miércoles, 30 de noviembre de 2011

Último día de esta semana


Estos días no he comentado que cada vez se ven más banderas nacionales por todos sitios. Los coches empiezan a llevarlas en las ventanillas o los capós, los edificios las despliegan en sus fachadas, en las tiendas pequeñas los empleados llevan gorras, etc. Ya este fin de semana será el colmo, con los coches pintados con los colores de la bandera, etc. A ver si puedo poner algunas fotos.

En la oficina he seguido preparando el plan para Avent. En teoría lo teníamos que presentar a las 16:00 pero lo hemos tenido que cancelar porque uno de los proveedores no ha terminado de enviarnos los datos. La tendremos la semana que viene.

He seguido rellenando las horas de trabajo en el sistema, que ya sólo me quedan tres semanas por actualizar. Poco a poco llegaré a tenerlo al día.

La semana que viene no tendremos a Hanan en la oficina pues su padre no anda nada bien de salud y va a Beirut a estar con él. Nos ha costado convencerla y es que, es tan inmadura, que no quiere enfrentarse a la realidad. Cree que, estando en Dubai, se olvida del estado en el que está su padre. Entre Julia y yo hemos conseguido hacerle entender que, con el tiempo, se arrepentirá de no haber ido. Así que vuela mañana mismo.
He salido a tiempo, pues no veo la hora de empezar el fin de semana. He bajado con Miriam a dar un paseo por alrededor de nuestros edificios, que se entretiene mucho. A pesar de lo activa que es, le gusta ir de paseo sentada en su sillita, menos mal.

Le hemos empezado a retrasar la última toma para que así nos cueste menos el cambio horario en España. Veremos si consigue despertarse un poco más tarde.

Nosotros, después de cenar, hemos seguido con nuestra serie, que está que arde. Me imagino que este fin de semana la terminaremos.

Y se acabó noviembre, qué impresión. Es que este mes, para mí, ha volado.

martes, 29 de noviembre de 2011

A la oficina de Papá


Que gusto que no se haya despertado en toda la noche. He dormido como un bebé. Pero con eso de que cada día amanece más tarde, me da una pereza horrorosa salirme de la cama.

En la oficina voy alternando la propuesta de Avent con completar las horas de trabajo diarias. Ya he terminado con los dos primeros meses, todo un avance. Pero a partir de ahora, me he prometido rellenar la información todos los días.

He ido a comer con Claudine al mismo tailandés que fui con Carlos, Ángel y las chicas. Hacía mucho tiempo que no comíamos juntas y es que hemos estado a tope las dos. A ver si ahora retomamos la buena costumbre.
El resto de la tarde ha pasado igual que la mañana, haciendo lo mismo.

Y para el paseo de hoy nos vamos al Boulevard del Downtown. Está muy cerca de casa, pero no puedo ir andando porque hay una parte que no está asfaltada, es un carril de arena y me da miedo ir por ahí con la sillita. Cuando mi madre estuvo aquí, solíamos ir bastante a menudo pero con Miriam me da cosa. Así que nos hemos ido en metro, sólo es una parada. Como estábamos justo debajo de la oficina de Osama, nos ha pedido que subiéramos, que sus compañeras querían ver a la enana. Ella ha estado encantada de la vida, incluso le ha costado dejar a Rameez para venirse conmigo. Hemos continuado con el paseo hasta la hora de volvernos, de nuevo en metro. Me da rabia porque desde el boulevard estamos a unos 300 metros de nuestra casa, pero no hay forma de cruzar. A ver si lo terminan pronto.

Hoy no hemos hablado con los abuelos, que estaban comiendo fuera de casa. Después del bano, ha pillado el biberón con unas ganas tremendas. Y, cuando se lo ha terminado, parecía que quería más pero no me atrevía. Al final, le he tenido que dar 30 ml más porque no había forma de que se durmiera. De hecho, se los ha tomado como si no hubiera cenado antes, qué ansia.

Una vez dormida, por fin, hemos seguido con nuestra serie. Aunque hoy, como hemos empezado más tarde, sólo hemos visto un capítulo.

Y no puedo dejar el blog sin mencionar a San Saturnino, patrón de Pamplona. No es que conozca a nadie que se llame así, pero me recuerda a la época en la Universidad. 

Mañana empezamos el fin de semana, qué alegría. 

lunes, 28 de noviembre de 2011

Paseando

Segundo día de la semana. En la oficina andamos un poco más tranquilos. Por fin he terminado la presentación para el concurso, no veía la hora de librarme de eso. Ahora ya me centro en la estrategia para Avent en 2012, que tenemos que presentarla este miércoles.


Aprovechando la relativa calma, he estado actualizando la hoja que tenemos que rellenar diariamente con las horas de trabajo, asignadas a cada proyecto. Si la tuviera actualizada, no se tarda más de 5 minutos por día. Pero como me enteré hace una semana, pues tengo que actualizar los 3 meses que llevo en la empresa. Así que a ponerme las pilas.

He salido a tiempo para llevar a Miriam de paseo. Primero hemos bajado al patio, a jugar un ratillo en el jardín. Pero como hacía un poco de fresco, pues nos hemos ido de paseo por alrededor de nuestros edificios. Ya han abierto un par de cafeterías y han puesto las farolas. Así que hemos cotilleado un poco para ver si hay previstas nuevas aperturas. Y parece que están a punto de abrir una farmacia y un pequeño centro de salud. Ya va estando más decente la zona.

Como la señorita hoy no se ha dormido la siesta hasta las 15:00 de la tarde, pues hemos retrasado toda la rutina. Mejor, así le vamos cambiando poco a poco al horario español.

Antes del baño, hemos hablado un rato con los abuelos, que tenían a tía Beatriz en casa. Miriam, que estaba como una moto, iba haciendo de las suyas. Pero luego se ha portado muy bien.

Y nosotros, después de cenar, nos hemos visto los 2 capítulos de rigor y a dormir. 

domingo, 27 de noviembre de 2011

Nuevo libro


Volvemos a tener noche interrumpida; bueno, vuelvo, porque Osama no se entera de nada. Miriam se ha despertado a la 1. Yo le vuelvo a poner el chupete y creo que se queda frita otra vez. Pero a las 2 la he escuchado canturreando en su cuna. ¿Qué se le pasará por la cabeza a esas horas?

Hoy tengo que llevar a Lakshmi a que le tomen las huellas dactilares para el carné de identidad emiratí. Menos mal que lo de ser mujer en este país es un chollo, porque tenemos una cola especial sólo para nosotras. Así que en media hora estábamos listas, mientras la cola de los hombres llegaba a la calle.

La dejo en casa y sigo para la oficina, que hoy llego un pelín más tarde que de costumbre. No he parado en todo el día, terminando el concurso de este martes. No veo la hora de enviar todas las diapositivas nuestras y cerrar este capítulo. Es muy frustrante trabajar en algo que sabes que no lleva a ningún sitio. Pero bueno, hay que hacerlo.

Justo antes de irme, nos confirman que este jueves sí es fiesta. La que, en principio, era el domingo que viene la han cambiado para este jueves. Es un pitorreo lo de los días de fiesta aquí, en serio. Entre que dependen de la luna, que las confirman con poca antelación y que son diferentes para el sector público y el privado; no hay quien haga planes.

He quedado con Osama, Miriam y Lakshmi en el Mall of the Emirates, para hacer la compra en Carrefour. Ellos han venido en metro para luego volvernos en coche. Por lo visto, Miriam ha estado especialmente caprichosa hoy porque sabe que su padre está de vacaciones en casa. No quería estar en el parque, sino ir a su antojo con el correpasillos por toda la casa.

Ya en casa, hemos hablado un poco con Marcos, que hoy celebran el segundo cumpleaños de Jaime. He visto a mi ahijada de refilón casi, que está cada día más guapa. Qué ganas tengo de verlos, ya nos queda menos.

Hoy ya hemos bañado a Miriam en condiciones y estaba encantada. Aunque le ha molestado un poco eso de no poder levantarse y ponerse de pie.Y, como era de esperar, se ha quedado inconsciente mientras se tomaba el biberón, si es que no para en toda la tarde. A ver si hoy no se despierta.

Nosotros nos hemos tomado un sándwich y hemos visto 3 episodios de 24. No podíamos quedarnos con la intriga después de ver cómo terminaba el segundo. Ya hemos cruzado el ecuador del día, menos mal.

Antes de dormir, he leído la introducción de la biografía de Steve Jobs, que la ha comprado Osama esta mañana. Me apetece mucho leerlo, la verdad. Aunque tardaré una eternidad. 

sábado, 26 de noviembre de 2011

De resaca


Me he despertado a las 7:15, con Miriam, pero luego he vuelto a dormir intermitentemente hasta las 9:50. Eso sí, me he levantado con un dolor de cabeza horroroso. Yo no bebo alcohol. No por ninguna razón en particular sino porque, aunque he probado muchas bebidas, ninguna me gusta. Debo ser un poco rara, no sé. Pero desde luego, aunque me gustara, no creo que pudiera aguantar una resaca. Hoy estoy que no puedo con mi alma. Si le añado el consumo de alcohol, creo que moriría.

Después de tomarme un buen café, a ver si mejora la cosa, nos hemos bajado al patio a que Miriam juegue un rato. Ahora sólo quiere estar con el correpasillos. Y que ni se nos ocurra agarrarla porque se mosquea. Vaya carácter que se gasta, con lo chica que es.

Con el homenaje que nos dimos ayer, no quiero ni pensar en comer. Así que hoy toca light light: unas judías verdes y un filete a la plancha.
De sobremesa, hemos visto otro episodio de 24, que se está poniendo de infarto, como siempre.

Miriam se ha despertado más pronto de lo que creíamos. Después de darle la fruta, nos hemos ido al Dubai Mall a comprar un par de cosas. Osama quería ver un router nuevo, que el de casa se bloquea cada dos por tres. Y yo he ido a Mothercare, que estaban de rebajas y he aprovechado para comprarle un pijama-manta a Miriam para cuando vayamos en Navidad. Luego hemos dado una vuelta antes de volvernos a casa.

El segundo café del día, que me tomé antes de salir para el mall, me ha sentado como una patada. Tengo el estómago fatal, con nauseas e incluso mareos. Al llegar a casa, Lakshmi me ha dado una especie de zumo de limón que dice que es muy bueno. Y, la verdad, me ha dejado como nueva. Aunque el dolor de cabeza no se me ha ido en todo el día. Debe ser cansancio acumulado después de la semanita.

Antes de meterla en el baño, le hemos tenido que reñir porque se está pasando ya la tía. Ahora le ha dado por pegar cada vez que no le dejamos hacer algo. Así que nos hemos puesto serios y, la muy pilla, nos hace pucheros para darnos pena. Menuda elementa está hecha.

He sido incapaz de cenar. Pero hemos visto un par de capítulos de 24 antes de irnos a dormir a la hora de las gallinas casi, jeje. 

viernes, 25 de noviembre de 2011

Emilie cumple 30


Hoy toca madrugar porque tengo que recoger a Virginie en el aeropuerto y llega a las 6:40 de la mañana. Virginie es una de las mejores amigas de Emilie, se conocen desde la infancia. Viene de sorpresa para celebrar los 30 de nuestra amiga. Así que he ido a recogerla y la he dejado en la puerta del apartamento. Me moría de ganas por quedarme a ver la cara que iba a poner Emilie pero creo que es un momento para ellas dos solas. Lógicamente, a los 15 minutos me estaba llamando, flipada aún con la sorpresa.

He llegado mientras Miriam se estaba terminando su biberón. Y, mientras se dormía su siesta matutina, yo también he dormido un ratito, que tengo que recuperar fuerzas para el resto del día que nos espera.

Hemos bajado al supermercado a comprar un par de cosas urgentes. 

Después de dejar a Miriam comida y acostada, he ido con Emilie y otras amigas a comer a Reflets, de Pierre Garnier. Es un restaurante francés buenísimo. Los viernes tienen un menú de degustación a precio razonable. Como era de esperar, hemos comido como reinas. Eso sí, me acabo de cargar la dieta de la semana pasada, jaja. Al menos, me la he cargado con un menú de calidad. Le hemos dado su regalo, una pulsera de oro blanco con tres diamantes, que le ha encantado, claro.

Yo las he dejado en el café, que ya eran las 16:30, y me he vuelto a casa. Vienen los padres y hermanas de Osama a tomar café con unos parientes que están de visita. Viven en Inglaterra pero siempre vienen una vez al año, a pasar dos semanas. Su tía se pasa las dos semanas comiendo como una mula, literalmente. Dice que en Inglaterra la comida es malísima, no la culpo.

Nada más irse, hemos bañado a Miriam, que ya casi no cabe en su baño; a ver si mañana le ponemos la alfombra en el baño grande. La dejamos acostada y, cuando llega Lakshmi, nos vamos a casa de Neda y Alex, que dan una barbacoa hoy.

He estado muy agradable, nos lo hemos pasado muy bien. Y, al final de la noche, nos damos cuenta de que una de las parejas que acabamos de conocer, son nuestros vecinos. Toni trabaja en Emirates y su mujer, Olaya, aún no ha encontrado trabajo; llevan aquí 8 meses. El es americano de madre francesa y ella es francesa de origen marroquí. Otra pareja multicultural.

Volvemos a casa sobre la 1 de la mañana, después de dejar a Frederique, otra amiga, en su casa. Cuando Miriam píe, no pienso llevarle la contraria a Lakshmi, que siempre me manda a la cama. 

jueves, 24 de noviembre de 2011

Presentación Avent


Es el cumpleaños de Leila, una compañera de la oficina con la que me rio mucho. La pobre tenía pensado pillarse el día libre pero, con el concurso de la semana que viene, es imposible. Y es que últimamente estamos a tope de concursos. A ver si se acaba la racha ya.

Además del concurso, en el que estoy metida para variar, estoy terminando la presentación que tenemos esta tarde con Avent, para ir esbozando el 2012. Nos pidieron que preparemos una recomendación sin límites de presupuesto para ver cuáles son sus opciones. Pues eso hemos hecho.
Más que una propuesta, hemos preparado un documento con las opciones que hay en el mercado y lo que costaría estar presentes todo el año. Kinga, que es la responsable de la marca, nos lo ha agradecido mucho pues es precisamente lo que quería. Pero Jocelyne, la responsable de marketing, ha flipado con los números. Y es que, si quieren hacerlo todo, tienen que preparar un millón de dólares aproximadamente, jajaja. Pero Jocelyne no estaba al tanto de lo que Kinga nos había pedido, por eso ha alucinado tanto.
Lo positivo es que, al menos, vamos ya encaminados y la semana que viene nos volvemos a reunir para ir concretando cosas. La verdad es que con Kinga da gusto trabajar pues es muy abierta y nos trata como compañeros. Todas las propuestas se discuten en sesiones de trabajo y acepta que le corrijamos los objetivos si no son realistas.

De vuelta a la oficina, he tenido que terminar un par de cosas para el concurso y sentarme con Mahmoud para que me deje sus cosas pendientes, pues se va una semana de vacaciones a Jordania.

Vuelvo a chuparme tráfico de camino a casa, por salir tarde. Menuda semanita. Menos mal que ya ha terminado.

Este sábado se celebra el año nuevo árabe, que es calendario lunar. Hasta el último minuto nos han tenido con la intriga de saber si tenemos fiesta el domingo o no. Al final, nada. Osama sí que tiene, como muchas otras empresas. Y es que no termino de entender cómo en este país no hay una normativa común para todos los sectores y empresas con respecto a los días festivos. Aquí cada uno hace lo que le da la gana.

He estado haciendo el indio un rato con Miriam, que esta semana no le he hecho demasiado caso, pobre. También hemos charlado con mis padres, que se van esta tarde al campo hasta el domingo. Se partían de risa viendo cómo controla el correpasillos ya. Y es que cada vez va más rápido la tía.

Después de cenar hemos visto un capítulo de 24 y nos hemos ido a la cama prontísimo, pues estoy que no puedo con mi alma.Y mañana toca madrugón.