domingo, 18 de septiembre de 2011

Mal día

Cuando he ido a montarme en el coche, me he dado cuenta de que no lo hemos utilizado en todo el fin de semana; es todo un logro en Dubai, que no se vive sin coche.


En la oficina hemos tenido un día un poco malo a cuenta de la campaña de Avent. Mañana tenemos reunión con el cliente para aclarar las cosas. Yo asumiré mi parte de responsabilidad, pero es bastante frustrante empezar la relación con el cliente así. Sobre todo, con el aterrizaje forzoso que he tenido que hacer yo misma. Pero bueno, de otras peores hemos salido. 


Luego me ha llegado un correo cambiando una presentación que teníamos el martes para el miércoles por la tarde, cuando en principio salgo a las 4 de la tarde. Esperemos que no se convierta en una costumbre. 


En el lado positivo del día, Mahmoud ha vuelto de vacaciones. Era el único miembro del equipo que no conocía aún y, además, es el que más experiencia tiene. Es un chico muy majo, trabajador y con muchas ganas de aprender. 


Había quedado a comer con Claudine pero no he podido ir, a ver si nos vemos otro día de esta semana.


Ya con todo resuelto, me he ido a casa, que seguro que Miriam me quita la mala uva con una sonrisa de las suyas. 
Pues para rematar el día, me dice Lakshmi que la pobre enana lleva todo el día moqueando. Espero que no se esté pillando nada. Me la he llevado a la playa un ratillo, que el agua del mar viene muy bien. En el agua está en su salsa completamente. Eso sí, al rato de estar en su flotador, lo que quiere es sentarse en la orilla y salpicar en el agua con las manos y los pies, se parte de risa. 


Por supuesto, de camino a casa, se ha quedado frita en el coche. El resto de la tarde hemos estado jugando en su cuarto hasta la hora del baño. Ya en pijama, hemos hablado un ratillo con los abuelos y el padrino pero hemos tenido que colgar rápido porque estaba impaciente por tomarse el biberón. Efectivamente, se lo ha terminado entero, que siempre deja un pelín, pero hoy nada. 


Una vez la hemos dejado dormida, hemos ido un ratito al Royal Mirage con Emilie y su hermana, que está de visita. No había casi nadie, así que hemos estado la mar de tranquilos charlando sobre los planes de las dos hermanas. Después de unas tapillas árabes y un poco de shisha, nos hemos vuelto a casa. 


Antes de dormir he visto que Nadal nos ha vuelto a dar otra alegría: España vuelve a estar en la final de la Copa Davis. Enhorabuena.
A ver qué tal mañana.


sábado, 17 de septiembre de 2011

Otra Ravinada sin poder ir

Buenos días por la mañana. Hoy vienen Geto, Leisma y Omar, al que no vemos desde hace medio siglo, a comer. Vamos a repetir la ensalada de ayer, que nos encantó, y haremos lasaña también.


Después de desayunar y dormir su siestecilla matutina, nos hemos llevado al terremoto a la piscina. Cada vez le gusta más el agua. Ahora, en su flotador, se aburre un poco porque no llega al agua. Lo que de verdad le gusta es chapotear con sus manos y llenarse la cara de agua. Desde allí, maravillas de la tecnología, hemos podido hablar por skype con mis padres y mi hermano, que se ponían en marcha para ir a Toledo. Este año, la reunión familiar es allí y, de nuevo, no podemos ir. Nos conformaremos con la esperanza de poder ir el año que viene.


Normalmente, después de comer su puré, va directa a la cuna y no tarda nada en dormirse. Pero lo de hoy ya ha sido de record, se ha quedado frita camino de la cuna, jajaja. Pobre, lo de la piscina la ha agotado. Bueno es saberlo :-)


El postre hoy corre por cuenta de Osama, que se está convirtiendo en un super-chef. Ha preparado unos higos con una salsa de frambuesa y coco buenísimos.


Antes de que llegaran los invitados me ha llamado Irene, una compañera del colegio en el que estudié. Lleva en Dubai 7 meses. Hemos quedado en vernos para tomar algo tranquilamente.


Como era de esperar, Miriam se ha despertado justo cuando empezábamos a comer. No ha dado demasiado la murga, menos mal. Luego iba feliz de brazo en brazo. Omar le ha traído un montón de cosas: una toalla, un bañador, un gorrito para cuando vayamos en Navidad a Jerez (D.M) y un flotador con el que podrá chapotear todo lo que quiera. Pero, como suele pasar, lo que más le ha gustado es la caja, se lo ha pasado pipa.


Maan se ha incorporado al café y nos ha contado de su próximo viaje a EE. UU, va a estar dos semanas por la costa Oeste.


El resto de la tarde ha estado tranquilo: un paseito por abajo y vuelta a casa para intentar hablar con la familia. Skype no ha funcionado esta vez así que no he podido ver a nadie pero sí hablar con varios. Me han contado que ha estado todo muy bien. Tenían una visita priva al Alcázar para recordar lo que vivió nuestro abuelo, que estuvo allí durante el asedio en la Guerra Civil. Mucha cosas del Museo han desaparecido debido a esta estúpida iniciativa del Gobierno sobre la Memoria Histórica. Por lo visto, nosotros no tenemos derecho a tener memoria sobre lo que nuestro abuelo pasó. Me revienta cuando las cosas sólo funcionan de un lado, no es justo. Cada día nos limitan más la libertad. Yo, ilusa, pensaba que la democracia era todo lo contrario. En fin.


A las 19:30 Osama se ha ido a una cena con sus padres y el antiguo jefe de su padre en Yemen, que está de visita en Dubai. Así que nos hemos quedado las chicas solitas. Como Miriam no ha consentido dormir ni un ratillo en toda la tarde, a medio biberón se estaba quedando frita. A duras penas he conseguido que siguiera pero nada de terminarlo; cuando quedaban unos 40ml ha caído ya redonda, totalmente inconsciente.


Después de la comilona de este finde, no he sido ni capaz de cenar. Me voy directa a la cama a leer hasta que me quede frita.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Comiendo en casa

Vaya niña más buena que tenemos, no es por nada. A las 6:20 la he escuchado jugando en su cuna con sus chupetes y su osito. No solemos hacerle caso hasta que, tras media hora y ya cansada de esperar, se queja un poco para que alguno de los dos aparezcamos por su cuarto. He vuelto a abrir un ojo a las 7:30, cuando suena el despertador, y, como no la escuchaba, me he acercado muy silenciosa a su cuarto y estaba frita. Le he largado el Motilium (aún está con medicación para el reflujo) sin que se enterara y a las 7:45 ya estaba otra vez con sus canturreos.

Después de su siestecilla matutina, se han ido padre e hija a dar un paseo por abajo y comprar unas cosillas en el supermercado nuevo, mientras yo le hacía el puré de verduras y preparaba el almuerzo de hoy, que vienen los suegros y cuñadas a comer.

Pensaba que no hablaría con mis padres hasta por la tarde, pues mi hermano está trabajando. Pero no, de repente, ha sonado Skype mientras leía las noticias. Rersulta que mi hermano les ha dejado instrucciones para usar su nuevo bichillo: el HTC Flyer, uno de esos tablets PC que están tan de moda ahora. Mi padre estaba encantado con lo fácil que es de manejar. Se han quedado con la pena de ver a la "ciber-nieta" pero ya hemos quedado en charlar esta tarde otra vez.

Anécdota del día: he ido a tirar la basura pero no podía abrir la puerta de casa. Resulta que Osama, al salir, se ha dejado las llaves puestas por fuera. Así que estaba encerrada en mi propia casa, jajaja. Menos mal que estamos en Dubai y no en otra ciudad más insegura.

Acostada Miriam para dormir la siesta, nos ponemos manos a la obra con la comida de hoy: risotto de champiñones, solomillo de ternera al horno y una ensalada riquísima que ha preparado el hombre de la casa, para que luego digan. Vamos, que nos hemos puesto las botas. Lástima no poder dormir la siesta.

Por la tarde, hemos ido a la piscina con las tías, que estaban deseando verla en acción. Los findes de semana suele haber menos niños y no estaban ninguno de sus amigos. Luego hemos estado otro ratillo dando un paseo por abajo, aprovechando que el tiempo está mejorando por días.

Antes del baño hemos charlado con los abuelos, el padrino, tia Mercedes y unos amigos; estaban todos en el apartamento de mi hermano viendo a la "hispano-árabe" (es el mote de Miriam) reptando y haciendo de las suyas en directo. Ya le he reñido a tia Mercedes por tenerme abandonada. Sorprendentemente, se acaba de iniciar en el mundo tecnológico; digo sorprendentemente porque era la antitecnología personificada. Habíamos charlado por Skype un par de veces pero ya se le pasó la novedad del momento y me abandonó. A ver si volvemos a las buenas costumbres.

Hoy hemos caído todos en la cama reventados, ha sido un día largo. Mañana tenemos sarao de nuevo en casa.

jueves, 15 de septiembre de 2011

¡Jueves!

Con este nuevo horario que llevo, se me pasa la semana volando, menos mal. Eso sí, los jueves me cuesta la misma vida levantarme, después de toda la semana madrugando.

En la oficina, hemos pasado el día de reunión en reunión, y eso que yo me he saltado una. También nos ha tocado pelearnos un poco con Yahoo por la campaña de Avent. Al final, hemos quedado empatados: un error ha sido culpa nuestra y otro de ellos. Lo importante es que ya están resueltos y todo casi listo para empezar el domingo.

He llegado a casa corriendo para cambiarme, cambiar a Miriam e irnos a la piscina. Allí estaba su amigo Youssef, un niño indio de unos 7 años muy gracioso. En cuanto llegamos, deja de jugar con sus hermanos, Lubna y Mohammed, para jugar con Miriam. La pasea en su super flotador y ella como loca, claro, no para de reírse y dar patadas en el agua. Lo mejor es que no deja ni acercarse a sus hermanos porque dice que son muy malos, jaja. La verdad, no le falta razón, sobre todo por Mohammed, que es un trasto.

Después del baño, termina agotada de tanto pataleo y se duerme su siestecilla de rigor. Como no le dejo dormir más de media hora, siempre me toca despertarla y me da una pena tremenda. Menos mal que tiene muy buen despertar y, a los dos minutos, ya está en el suelo reptando como una serpiente. Osama se ha unido después de trabajar y nos hemos quedado en el jardín un rato con Elena y su hijo Miguel.

Esta tarde no toca hablar con los "ciber-abuelos", como los llamo yo. Aún están de camino a Madrid.

Miriam ha caído redonda en la cuna, como de costumbre, y nosotros hemos terminado de ver la peli que empezamos ayer.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Compra

Normalmente, cuando salgo de casa a las 06:40, Miriam está dormia plácidamente. Esta mañana, mientras pasaba por su cuarto, la escuchaba canturreando, así que he podido achucharla un ratito antes de irme, aunque llegara 5 minutos tarde a la oficina.


Estamos en pleno lanzamiento de una campaña para Avent. Es gracioso porque me han asignado una cartera de clientes de lo más infantil: Philips, Disney, Mattel and Kellogg´s, jeje. 


Hoy es el último día de Julia, mi jefa, antes de irse de vacaciones. Tampoco va a estar fuera mucho tiempo, vuelve el 27. Y, afortunadamente, la cosa parece que va a estar tranquila, menos mal.


Esta tarde no vamos a la piscina, tenemos que hacer compra así que toca ir a Carrefour. Ahora, con los purés de Miriam, necesitamos más verduras que de costumbre; y más frecuentemente.


De vuelta a casa, como aún era temprano, Lakshmi y Miriam se han quedado en el patio de abajo jugando con los demás niños. 


Después de hablar con los abuelos, que se van mañana a Madrid, tocaba el baño, la cena y a la cuna. 
Nosotros hemos cenado una tortilla muy rica que nos ha hecho Lakshmi con la parte verde del puerro. La primera vez que me vio que yo solo utilizaba la parte blanca para cocinar, me dijo que no tirar la verde, que ella lo usaba para su tortilla del desayuno. Ahora que ya lo hemos probado, no la vuelvo a tirar, está muy rico. Es curioso ver las costumbres culinarias de cada país. 


Esto es lo que ha dado de sí el miércoles. 

martes, 13 de septiembre de 2011

D. Luis Arturo Rábade

Nada más abrir el correo, me he encontrado con una noticia muy triste, mi profesor de marketing en la universidad ha fallecido. Me he llevado un gran disgusto, la verdad. A pesar de que era duro, disfruté mucho con sus clases y sus seminarios; fue el que despertó mi interés en el mundo del marketing, la publidad, los medios, etc. Que descanse en paz y mucho ánimo y fuerza para su familia y compañeros.

Mientras seguía acordándome de sus clases, he ido a leer las noticias sin acordarme que hoy no quería abrir ni un periódico para no saber el resultado de la final del US Open. Como aquí era muy tarde para verlo en directo (12 de la noche), lo dejamos grabando para verlo esta noche. Vaya cara de tonta se me ha quedado cuando, en portada, he visto la foto de Djokovic con el trofeo. Vaya racha que lleva el serbio, está que no hay quién lo pare.

En la oficina, el día pasa volando. Mi horario es de 7 de la mañana a 4 de la tarde. Las dos primeras horas son las más productivas, pues estoy sola en la oficina y puedo adelantar muchas cosas. A partir de las 9, empiezan a llegar mis compañeros y las 10 entran mails y llamadas a pares; es cuando empieza el no parar. Eso sí, como adelanté en las dos entrevistas, a las 4 en punto, me largo corriendo a casa. Es uno de los mejores momentos del día porque Miriam me recibe con una sonrisa que no le cabe en la cara.

Esta tarde no hemos ido a ningún mall. Como decía ayer, ha empezado la buena temporada, así que nos hemos bajado a la piscina un rato. En cuanto mete los pies en el agua, se pone como loca a mover las piernas, ¡le encanta el agua! Va como loca con su mega-flotador, con asiento incorporado, moviéndose a sus anchas por la piscina de niños. Cuando ya está arrugada como una pasa, la saco para irnos al jardín un rato, que cada día hay más niños. Primero hemos pasado por el supermercado nuevo que han abierto debajo de casa, para enseñarle a Lakshmi dónde está.
Lakshmi es la chica que nos ayuda en casa y se ocupa de Miriam mientras nosotros trabajamos. Menuda suerte hemos tenido en encontrarla, es un tesoro.

Antes de subirnos a casa, he conocido por fin a Elena, una vecina española. Tiene un niño guapísimo de un año y tres meses, Miguel. Su marido es francés así que hemos estado hablando de cómo estamos intentando criar a los niños en varios idiomas y de lo en serio que se toman aquí lo de elegir guardería. Parece que estamos educando a los futuros premios Nobel o algo así.

Ya en casa, hemos hablado con los abuelos por Skype mientras saltaba en su nuevo juguete: es una especie de arnés con un muelle y que cuelga del marco de la puerta. Ahí se ha pasado un rato dando saltitos como una rana.

Y a las 20:00 empieza el segundo mejor momento del día, cuando la baña su padre, le pone el pijama, le doy el biberón y a la cuna hasta mañana.

Nosotros cenamos algo tranquilos, vemos un poco la tele y, a las 22:30, yo estoy ya encamada, que me levanto a las 6 :-( Antes leo un poco de "El timo de la superwoman", un libro muy divertido que me ha dejado mi amiga Ale.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Hola de nuevo

Muy buenas a todos. Siento haber desaparecido durante tanto tiempo pero han sido unos meses en los que no hemos parado, ya os podréis hacer una idea: nueva casa, nuevo miembro en la familia y cambio de trabajo para ambos, ¡casi nada!


A mediados de enero nos cambiamos de casa porque la anterior se nos iba a quedar un poco pequeña. Por aquel entonces Osama ya había firmado con Pepsi, aunque no se incorporaba hasta abril. Viendo diferentes zonas, al final nos decidimos por Executive Towers, un conjunto de torres que se inauguraron hace un año y medio aproximadamente. Están muy bien situadas, sobre todo para Osama, tiene la oficina a 5 minutos.


El 19 de febrero nació Miriam. Todo salió estupendamente, gracias a Dios. Es una niña muy buena, alegre, fácil de llevar pero con pinta de ser traviesa, menuda nos espera.


Estuvimos en España un par de meses, disfrutando de la familia, presentando a Miriam en sociedad y sufriendo un poco con sus reflujos, como la mayoría de los bebés de ahora.


La vuelta, a mediados de junio, fue un pelín durilla. Principalmente por el “maravilloso” clima Dubaití. A mí parece que se me olvida de un año a otro. La pobre Miriam, que estaba acostumbrada a estar todo el día en la calle de paseo, se vio encerrada en casa y, cuando salíamos, era para ir de mall en mall. Las primeras dos semanas aún podía llevarla por las tardes a la playa a dar un paseo, que se estaba mejor que el jardín de debajo de casa. Pero a partir de julio, era ya impensable. Pero bueno, ya ha pasado lo peor y estamos empezando la buena temporada. Hace 15 días la bañamos en la playa por primera vez y está encantada de la vida. Así que ahora vamos casi todas las tardes o a la playa o la piscina un ratito.


Y yo también he vuelto a la vida laboral, hace sólo dos semanas. Me he incorporado a Carat, otra agencia de medios. En realidad, estaba buscando otra cosa, pues ya estoy un poco cansada del trabajo de agencia; pero, de momento, no ha salido lo que quería, tendré que seguir siendo paciente. En Carat me han facilitado las cosas para poder compaginar el trabajo con el cuidado de Miriam, así que he decidido probar, a ver qué tal me apaño.

Durante este tiempo también he tenido la suerte de conocer a nueva gente, todos muy buenos. Ya os iré contanto a medida que los voy nombrando.


Este es un pequeño resumen de estos últimos meses y, a partir de ahora, espero ser tan constante como antes.