jueves, 31 de diciembre de 2009

Se acabó el 2009

Pues me he levantado así así, pero voy a quedarme en casa un día libre, ¿no? Con la de cosas que tengo que hacer. Lo más importante: arreglar un par de reclamaciones que tengo pendientes.

Primero he ido a cobrar un cheque en la empresa que gestiona los peajes de la autopista. Lo tengo pendiente desde el 4 de julio, casi nada. A fuerza de llamar y llamar, he conseguido que por fin esté listo. Eso sí, hay que ir a sus oficinas centrales, que están al lado del aeropuerto. Nada más llegar, la de recepción me dice que esas transacciones sólo se hacen antes de las 10 y ya eran las 12. Menos mal que le he dado mucha pena y me ha dejado pasar. Una cosa arreglada. Aunque aún tengo que ir al banco a cobrar el cheque, jeje.

De ahí, a DEWA, el departamento de Electricidad y Agua. A pesar de haberles llevado el nuevo contrato de alquiler, me siguen cobrando de más, en base al contrato previo. Aquí hay que armarse de paciencia para arreglar cualquier trámite, no se consigue nunca resolver a la primera. En mi caso, es la tercera vez que voy a intentar resolverlo. Y, por supuesto, con dos locales colándose delante de mis narices porque, directamente, ellas lo valen. Además, aunque les diga con educación: "Perdone, la cola está aquí detrás y yo era la siguiente". Es como si escuchara llover, ni caso. Increíble. Al menos, el funcionario me ha asegurado que está resuelto, eso espero.

A lo tonto, ya eran las 3 de la tarde y no había comido. Tampoco tenía mucha hambre, he preferido esperar a hacer el último recado: ir al Dubai Mall a comprarme un jersey. Esta noche, en el barco, me da que nos vamos a quedar un poco pajarito como no lleve algo de abrigo. Y, con mi resfriado galopante, ya lo que me faltaba para ir directa a la pulmonía. Así que, para ir sobre seguro, me he comprado dos: uno blanco de cuello alto y uno abierto negro. Bien calentita que voy a ir. Y como en Massimo Dutti ya estaban de semi-rebajas, pues ha caído también un pantalón y un camisón muy mono.

Me he ido directa a casa de Osama a comer las lentejas que hice ayer, que están la mar de ricas. Cuando mi madre me lea, va a querer pegarme; con la guerra que daba de pequeña para comérmelas, que no me gustaban nada. Pues éstas, aunque sin chorizo, han salido muy buenas.

Después de una pequeña siesta viendo "El Golpe", a casa a cambiarme para pasar la primera Nochevieja fuera de mi casa. El plan, desde luego, no pinta nada mal: cenita de picoteo en un catamarán para ver los fuegos artificiales en el Burj Al Arab, el hotel de 7 estrellas.

En el trayecto de ida, estaba todo el mundo animadísimo, bailando sin parar y ansiosos porque llegara el 2010. Yo me he guardado mis 12 uvitas de rigor para empezar el año nueno a la española, sí señor. Aunque las uvas no eran verdes sino rojas.

Hemos llegado a lo justo y no hemos podido tener mejores vistas. Estábamos justo en frente del hotel. La verdad es que ha sido muy chula la experiencia, menudo espectáculo de fuegos, impresionante. Ahí dejo una fotito porque el vídeo pesa tanto que voy a estar hasta mañana para subirlo.


La vuelta ha sido otro cantar. Esta vez, teníamos el viento de frente y, claro, hacía el doble de frío. Las que tanto me miraban por llevar un jersey de cuello alto, hubieran pagado por quitármelo. "Ande yo caliente, ríase la gente", ¿no? Pues, la que me he reído soy yo.

Mientras Osama se caía literalmente de sueño, Emilie, Sabine y yo hemos estado montando el plan para ver la inauguración del Burj Dubai: pic-nic en la playita para ver los fuegos o lo que sea. Acercarse a la zona del edificio va a ser una locura así que mejor lo vemos en la distancia tranquilamente. Total, con las dimensiones del edificio, se ve desde todas partes de la ciudad.

Lo peor ha sido el camino de vuelta a nuestras casas. Menos mal que me llevé el coche porque la búsqueda de taxi era misión imposible. Creo que Emilie también se ha alegrado de que lo llevara, que la he dejado en su casa. Termino de hacer de chófer dejando a Osama y repto a mi cama, no sin antes chutarme otro Bisolgrip. Y también desearos a todos un muy Feliz 2010.

Parece que el vecino ha decidio felicitarme el año con una juerga, maldito sea.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

En la oficina tranquilita

Hoy tocaba incorporación a la oficina, aunque sólo por un día porque el 31 nos lo han dado libre, en un ataque de generosidad sin precedentes.

Al llegar, me ha dicho April, la recepcionista, que Joe se cogía el día libre así que le he llamado para ver si había algo pendiente. Por suerte, estaba la cosa tranquila.

De los 21 que somos, sólo estábamos 8; el resto está aún disfrutando de las vacaciones.

Yo he aprovechado la tranquilidad para leer todos los correos que tenía pendientes, 315 en concreto, echar un vistazo a las campañas que están activas y cerrar un par de facturas antes de terminar el año.

Aprovechando la tranquilidad, he estado hablando un ratillo con mi prima Lola.

Ha venido Emilie a comer conmigo, que está de vacaciones aún. Nos hemos bajado a La Moda a tomar una pasta y ponernos al día de estas dos semanas.

Por la tarde, Didier me tenía preparado un regalito: un plan de última hora para un nuevo cliente. Lo he dejado terminado y a las 17:45 estaba saliendo de la oficina.

Me ha recogido Osama en mi casa para ir a ver a sus padres y despedirnos de Uns, que se va a pasar Fin de Año en Egipto. Menudo añito le espera con tanto viaje.

Nos hemos vuelto prontito, que yo estoy ya venga a estornudar. Sigo con la sesión de chute diario para intentar frenarlo, aunque creo que será difícil.

De camino a Marina, hemos visto el Burj Dubai, el edificio más alto del mundo, lleno de luces intermitentes que suben y bajan. Deben estar preparando el espectáculo de inauguración, que es el día 4 de Enero. Supongo que será al más puro estilo Dubai, ni crisis ni leches.

Mañana a ver qué tal me levanto.

martes, 29 de diciembre de 2009

Y...se acabó lo bueno

Ya llegó la vuelta a la realidad de Dubai. Después de 15 días disfrutando de la familia y de la buena comida, toca viaje de regreso al Emirato. Si es que todo lo bueno tiene su fin, menuda pena.

Aunque el aterrizaje no pudo ser más español, con una tuna esperando a alguien a la salida del aeropuerto. A mí desde luego no me esperaban pero me hizo gracia ver a los tunos con sus capas y panderetas.

Menos mal que tenía el primer día libre, hoy. Así he podido deshacer la maleta con calma, poner un par de lavadoras, hacer la gran compra y, por supuesto, cumplir con el entrenamiento diario de mi nuevo juguete: la Nintendo DS que me ha regalado mi hermano. Estoy totalmente enganchada.

Después de la mega compra en Carrefour, he estado preparando cena y comida para mañana, que no hay nada como la comida casera y, además, es la mejor forma de ahorrar.

He intentado acostarme prontito porque me estoy pillando un resfriado de aúpa, no falla. O me lo cojo a la ida o a la vuelta, pero en invierno no me libro.

Menuda pereza me da volver a la oficina mañana, menos mal que es sólo un día porque han sido generosos y nos han regalado el 31, mejor.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Llegó el gran día

¡Por fin es jueves! Me he levantado muerta de sueño pero la alegría de saber que me largo esta noche, me ha dado fuerzas.

En la oficina he estado terminando algunos retoques, como era de esperar, y explicándole todo a Joe para estas dos semanas.

La mañana ha estado bastante movidita, no he comido hasta las 15:30. No sólo porque estuviera liada sino porque no me entraba nada en el estómago, de los nervios.

Ángel ha venido a presentarme a Paula y Belén, dos amigas que trabajan en MPG en Madrid y han venido de vacaciones. Le he estado contando a Paula cosas de la oficina de aquí porque está pensando en venirse. Por la tarde ha estado charlando con Dany también.

Sore las 17:30 he podido largarme por fin. Primero he ido corriendo al mall para despedirme de los padres de Osama y de Ban, que iban a un show de un comediante, a ver qué tal se lo pasan.

De vuelta a casa, me ha llamado George, que tengo la llave de la oficina, no me acordaba. Así que he pasado rápidamente a dejarla y corriendo a casa a terminar la maleta.

Una última charla cibernética con mis padres mientras espero a que venga Emilie para despedirnos. Lo que más raro se me está haciendo es ir pregonando "Feliz Navidad" en pleno 10 de diciembre, jajaja.

Camino del aeropuerto, paramos un segundo en el Dubai Mall para comprarle a los sobris las chuches que les prometí.

Y aquí me despido hasta el 30 de diciembre, que me he merecido unas buenas vacacionies, ¿no? Muy Feliz Navidad a todos los que me leéis y no conozco. Al resto, se lo diré en persona, ¡qué ganas!

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Hasta las tantas y... las narices

Os podréis hacer una idea de lo que me ha costado levantarme hoy. Pero bueno, hay que cargar las pilas como sea para poder hacer frente al día de hoy.

Me he propuesto firmemente no irme a casa hasta que esté todo terminado. Ya me conozco yo el patio de esta oficina y mañana querrán hacer mil cambios y yo, lo único que sé es que me largo a las 18:00.

A parte de este marrón, no tengo nada que contar, no salgo del mundo de Chanel en todo el día.

Dany ha pasado por mi despacho antes de irse a preguntarme si estaba bien y qué tal lo llevaba. Mi desmotivación por estar trabajando en algo que no va a salir, poco le ha importado. Ya veremos qué depara el 2010. Ahora no tengo ganas ni tiempo para pensar.

Hoy he terminado a las 23:30, que ya no me daba la cabeza. Además, hay un par de cosas que las tengo que ver con Houda, que está currando desde su casa. Antes de irme ya he impreso la tarjeta de embarque. No me voy a quedar si sitio.

Evidentemente, me he ido directa a casa para, al menos, plantear la maleta. Ya veo que se me van a olvidar la mitad de las cosas. Con este ritmo, no me da tiempo de nada. Eso sí, voy a pillar las vacaciones con unas ganas...

martes, 8 de diciembre de 2009

La Inmaculada

Para variar y, siguiendo el ritmo de esta semana, no me he movido de la silla más que para ir al baño y consultar unas cosas con Houda, que es la que está llevando la parte de offline. Hoy me ha dado especial rabia porque quería ir a Misa.

No hay demasiado que contar, pues he estado todo el día hablando con soportes, reuniéndome con algunos para poder ir desarrollando las diferentes estrategias para los 11 productos en los que estoy trabajando.

Lo más destacable es que Valia, la comercial de un grupo editorial con el que trabajamos bastante, nos ha confirmado que está embarazada y... ¡son mellizos! Es la tercera persona cercana que los tiene. Primero fue Jihan, de Euro; luego Dany, nuestro jefe; y ahora Valia. Al menos ella parece que va a romper con la racha de niños porque, parece que uno de ellos es una niña.

Entre estrategia y estrategia, he estado terminando una cosa que me pidió Joaquín hace una semana. Espero haber llegado a tiempo.

Del resto del día, nada que contar. He salido de la oficina a las 23:30 directa a mi casita. Se ha acercado Osama a darme una sorpresa mientras yo empezaba a hacer la maleta que, a este paso, me voy a ir con lo puesto. ¿Qué me ha traído? La colección completa de Friends, que me encanta. Antes de irse, hemos visto un capítulo, que es la mejor forma de desconectar.

Sólo faltan dos días para disfrutar de las vacaciones.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Hasta arriba

Hoy no he parado en todo el día, es lo que me espera para el resto de la semana. Pero no pasa nada, hay un premio al final del túnel: las ansiadas vacaciones navideñas. Y Marcos me ha animado más aún, mandándome fotos de Jaime, que es un muñeco, para robarlo.

Durante la mañana he estado con Houda y Mohamed lanzando ideas para la estrategia de Chanel, a ver si conseguimos dar en el clavo y que les guste lo que proponemos.

De esa reunión he enlazado con otra interna para la de Evian, que también presentamos estrategia global la semana que viene, así que la tengo que dejar preparada. Al menos, está bastante definida.

El resto de la tarde, he estado adelantando todo lo posible de Chanel, aunque ahora dependo de los soportes, que me terminen de enviar las propuestas.

He salido a las 21:00, no podía con mi alma. Sólo he quedado un ratillo con Osama y a mi casita a dormir, que mañana será otro día y seguro que muy parecido.