domingo, 7 de marzo de 2010
A Karama con Ale
En la oficina, sigue la cosa tranquila. Puede que esta semana vaya con Rana a presentar Media Contacts al nuevo director del departamento de moda de Chalhoub. Joe no era muy partidario de ir, porque cree que no van a invertir nada. Pero, al menos, el trabajo está hecho por nuestra parte. Y nunca se sabe si pueden llegar a incluir Internet en su estrategia o no.
He bajado a comer con Ángel, en el parquecito al sol, que se estaba la mar de bien. Claro, ya ha pasado el fin de semana, se acaba la arena y volvemos a tener un tiempo espléndido. No es justo.
El resto de la tarde, he estado trabajando en Chanel, que mañana por la mañana tenemos reunión con él. A ver si logramos aprobar la acción de Rouge Coco de una vez.
He salido corriendo a recoger a Ale para irnos a Karama. Yo había quedado con Sameer, que me tenía preparado el otro reloj. Y Ale ha venido conmigo para controlar dónde están las tiendas con las buenas copias.
Primero hemos pasado a pagar mi última cuenta de la luz y el agua, que la necesito para que el dueño de mi anterior piso me devuelva la fianza. Mañana mismo voy a quedar con él.
Una vez recogido el material de Sameer, nos hemos vuelto a casa, que estaba Carlos esperando en la entrada. También ha venido Osama y nos hemos tomado algo en la terraza tranquilamente. Aunque esté hecho un desastre aún, les ha gustado mucho. En cuanto vuelva de España, haremos una cena en condiciones.
Cuando se han ido los visitantes, he charlado un ratito con mis padres. Luego he terminado de ver "Jerry Maguire" y a la camita.
sábado, 6 de marzo de 2010
Más arena
Además, me he tenido que levantar temprano para acompañar a Osama a dejar su coche en la revisión. De vuelta, paramos a desayunar en el Paul de Wafi, que es el mejor de todos.
Han venido sus padres a conocer la casa, que también les ha encantado. De hecho, para completar el salón, nos han regalado la mesa de centro que queríamos comprar. Esta misma tarde iremos a comprarla.
Hemos bajado a comer a Mashawi, un restaurante árabe muy rico. Ya tenemos shisha al lado de casa, para los visitantes.
He ido corriendo a cambiarme, que teníamos tenis a las 16:00. La clase de hoy ha estado muy bien también, este Jacob es único. Al final, hemos practicado el saque, que a Osama se le da genial.
El resto de la tarde ha estado ocupadillo también. Al mall a por la mesa, que nos hemos llevado la última. Eso sí, como había promoción especial del 25% de descuento por el "Día de la madre", que es el domingo que viene; nos hemos llevado un set de 3 mesas auxiliares del mismo estilo por el mismo precio, genial. Las traerán el martes seguramente.
Y, para terminar el finde semana, una peli en el cine. Llevábamos tiempo queriendo ver la de "San Valentín", aunque suene muy típica. La verdad es que nos hemos reído bastante. Y, aunque dura dos horas, no se nos ha hecho nada larga. Eso sí, es bastante predecible.
Después de dejar a Osama en su casa, he caído en la cama como un niño chico.
viernes, 5 de marzo de 2010
Elecciones en Iraq
Mi intención era bajar a la piscina, que tengo que empezar a pillar color. Pero, para variar, durante el fin de semana, el tiempo está asqueroso, como con tormenta de arena, humedad, etc. Vamos, sin sol que tomar.
Mientras charlaba con mi madre y chateaba con Tere, me llamaba Osama, que venía a recogerme.
Primero, a votar, que habíamos quedado allí con sus padres, hermanas y otros amigos. Es curioso el procedimiento. Una vez comprobado su pasaporte, les dan un pliego enorme con todos los candidatos. Y, cuando han depositado el voto, tienen que meter el dedo índice en un vasito con tinta. Es la marca de haber votado, para eviar que la gente vote doble. Se me ocurren varios sistemas más fáciles y limpios, pero ellos sabrán. Así que ahí dejo una foto del momento tan patriótico. A ver cuánto dura la tinta.
Después, hemos ido a Festival City a comer en un restaurante italiano que nos gusta mucho. Luego Osama había quedado con unos amigos para ir a tirar al plato. A los 5 minutos de irse, nos damos cuenta de que se ha olvidado el móvil. Allá que voy corriendo al aparcamiento para pillarle. Justo cuando yo llegaba, salía, así que me he puesto a correr como una loca detrás del coche. Al verle frenar, pensé que me había visto, pero no, era un badén. Total, que ha salido del aparcamiento sin verme. Me he quedado allí 5 minutos esperando, porque sabía que iba a volver a por él. Efectivamente, ha vuelto.
El resto de la tarde, he ido con Ban y Uns a Karama, a por un reloj que me han encargado. Aprovechando que estábamos allí, se han comprado una cartera cada una. Yo por fin, he encontrado el bolso que me encargó Tere en Navidad. Eso sí, el reloj no lo tiene, así que tendré que volver mañana.
Hemos vuelto a casa, que las chicas querían conocerla. Les ha encantado. Ban nos ha invitado a cena de Wagamama mientras veíamos una peli, La Terminal. Uns se ha sentido muy identificada con algunas de las escenas de la peli. No hemos conseguido terminarla, las chicas se estaban quedando dormidas y les quedaba un buen viaje de vuelta a su casa. Así que la hemos dejado para otro día.
Por cierto, gracias por los comentarios, que siempre me hacen mucha ilusión. Carmen, no te lo pienses ni un segundo y vente :-)
jueves, 4 de marzo de 2010
Empezando el finde temprano
Por la mañana he estado modificando un plan para Air France, que no terminan de aprobarlo y tenemos que empezar en breve. Al mismo tiempo, siguiendo Chanel, a ver si terminamos de lanzar la operación que tenemos pendientes. Como tenemos que conseguir la confirmación de París, pues va todo más lento de lo normal.
Hoy no hemos tenido manakhesh, no sé muy bien porqué, pero no ha habido quorum.
Yo me he ido con Houda y Dalia a la reunión con Kidville, que tanto hemos pospuesto esta semana. Parece que han terminado muy contentos con lo que le proponemos. Nos dirán algo en unas dos semanas.
De ahí, ya no hemos vuelto a la oficina. Yo he ido directa al médico, que tenía consulta con Ulrich. Y de allí, a Ikea, a comprar la barra para la cortina de mi actual cuarto, que ya es hora. Tamién he comprado más vasos, que no teníamos bastantes.
Iba a ir a por una pashmina que me ha encargado mi tia, pero lo voy a dejar para el fin de semana. Así que me he vuelto a casa, que venía Osama a cenar y ver unos capítulos de Friends. Ha estado mirando los candidatos a las elecciones del parlamento en Iraq, que son este fin de semana. Con la cantidad de candidatos que hay, como para aclararse, jeje.
miércoles, 3 de marzo de 2010
Más tranquilita
La maña, como siempre, pasa volando. Como aquí se come tan pronto, a la 1, pues no cunde nada. Da para leer los correos, organizar un poco el día y dos llamadas.
He bajado a comer con Angelica y Claudine, que hacía tiempo que no comíamos juntas. Hemos estado de lo más entretenidas con los modelos que llevan algunas chicas, tremendos.
Por la tarde he estado adelantando un poco del viaje a Vietnam mientras esperaba respuesta de París para lo de Chanel. Por fin está aprobado, aunque hay que hacer un par de cambios.
Me he hartado de reír con mi hermano, que me ha estado enseñando el street view de Google. Virtualmente, nos hemos recorrido medio Jerez.
He salido pronto para quedar con Graciela, que hace un montón que no la veo. Ya sólo le quedan dos semanas para que nazca Cristina. También nos hemos estado poniendo al día que da gusto, hasta las 22:30 de la noche.
Ya en casa, he charlado un rato con mis padres, luego chateado con Alfonso, que está por las Américas, y con mi prima Marta, que vendrá en el avión a Jerez conmigo y los tres sobrinos, olé.
Y a la camita, que ya me han dado las uvas. Pero no pasa nada, mañana es fin de semana.
martes, 2 de marzo de 2010
Luca y Paolo
Camino de la oficina, me ha caído agua por un tubo, estaba diluviando. He estado esperando, dentro del coche, a que escampara un poco porque no tenía paraguas ni nada. Aunque llovía un poco menos, me he puesto pipando. Menos mal que en el baño tenemos secador de manos eléctrico, allí me he pasado 20 minutos.
Ahí dejo una foto que me ha enviado Emilie, para que veais la que se lía en las carreteras. Ese es el estupendo sistema de alcantarillado en Dubai.

Toda la mañana ha estado el día negro, negro, metido en lluvia. Por la tarde, se ha despejado totalmente. Me da que son los últimos coletazos del "invierno", antes de pasar al calor sofocante.
Han venido los de Al Arabiya para presentarnos la propuesta de patrocinio del Mundial para Hyundai-Kia. La verdad que está curradísimo, es la más completa hasta ahora.
Al terminar, nos hemos encontrado una sorpresa en la oficina: Luca y Paolo. Son los hijos mellizos de Dany, nuestro jefe. Cumplen 1 añito el 14 de marzo y están para comérselos. Los dos rubitos con unos ojazos azules preciosos. Luca es la estrella de la familia, ha protagonizado un anuncio de televisión en el Líbano, así que casi le tenemos que pedir un autógrafo y todo, jeje.
De camino a casa, he ido a Carrefour Exprés para recoger la funda del sofá, que estaba en la tintorería. Lo bueno es que he podido llegar sola y a la primera. Esa zona está toda en obras y es un caos.
Luego a venido el del KA para medir las ventanas y poder darme el presupuesto de las cortinas. Aunque veo difícil que nos decidamos por ellos, demasiado caros. El problema es que en el salón tenemos 3 ventanas enormes, y se necesitan demasiados metros de tela. A ver cómo terminamos.
Por la noche han venido a cenar Osama y Emilie. La mar de bien que hemos estado sentaditos en la terraza, tomando un poco de jamón y un salmón al horno. Emilie empieza a trabajar mañana en el nuevo sitio. En breve tendrá que ir a Barcelona, menuda suerte. Hemos estado viendo la nueva colección de una de las marcas para las que va a trabajar, Bimba y Lola, y ya se nos han antojado un par de cosas. Menudo peligro tenemos.
Al irse los visitantes, he charlado por fin con mi amiga Ana, que hacía bastante que no nos poníamos al día.
Y esto es lo que ha dado de sí el día, no está mal, ¿verdad?
lunes, 1 de marzo de 2010
Entregando el estudio
Pero ¡qué bien se duerme en mi camita nueva! Da gusto. Y eso que aún no tengo cortinas, pero a mí no me molesta la luz, me duermo como sea.
La ropa que me iba a poner la tenía preparada de anoche, que aún no me ha dado tiempo a deshacer todas las cajas. Pero para encontrar el equipo de tenis, he tardado unos 20 minutos; estaba todo desperdigado por las cajas: los calcetines en un lado, los zapatos en otro, la camiseta en otro sitio, etc. Ha sido una aventura. Lo que no he podido encontrar son los pendientes, lo siento Belén.
Antes de ir a mi estudio para entregar las llaves y la tarjeta del parking, he pasado por Du para cancelar mi cuenta. Pero había un poco de cola y no me daba tiempo, ya volveré por la tarde.
He quedado en el estudio con Katrina, la mujer de Mohamed. Es tan encantadora como su marido. Ha echado un vistazo al piso, que todo estuviera en orden, limpio, etc. Y ya hemos quedado para la semana que viene, que ya tendré la factura final de la luz y la cancelación de Du, que lo necesita para devolverme la fianza.
Ya en la oficina, hemos estado comentando las aventuras de mi mudanza y el resto del fin de semana.
Por la tarde, he tenido reunión con Evian. En principio, sólo venía Enrique, pero al final se ha unido Khalil. No sé qué se traerán entre manos estos dos, pero a mí me importa poco, la verdad.
Durante el resto de la tarde, varios de la oficina han recibido mensajes avisando de un tornado y recomendando que nos quedáramos en casa toda la tarde. En los periódicos desmentían todo, menos mal. Sí es verdad que los compañeros que viven en Sharjah, les han dejado salir antes porque tardan unas 4 horas más de lo normal en llegar a casa. Emirates Road, una de las autopistas, está totalmente inundada, así que el tráfico es mortal de necesidad, claro.
He salido pitando para ir a Du, que lo cierran a las 20:00 y quiero cancelar la cuenta ya para no seguir pagando. Da gusto cuando te tienen que devolver dinero en vez de pagar tú, ¿verdad? Como se deja un depósito de 40 euros, pues han restado la última factura y me devuelven 11 euros, buenos son.
Paso rápido por la oficina de Osama, al menos para verle un ratillo. Esta semana está liadísimo, tiene un curso intensivo, con exámenes y todo, así que le espera una larga noche de estudio al pobre.
A lo tonto, me han dado las 20:30 y ahora toca ir a Carrefour a hacer la megacompra. Para asegurarme de que no me falta nada, he tenido que ir por todos los pasillos, así que he tardado hora y media. Menos mal que en la caja, había un chico metiendo las cosas en bolsas, eso es un lujo.
He llegado a casa a las 23:15, claro. Intento hablar con mi amiga Ana pero no habrá podido conectarse. Mientras colocaba las cosas, hablaba con mis padres.
Luego me he ido directa a la camita, que estaba muerta.