domingo, 7 de diciembre de 2008

Cuidando de Ignacio

Hoy me he levantado temprano para ir a cuidar a Ignacio mientras sus padres trabajaban, que eran de los pocos que lo hacían, está toda la ciudad de vacaciones.

Primero hemos ido a dar un paseo al centro comercial. La pobre Laura no tiene ni un pequeño parque cerca donde el enano pueda tomar el aire, así que andando al mall. Como era día de fiesta y temprano, las 10, pues estaba vacío. Ignacio ha caído en cuanto hemos entrado, se ha pegado una siesta de 2 horas. Yo, mientras, iba haciendo recados.

A las 12:30 ha montado un pollo monumental y es que, cuando tiene hambre, no perdona. Así que ni calentar el agua ni nada, a ver quién se atrevía. Menos mal que la llebaba en el bolsilo que es termo, así que estaba templadita. Tampoco le ha importado mucho pues se lo ha jalado en 10 minutos. De vez en cuando se atragantaba porque le han cambiado la tetina y se está acostumbrando aún.

Luego nos hemos vuelto a casa para que jugara un rato. Ha estado de lo más entretenido hasta las 15:30 que ha empezado a llorar porque tenía sueño. Se quedaba frito en brazos y, cuando lo pasaba a la cuna, se ponía a llorar como un loco. Cuando ha vuelto su madre me ha confirmado que está cogiendo un poco de costumbre de brazos.

Hemos comido pasta a las 5 de la tarde, cuando hemos parado y ha llegado Dani. Estaba muy rica. Y después hemos ido a tomar un café con Sue y Javi. Sue nos ha llevado a una casa de filipinas que son costureras, todo un descubrimiento para cuando nos queramos hacer algún traje.

De allí me he ido directa al Mall para comprarle el regalo a Maan, que esta mañana no me ha dado tiempo. Mañana es su cumpleaños. Estaba el centro comercial como una feria, ¡qué barbaridad! Y entre toda la gente, me he econtrado a Joe, Raya, Hady y.... ¡Shadi! Que trabajaba con nosotros el año pasado y en marzo se mudó a Kuwait. Me ha hecho muchísima ilusión ver a los tres mosqueteros juntos de nuevo, esta vez con D'Artacan incorporado, jeje.

Y a las 22:00 a casa que estoy reventada. He estado charlando con mis padres y mi tía Blanca un rato y, en breve, me voy a la cama. Mañana despertar cristiano.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Ecografía

Sábado lluvioso hoy, al menos así ha amanecido. Y, al parecer, anoche debió de caer una buena tormenta. Yo no me enteré de nada, bastante tuve con la fiesta de mi vecino, ¡qué harta me tiene!

Por la mañana, doble sesión en la Clínica. Primero a acompañar a Osama, que tenía consulta por lo del estómago, parece que está bien. Entre medias hemos ido a Deira a hacer un recado. Ha sido casi misión imposible porque el tráfico estaba infernal. De los 6 carriles ue tiene la autopista, dos estaban inundados. Es el estupendo sistema de alcantarillado de Dubai. Hoy justo me he dejado la cámara en casa, una rabia. Porque en los lados de las carreteras había auténticos ríos. Increíble para ser Dubai pero así es. Ha debido llover mucho esta noche.

Por un momento parecía que no llegaba a la ecografía pero prueba superada, ¡qué gran coche es el Golf!

En la consulta bien, parece que no hay piedras así que todo en orden. El sábado que viene me dan consulta con el urólogo para que termine de ver si hay algo de infección o si ha sido sólo arenilla o lo que sea.

Yo tenía un hambre que me comía una vaca, había tenido que ayunar para la ecografía. Recogemos a Emilie para ir a Wagamama. Lástima porque no tenían Edamame, con lo que nos gusta.

Luego hemos recogido a Ban y, de nuevo, a comprar. Esta vez hemos ido al Outlet Mall, que venden cosas de otra temporada y son más baratas. Yo sólo me he comprado unos zapatos en Tods. Son incluso más baratos que en las rebajas de Chalhoub, increíble. El precio original eran 1,840 dhs (368 euros) y me los he comprado por 380 dhs (76 euros). Todos hemos terminado contentísimos con las compras. Eso sí, reventados.

De vuelta a casa, que el camino es bastante largo, no hablábamos ninguno, íbamos medio dormidos ya.

Esto ha dado de sí el día de la Constitución Española.

viernes, 5 de diciembre de 2008

De compritas

A pesar de ser fin de semana, he amanecido temprano, estoy irreconocible.

He ido con Osama al Mall para comprarse ropa de invierno, que sino se va a quedar como un pollo en Navidad. Primero hemos desayunado en Paul, como manda la costumbre, y luego a buscar la mercancía. Como le encantan las compras, todo le ha parecido poco.

Después me he ido a casa a hacer una limpieza en condiciones, que estaba mi apartamento que daba pena. Aquí se acumula el polvo de una forma escandalosa. Y luego, viendo una película, me he puesto a planchar, que también tenía medio armario pendiente.

En mitad de la plancha, ha venido un chico que está ofreciendo una oferta de Du para televisión. Ha flipado cuando le he dicho que no tengo, jajaja.

Por la noche he ido con Emilie, Osama, Ban y un primo suyo ha tomar algo a Eau Zone y luego al patio del Royal Mirage, un sitio nuevo. Allí hemos conocido a los padres de Margarita, que han venido para cuando nazca el nieto, que está a punto de salir. La pobre está muy cansada ya y deseando dar a luz, que pesa ya 3,6 kilos el angelito.

Se han unido Maan y Jaffar. Como siempre, nos hemos estado riendo un rato pero a las 12:00 ya nos caíamos de sueño. Creo que estos dos tenían ganas de juerga pero el resto nos dormíamos en el sofá. Así que a casa.

A ver qué hacemos mañana.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Día gris

Hoy ha estado todo el día de lo más gris, nublado, lloviznando de vez en cuando. En la otra parte de la ciudad, Deira, ha debido caer el tormentón del siglo. Sin embargo, en Marina no ha sido para tanto.

Nueva aventura en el "camarote de los hermanos Marx": no había agua caliente. No podíamos parar de reírnos, aunque no nos hacía ninguna gracia.

De camino a la oficina había atasco esta mañana porque la gente no sabe conducir. Como la carretera estaba mojada, pues van a 60, no vaya a ser que se deslicen. Por una parte se entiende porque, con lo bruscos que son frenando, casi es mejor así. Pero desespera un poco.

Otra cosa que llama la atención es el sistema de alcantarillado. No es que no sea suficiente, es que ni siquiera existe. Entonces, claro, hay algunos túneles que se inundan cuando llueve. Son las consecuencias de construir sin pensar.

En la oficina, después del manakhesh, he tenido otra reunión absurda. Era con el responsable de Peugeot aquí y su jefe en París. Cuando terminamos de contar nuestra experiencia en digital, casos de éxito y vendiendo nuestros servicios, resulta que quiere hacer una campaña en India. Nos hemos quedado boquiabiertos, claro. La razón por la que nos piden ayuda es porque en nuestra oficina de París son muy lentos. Menuda pérdida de tiempo.

El resto del día ha estado liadillo también. Han llegado unas creatividades a última hora, como siempre. Y me he tenido que quedar en la oficina hasta las 20:15 y eso que no he podido terminar porque no tenían bien implementado el tag, para variar.

De ahí a Madinat Jumeirah, que habíamos quedado a cenar con Javi, Sue, Laura y Dani. Hemos ido al Jambase, que tienen banda en directo. El sitio es chulísimo, a mí me ha encantado. Aunque más para tomar algo que para cenar. Con la banda, no podíamos hablar bien, no parábamos de gritar, jaja. Pero lo hemos pasado muy bien y nos hemos reído mucho.

Luego hemos echado unos bailes pero estábamos todos reventados y a la 1:00 ha habido retirada general. Quedan muchos días de fiesta por delante para disfrutar.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Con Ignacio en el hospital

Esta noche nos hemos levantado un par de veces porque Ignacio lloraba otra vez como un descosido. Primero, a las 12:30; ha estado como una hora llorando, y, después de echar unos gases, se ha vuelto a quedar frito. La segunda, a las 05:00 ha sido ya peor, no se callaba. Y nosotras sin saber lo que le pasaba. Daba una penita el pobre, estaba muerto de sueño pero no se podía dormir.

Primero pensando que eran los dientes, así que le poníamos gel calmante y yo le daba con hielo para aliviarle. Nada, seguía igual. También podían ser gases, así que le movíamos las piernas para que los echara; nada. Ni siquiera quería comer, raro en él. En vista de que no se le pasaba, hemos terminado yendo al hospital. Allí nos han dicho que, como aún tiene mocos y tos, que se le tapona la nariz y no puede respirar. Le han dado una medicina para que inhalara y se ha quedado frito en cero coma, angelito. Era para verlo, en la camilla tan grande y completamente dormido.

Tras la aventura, a las 7 nos hemos vuelto a casa. Yo me he dado una ducha y directa a la oficina. Estaba lloviendo un poco pero, como yo digo, en Dubai llueve de forma selectiva. En una parte de la ciudad llueve y en la otra hace sol, un pitorreo. Pero hoy está el día bastante nublado, en general.

En la oficina está la cosa tranquila, se ve que la gente se ha pillado el acueducto, con tanta fiesta de por medio. Joe parece que está más conforme y resignado con la nueva oficina, menos mal, jeje.

He estado terminando una presentación para Peugeot mañana. Me la ha encasquetado Joe por ser "la más agradable de los dos", ¡qué morro tiene!

Por la tarde ha estado lloviznando todo el tiempo y estaba muy oscuro. He ido a casa a por la ropa de mañana y directa a casa de Laura. No había casi nada de tráfico, fenomenal.

Bego ha venido a cenar, que esta noche se va a España dos semanas. Nos hemos tomado un salmón al horno riquísimo. Ignacio se tomó su biberón, la medicina y directo a la cuna, que ha caído como un bendito.

Esta noche hemos tenido una aventura distinta: se ha ido la luz. Como el edificio funciona a base de generador aún, pues ha debido irse por la "tormenta". Nos hemos tenido que lavar los dientes a la luz de la vela, muy romántico. Y, cuando ya estábamos a punto de dormir, ha vuelto. Menos mal que no ha sido a las 3 de la mañana porque la luz del cuarto estaba encendida, jeje.

A ver qué tal dormimos hoy, pinta que bastante bien.

martes, 2 de diciembre de 2008

Emiratos cumple 37 años

Sí, hoy es el día nacional de Emiratos Árabes Unidos; 37 añitos cumple. Es un gusto porque está la ciudad llena de banderas por todos lados: farolas, hoteles, jardines, edificios. Me encanta que sean tan patrióticos. Los locales, por supuesto, van con sus mejores galas, llevando bufandas con la cara del jeque, tremendo. Algunos incluso se pasan porque pintan el coche con los colores de la bandera, estrellitas y corazones, indescriptible. Dejo un par de fotos a modo de ejemplo. Hay que ver el criminal lo que ha hecho con el Q7, para detenerlo.




En mi defensa diré que yo iba contentísima con mi chapita de "I love UAE" que me regalaron en Wafi. Al fin y al cabo, es el país que me tiene adoptada de momento, algo de cariño debo de tenerle, jeje.

Yo he amanecido a las 9 de la mañana. He acompañado a Osama al dentista. De camino hemos parado en Wafi a desayunar en Paul, en la terracita; se estaba de lujo.

Mientras estaba en la consulta, he ido a recoger a Uns y luego, ya los 3, nos hemos unido a Laura, Emilie, Ignacio y Susana en el Dubai Mall. Es la segunda vez que estoy y empiezo a odiar ese centro comercial. Es demasiado grande y, además, la mitad de las tiendas están cerradas. Pero aquí sólo cuentan las prisas por abrir para empezar a hacer dinero inmediatamente, no importa el resto. Por ejemplo: la mitad de los baños están cerrados, los restaurantes igual, por cada tienda abierta hay cinco cerradas, etc. Eso sí, es el más grande del mundo.

Después de la jornada agotadora en el mall, nos hemos ido a casa de Laura, que yo dormía allí esta noche.

Ignacio ha estado un poco tontito, que está el pobre con las paletas de arriba, una ya asoma. Antes de dormir ha estado llorando unos 40 minutos, no sabíamos qué le pasaba. Al final parece que eran gases. Se ha quedado frito en 2 minutos.

Y nosotras detrás de él, claro. A las 22:00 directas al sobre.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Viendo a Russell Peters

Esta mañana me han despertado los del piso de arriba, taladrando de nuevo. De verdad, deben estar haciendo el palacio de El Escorial, como mínimo. Con el coraje que me da despertarme 10 minutos antes que suene el despertador.

En la oficina, tranquilito pero productivo. He bajado a comer con Claudine, comentando las jugadas de la mudanza y el carácter de mi "primo" y colega, tremendo. Menos mal que alguien está de acuerdo conmigo, me empezaba a sentir un poco marciana.

Por la tarde me he hartado de reír con la conversación a cuatro en el messenger: mi hermano, mi madre y mi tía Blanca, la última incorporación. He terminado llorando encima de la mesa, del ataque de risa, no podía controlarme.

Luego he estado comentando con mi hermano la calidad del periodismo español, da pena. Se dedican a vender información totalmente falsa de cualquier ciudadano. Y a eso le llaman periodismo. No saben ni lo que significa la palabra.

Al salir de la oficina, hemos ido a Madinat Jumeirah, que esta noche actuaba Russell Peters, un comediante canadiense de origen indio. Ha sido divertidísimo, me he hartado de reír. Además, teníamos entradas VIP y estábamos sentados justo al lado del escenario.

Eso sí, la salida del aparccamiento ha sido un infierno. Cuando llevábamos 15 minutos sin avanzar, hemos decidido aparcar otra vez e intentar tomar algo, otra misión imposible. Así que un paseíto y, 20 miunutos después, cuando ya estaba despejado, nos hemos ido a casa.

Hoy el vecino tiene juerga pero infantil, manda narices. Sólo se escucha un niño gritando canciones y bailando, espero que dure poco.