar comentando el partido del gran Nadal. Como no lo utilizo aquí nunca, se me acaba la batería y no me doy ni cuenta, así que puede estar apagado dos días seguidos, jajaja.


En la oficina, han llegado otros dos briefings, esta vez de la oficina de Arabia Saudí y de Air Frace. Esta semana, estamos que no paramos, de verdad. Siempre tiene que pasar cuando estoy yo solita. Joe, que se ha conectado al messenger, estaba agobiadísimo por mí, pobre. Dany me ha reenviado el ausente de oficina que ha puesto, vaya tela. Lo traduzo literalmente: "Estaré fuera de la oficina con acceso limitado al correo. Cualquier cosa urgente por favor contacten con mi encantadora compañera María Ravina" Jajaja, ¡qué tío!
Como era de esperar, me han dado las 21:30 en la oficina, vamos que he tenido yo que cerrar la puerta con llave porque ya me había quedado sola. Georges, antes de irse, me preguntaba si quería que se quedara a hacerme compañía, pobre, que encanto.
Me he ido directa a una gasolinera para poder comprar la pegatina del Salik, que es el peaje del autopista. Si me da por pasar el control sin la pegatina puesta, me largan una multa tremenda, así que pasando de arriesgar. Tampoco lo suelo pasar mucho, sólo los fines de semana. Pero más vale prevenir.
De ahí, a casa, que estoy cansadita y el plan era ver fútbol, como que no me hacía mucho chiste el tema. Mañana, que por lo visto juega España, sí me apuntaré, por aquello de animar a la selección.
He charlado un buen rato con mis padres, un chateo rápido con mi amigo Aitor y luego he intentado con Marta mi prima pero la pobre estaba liada con las niñas, a ver si mañana podemos.
Ahora voy al limpiar el piso, que aquí la arena se cuela por todas partes, es increíble. Empiezo a creer firmemente en la generación espontánea.


Como prometí ayer, aquí dejo unas fotitos de mi coche nuevo. La verdad es que estoy encantada, es una pasada. Se agarra a la carretera que da gusto. Y es bastante más seguro que el Yaris que tenía hasta ahora, qué duda cabe.
En la oficina, han llegado otros dos briefings, esta vez de la oficina de Arabia Saudí y de Air Frace. Esta semana, estamos que no paramos, de verdad. Siempre tiene que pasar cuando estoy yo solita. Joe, que se ha conectado al messenger, estaba agobiadísimo por mí, pobre. Dany me ha reenviado el ausente de oficina que ha puesto, vaya tela. Lo traduzo literalmente: "Estaré fuera de la oficina con acceso limitado al correo. Cualquier cosa urgente por favor contacten con mi encantadora compañera María Ravina" Jajaja, ¡qué tío!
He chateado con Bego, que está en España de vacaciones y con malas noticias, la pobre. El sábado se murió su abuela. Al menos puede esar con su familia en estos momentos. Que nos acordamos mucho de tí, amiga.
Como era de esperar, me han dado las 21:30 en la oficina, vamos que he tenido yo que cerrar la puerta con llave porque ya me había quedado sola. Georges, antes de irse, me preguntaba si quería que se quedara a hacerme compañía, pobre, que encanto.
Me he ido directa a una gasolinera para poder comprar la pegatina del Salik, que es el peaje del autopista. Si me da por pasar el control sin la pegatina puesta, me largan una multa tremenda, así que pasando de arriesgar. Tampoco lo suelo pasar mucho, sólo los fines de semana. Pero más vale prevenir.
De ahí, a casa, que estoy cansadita y el plan era ver fútbol, como que no me hacía mucho chiste el tema. Mañana, que por lo visto juega España, sí me apuntaré, por aquello de animar a la selección.
He charlado un buen rato con mis padres, un chateo rápido con mi amigo Aitor y luego he intentado con Marta mi prima pero la pobre estaba liada con las niñas, a ver si mañana podemos.
Ahora voy al limpiar el piso, que aquí la arena se cuela por todas partes, es increíble. Empiezo a creer firmemente en la generación espontánea.
domingo, 8 de junio de 2008
Olé Nadal

Nos ha dejado a todos sin palabras, menudo torneo ha jugado. La pena es que me he quedado sin verla, por haber sido tan rápida. Luego comento un poco más pero creo que se merecía empezar con el titular.
Hoy me he levantado loca de contenta por conducir mi coche nuevo. Se me ha hecho hasta corto el trayecto a la oficina, jeje. Claro, son sólo 5 minutos. Mañana colgaré unas fotos.
Empiezo una nueva semana sola otra vez, sin Joe. La primera llamada de teléfono, buena noticia: un campañón para 5 países con un gran presupuesto. Lo único malo, algo siempre hay, es que hay que entregarla el miércoles y, claro, al ser domingo, nuestras oficinas en esos países no están abiertas. Cuando se lo he contado a Joe por messenger, que estaba en el aeropuerto de París, no se lo creía.
Por la tarde, he estado chateando con mi amigo Aitor, que me iba retransmitiendo el primer set del partido. No sé qué cuernos pasaba hoy con Internet pero no podía seguirlo ni por el site de Roland Garros ni por El Mundo, estaba mosqueadísima. Nada más terminar el primer set, 6-1 en 32 minutos (mensajito de Laura), me he ido corriendo al dentista.
Ya por fin he terminado con la endodoncia, se acabó. Estaba más nerviosa porque terminara a tiempo para ver el resto del partido que por la consulta en sí. Y eso que, esta vez, no me ha puesto ni anestesia.
Saliendo del dentista, me estaba llamando Osama para decirme que ya había ganado, que el último set había terminado 6-0. Hablo también con Emilie, que lo ha estado viendo en casa de Laura. Corriendo, al hotel más próximo para, al menos ver el final de la entrega de trofeos.
Es increíble cómo ha dejado inmóvil a Federer. Por lo que me han contado, era incapaz de jugar. Si es que Nadal es mucho Nadal, hombre. Oficialmente, hace historia hoy por igualar a Borg pero para muchos ya era una leyenda desde hace tiempo. No creo que exista otro jugador que no conozca la derrota en Roland Garros jugando el torneo durante cuatro años consecutivos. Ahora a por Wimbledon, que el año pasado se le escapó por muy poco.
Luego he ido a tomar algo con Osama y otro amigo suyo a Marina Walk. Yo no dejaba de pensar en el tenis, jaja. Una pena haberme perdido el partido. Esta semana laboral de Dubai, ¿qué le vamos a hacer?
Y a casa, que tenía unas ganas locas de hablar y ver a mis padres. Lástima porque me han dicho que había estado Iñiguito esperando para hablar conmigo. La próxima no fallo.
Esta noche llegaba la madre de Laura para estar aquí cuando nazca Ignacio. Así que nuestra amiga va a estar de lo más cuidada y entretenida ahora, jaja.
sábado, 7 de junio de 2008
Día grande
Hoy ha sido un día redondo y muy completo. Primero, ha venido Pierre a recogerme, muy majo, para ir al banco a firmar los papeles del préstamo para el coche. Como siempre, está en la otra punta de la ciudad y sólo hay una sucursal que se encargue de estos temas. Por suerte, no hemos encontrado mucha cola así que ha sido más o menos rápido, una horita.
De ahí, a RTA para cambiar el coche de nombre y que me dieran la tarjeta de registro del coche. Eso sí nos ha costado más tiempo y hemos flipado en colores. Para empezar, hay que dejar el coche para que le hagan un pequeño test que tarda unos 10 minutos, un equivalente a nuestra ITV. Una vez obtenido los resultados, vamos al mostrador a darles todos los documentos. Problema: yo aún no tenía el seguro, pensaba hacerlo esta semana porque el suyo está vigente hasta octubre. Pues no, hay que presentar el papel del seguro a mi nombre, sino, no pueden darme la tarjeta. Aquí viene la parte graciosa. En el mismo recinto, en la cafetería de una gasolinera, hay un tipo que vende seguros. Desde fuera, no da ninguna confianza. Vamos que en España no me fiaría ni de coña. Después de ofrecerme las distintas opciones y consultarlo con Pierre (que sabe más que yo de esto) me he dado de alta en el mismo que tenía él. En 10 minutos tenía el papel del seguro y, por fin, la tarjeta del coche.
He dejado a Pierre en su casa, qué menos, y a la mía con mi cochecito nuevo.
Sorprendentemente, a las 2.30 como un clavo, ha llegado el chico a instalarme Internet. Yo ya había perdido toda esperanza, no me fiaba ni un pelo. Pero sí, ya soy una persona normal, conectada; no veía la hora. Mañana, por fin, podré charlar con mi familia tranquilamente y verles a través de la cámara web.
El primero en estrenarlo ha sido mi hermano, he estado chateando un ratillo con él. No podía parar de reírme cuando me preguntaba qué sentía al conducir un Golf porque él está enamorado del suyo. Yo le decía que estoy loca de contenta con los elevalunas eléctricos, a lo que me contestaba flipado: "María, por favor, manda narices comprarte un Golf y estar encantada sólo con los elevalunas eléctricos" jajajaja. Pero claro, es que llevo tres meses bajando la ventanilla a manopla. Cuando es la del conductor bien, pero la del copiloto me costaba horrores.
Para completar el día, nos ha invitado Osama a cenar a un restaurante Iraquí. Llevaba tiempo diciendo que teníamos que ir pero no encontrábamos el momento. Maan y él no hacían más que hablar del Quebab, que no tiene nada que ver con lo que conocemos, que se sale de toda regla, lo definen como una "experiencia totalmente espiritual". La verdad es que no se han quedado cortos, está buenísimo y eso que a mí el cordero no me hace chiste. Pero lo cocinan de una forma que queda muy suelto y tierno, buenísimo.



Otra de las cosas que estábamos deseando comer era el pescado famoso. En realidad, tenemos ganas de que nos lo haga Osama en la playa pero tenemos que esperar a que mejore el tiempo. En la foto no se ve muy bien pero el mecanismo es el siguiente: abren el pescado como un libro y lo ponen de pie frente al fuego para que se haga en su propio jugo durante media hora. Después lo envuelven en papel de plata y lo echan al fuego directamente, otra media hora. El resultado está en la otra foto. Imprescindible que sea un pescado de rio porque son más jugosos. En general, la comida Iraquí es bastante sabrosa, cocinan mucho con limón, riquísimo.
En resumen, nos hemos puesto como el quico, ¡qué manera de comer! Y estaba todo impresionante. Nos ha encantado a todos. Eso sí, después nos hemos tenido que ir al centro comercial a andar como media hora para poder digerir la megacena antes de meterse en la cama. Como fuera hace tanta humedad, la única forma de pasear es dentro de los centros comerciales. Yo he dejado el bolso en el coche por si acaso, que sino el paseo me cuesta una ruina, jajaja.
De ahí, a RTA para cambiar el coche de nombre y que me dieran la tarjeta de registro del coche. Eso sí nos ha costado más tiempo y hemos flipado en colores. Para empezar, hay que dejar el coche para que le hagan un pequeño test que tarda unos 10 minutos, un equivalente a nuestra ITV. Una vez obtenido los resultados, vamos al mostrador a darles todos los documentos. Problema: yo aún no tenía el seguro, pensaba hacerlo esta semana porque el suyo está vigente hasta octubre. Pues no, hay que presentar el papel del seguro a mi nombre, sino, no pueden darme la tarjeta. Aquí viene la parte graciosa. En el mismo recinto, en la cafetería de una gasolinera, hay un tipo que vende seguros. Desde fuera, no da ninguna confianza. Vamos que en España no me fiaría ni de coña. Después de ofrecerme las distintas opciones y consultarlo con Pierre (que sabe más que yo de esto) me he dado de alta en el mismo que tenía él. En 10 minutos tenía el papel del seguro y, por fin, la tarjeta del coche.
He dejado a Pierre en su casa, qué menos, y a la mía con mi cochecito nuevo.
Sorprendentemente, a las 2.30 como un clavo, ha llegado el chico a instalarme Internet. Yo ya había perdido toda esperanza, no me fiaba ni un pelo. Pero sí, ya soy una persona normal, conectada; no veía la hora. Mañana, por fin, podré charlar con mi familia tranquilamente y verles a través de la cámara web.
El primero en estrenarlo ha sido mi hermano, he estado chateando un ratillo con él. No podía parar de reírme cuando me preguntaba qué sentía al conducir un Golf porque él está enamorado del suyo. Yo le decía que estoy loca de contenta con los elevalunas eléctricos, a lo que me contestaba flipado: "María, por favor, manda narices comprarte un Golf y estar encantada sólo con los elevalunas eléctricos" jajajaja. Pero claro, es que llevo tres meses bajando la ventanilla a manopla. Cuando es la del conductor bien, pero la del copiloto me costaba horrores.
Para completar el día, nos ha invitado Osama a cenar a un restaurante Iraquí. Llevaba tiempo diciendo que teníamos que ir pero no encontrábamos el momento. Maan y él no hacían más que hablar del Quebab, que no tiene nada que ver con lo que conocemos, que se sale de toda regla, lo definen como una "experiencia totalmente espiritual". La verdad es que no se han quedado cortos, está buenísimo y eso que a mí el cordero no me hace chiste. Pero lo cocinan de una forma que queda muy suelto y tierno, buenísimo.



Otra de las cosas que estábamos deseando comer era el pescado famoso. En realidad, tenemos ganas de que nos lo haga Osama en la playa pero tenemos que esperar a que mejore el tiempo. En la foto no se ve muy bien pero el mecanismo es el siguiente: abren el pescado como un libro y lo ponen de pie frente al fuego para que se haga en su propio jugo durante media hora. Después lo envuelven en papel de plata y lo echan al fuego directamente, otra media hora. El resultado está en la otra foto. Imprescindible que sea un pescado de rio porque son más jugosos. En general, la comida Iraquí es bastante sabrosa, cocinan mucho con limón, riquísimo.
En resumen, nos hemos puesto como el quico, ¡qué manera de comer! Y estaba todo impresionante. Nos ha encantado a todos. Eso sí, después nos hemos tenido que ir al centro comercial a andar como media hora para poder digerir la megacena antes de meterse en la cama. Como fuera hace tanta humedad, la única forma de pasear es dentro de los centros comerciales. Yo he dejado el bolso en el coche por si acaso, que sino el paseo me cuesta una ruina, jajaja.
De camino a casa, hemos llamado a Maan para compartir con él lo que nos había parecido la cena. Estaban los dos muy contentos con que nos haya gustado tanto; les deba miedo que, con tanta expectación creada, al final no nos gustada la comida. Pero nada de eso, al contrario, ha sido incluso mejor de lo que nos decían.
viernes, 6 de junio de 2008
Celebrando el éxito de Maan
He amanecido a las 10:40, como está mandado un sábado. Eso sí, había quedado en la piscina a las 10:30 con Emilie. Menos mal que ella también se ha dormido.
Esta vez, no hemos podido aguantar más de 45 minutos, era imposible. No era por el calor sino por la humedad. Ni siquiera nos secábamos al salir del agua. Entre baño y baño estábamos igual de empapadas que antes. Yo me he tenido que subir a casa liada en la toalla, no había forma de secarse, increíble.
Después de ducharme y arreglarme, he recogido a Emilie para ir a casa de Lara Dani a ver el partido de Nadal contra Djokovic, el primero que veo de todo Roland Garros. Bendita paliza la que le ha dado, ¡qué manera de jugar! El último set ha estado más reñido pero, aún así, ha ganado el partido fácil. Nada, que el invencible llega a la final sin haber perdido un sólo set y, además, ganándolos fácilmente. A ver si el domingo se come a Federer también.
Un paso rápido por el centro comercial para comprarle unos chocolates a Maan. Esta noche da una fiesta en su casa para celebrar que ha pasado el examen de Cisco, mabrook amigo.
Cuando llegamos a casa de los chicos, nos encontramos a Osama vestido con la kandora típica local, la túnica blanca larga. No podíamos parar de reírnos. Luego ha añadido un par de prendas del traje típico iraquí, así que ha hecho una mezcla importante. El pobre andaba como las muñecas de famosa, con lo alto que es y que la kandora le debía estar un poco estrecha. Como para una persecución iba.
La cena, que la ha preparado Miguel, estaba espectacular; un buffet de ensaladas, dos tipos de risotto (uno con gambas y otro con champiñones), una lasaña enorme, un pastel de carne, etc. Vamos que no faltaba de nada.








Esta vez, no hemos podido aguantar más de 45 minutos, era imposible. No era por el calor sino por la humedad. Ni siquiera nos secábamos al salir del agua. Entre baño y baño estábamos igual de empapadas que antes. Yo me he tenido que subir a casa liada en la toalla, no había forma de secarse, increíble.
Después de ducharme y arreglarme, he recogido a Emilie para ir a casa de Lara Dani a ver el partido de Nadal contra Djokovic, el primero que veo de todo Roland Garros. Bendita paliza la que le ha dado, ¡qué manera de jugar! El último set ha estado más reñido pero, aún así, ha ganado el partido fácil. Nada, que el invencible llega a la final sin haber perdido un sólo set y, además, ganándolos fácilmente. A ver si el domingo se come a Federer también.
Un paso rápido por el centro comercial para comprarle unos chocolates a Maan. Esta noche da una fiesta en su casa para celebrar que ha pasado el examen de Cisco, mabrook amigo.
Cuando llegamos a casa de los chicos, nos encontramos a Osama vestido con la kandora típica local, la túnica blanca larga. No podíamos parar de reírnos. Luego ha añadido un par de prendas del traje típico iraquí, así que ha hecho una mezcla importante. El pobre andaba como las muñecas de famosa, con lo alto que es y que la kandora le debía estar un poco estrecha. Como para una persecución iba.
La cena, que la ha preparado Miguel, estaba espectacular; un buffet de ensaladas, dos tipos de risotto (uno con gambas y otro con champiñones), una lasaña enorme, un pastel de carne, etc. Vamos que no faltaba de nada.








Ahí dejo unas fotos de la fiestecilla. La primera es del homenajeado: Maan. La segunda de Osama con su semi-disfraz y el resto de diferentes momentos de la velada. Laura ya a puntito de salir de cuentas.
Y a la 1.15 nos hemos retirado a casa que a mí me toca madrugar mañana para arreglar el papeleo del coche.
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