Hoy ha sido un día de no parar ni un segundo. He salido a las tantas de la oficina, las 21:00y reventada, como si me hubieran dado una paliza.
Nada más llegar, me he encontrado a Youmna y April, dos compañeras, esperando en recepción, no tienen llave. Pero eran las 8:28, yo siempre intento llegar 5 minutos antes para que no pase eso precisamente. Lo bueno es que April se ha ofrecido a abrir ella todas las mañanas, así que me he librado de la llave. Dany no quiere que la dejemos en la recepción de Euro, que en el fondo es lo más cómodo para todo el mundo.
La mayoría del tiempo he estado traficando las campañas que empezaban hoy: Credit Suisse, Al Aan TV gráfica y Al Aan TV buscadores. En esta última es en la que he perdido más tiempo. Primero, llamando de nuevo a MªLuz a Madrid para que me terminara de explicar un par de cosas. Y, luego, a volverme loca con la campaña en árabe. DFA no reconoce los caracteres en árabe y, para colmo, yo no sé leer en ese idioma, jajaja. Pero eso no es del todo un problema. Pero bueno, lo importante es que ya está hecho.
A mediodía ha venido Sali, cliente de L'Oreal para conocernos, hablar de los resultados de la última campaña y contarme de la siguiente. Muy gracioso porque, al principio, me ha empezado a hablar en árabe y, claro, sólo he entendido una frase: "¿Qué tal va todo?" Yo le he contestado: "Mneha (bien) pero no hablo árabe" La pobre se partía de risa.
Y la verdad es que hoy poco más que contar. El resto de la tarde la he pasado con la pesadilla de las palabras en árabe.
A las 21:00 he salido escopeteada y como si viniera de la guerra. He ido a la gasolinera para pagar la cuenta de la luz del mes pasado y directa a casa.
Me he hecho una tortillita para cenar, un yogur y a dormir. Ni siquiera he hecho amago de encender el ordenador porque sabía que me terminarían dando las uvas.
martes, 2 de septiembre de 2008
lunes, 1 de septiembre de 2008
Ramadan Kareem
Pues eso, que hoy empezamos el mes de Ramadan y la forma de felicitarlo es esa: Ramadan Kareem. La verdad es que, aunque parezca extraño, he tenido la sensación de que era un día distinto, no sé muy bien porqué. Para empezar, estaba muy nublado y, de alguna manera, la ciudad estaba distinta.
En la oficina, ha sido un día muy movidito, no he parado un segundo. Comprando la campaña de Al Aan TV e intentando traficar una para Google, gracias a la ayuda de Mª Luz, de la oficina de Madrid. ¿Qué haría yo sin ella?
Hoy he recibido dos correos en el que me hablan de gente que llega a Dubai en breve y no conocen a nadie. En concreto, una de ellas, que me manda Pedro, ha llegado hace 5 días, así que la he llamado para acercarme a verla esta tarde.
Por la mañana hemos tenido reunión con Dany para terminar de cerrar una presentación para Credit Suisse. Al principio ha ido bien, íbamos concretando cosas pero, al final, ha vuelto a decir que no está del todo contento con cómo están funcionando las cosas. Principalmente se queja de que no tenemos datos para justificar bien los planes de medios. Es que en el mercado no hay ninguna empresa que lo audite y él no se fía de lo que envían los soportes. Aún no entiende que es una máquina la que lo mide, no es fácil inflar las audiencias. Pero bueno, seguiremos insistiendo en instalar algún modo de medición.
Por la tarde, lo dicho, he ido a ver a Alicia, casi recién aterrizada en Dubai. A su marido lo han trasladado a la oficina de aquí y, claro, se ha venido con él y con Martina, una niña monísima de año y medio. Es súper espabilda e inquieta pero la pobre aún no se ha hecho al horario, especialmente a la hora de dormir. Hemos estado un rato de charla, contándole por encima la vida en Dubai. Seguro que en menos de un mes está más hecha. También es que ha tenido mala suerte de aterrizar en pleno Ramadan.
En la oficina todos me han estado avisando de lo peligroso que se pone el tráfico a determinadas horas y en determinados trayectos. Sobre todo en la avenida principal, Sheikh Zayed Road, en dirección a Deira. Los que están ayunando, a eso de las 15:00-15:30 van volando a casa, muertos de hambre y sed, a dormir antes del Iftar, que es la comida con la que rompen el ayuno. Especialmente el primer día es bastante familiar. Algunos medios de comunicación organizan Iftars para sus clientespero siempre en el mundo de los expatriados. Para los árabes, el Iftar es una comida en familia. Es como para los católicos la cena de Navidad.
Ya en casa, he charlado un rato con mis padres, por partes porque mi madre estaba aún en la playa, ¡qué envidia! Y también chateando un rato con Tomás, Mer y Pedro, para informarle de que ya he hecho su encargo, jeje.
Poco más que contar hoy.
En la oficina, ha sido un día muy movidito, no he parado un segundo. Comprando la campaña de Al Aan TV e intentando traficar una para Google, gracias a la ayuda de Mª Luz, de la oficina de Madrid. ¿Qué haría yo sin ella?
Hoy he recibido dos correos en el que me hablan de gente que llega a Dubai en breve y no conocen a nadie. En concreto, una de ellas, que me manda Pedro, ha llegado hace 5 días, así que la he llamado para acercarme a verla esta tarde.
Por la mañana hemos tenido reunión con Dany para terminar de cerrar una presentación para Credit Suisse. Al principio ha ido bien, íbamos concretando cosas pero, al final, ha vuelto a decir que no está del todo contento con cómo están funcionando las cosas. Principalmente se queja de que no tenemos datos para justificar bien los planes de medios. Es que en el mercado no hay ninguna empresa que lo audite y él no se fía de lo que envían los soportes. Aún no entiende que es una máquina la que lo mide, no es fácil inflar las audiencias. Pero bueno, seguiremos insistiendo en instalar algún modo de medición.
Por la tarde, lo dicho, he ido a ver a Alicia, casi recién aterrizada en Dubai. A su marido lo han trasladado a la oficina de aquí y, claro, se ha venido con él y con Martina, una niña monísima de año y medio. Es súper espabilda e inquieta pero la pobre aún no se ha hecho al horario, especialmente a la hora de dormir. Hemos estado un rato de charla, contándole por encima la vida en Dubai. Seguro que en menos de un mes está más hecha. También es que ha tenido mala suerte de aterrizar en pleno Ramadan.
En la oficina todos me han estado avisando de lo peligroso que se pone el tráfico a determinadas horas y en determinados trayectos. Sobre todo en la avenida principal, Sheikh Zayed Road, en dirección a Deira. Los que están ayunando, a eso de las 15:00-15:30 van volando a casa, muertos de hambre y sed, a dormir antes del Iftar, que es la comida con la que rompen el ayuno. Especialmente el primer día es bastante familiar. Algunos medios de comunicación organizan Iftars para sus clientespero siempre en el mundo de los expatriados. Para los árabes, el Iftar es una comida en familia. Es como para los católicos la cena de Navidad.
Ya en casa, he charlado un rato con mis padres, por partes porque mi madre estaba aún en la playa, ¡qué envidia! Y también chateando un rato con Tomás, Mer y Pedro, para informarle de que ya he hecho su encargo, jeje.
Poco más que contar hoy.
domingo, 31 de agosto de 2008
Flipando en colores
Esta mañana, leyendo el correo en la oficina, he flipado en colores. Me ha escrito un chico que, al parecer, lee el blog con cierta frecuencia y me reconoció el otro día en el supermercado. Claro, me he quedado muda con la historia.
Hoy era el día de las reuniones. Tenía una a las 11:30 en L'Oreal y otra a las 3:00 en Saks, literalmente al otro extremo de la ciudad.
La primera me la han retrasado al martes, así que mejor porque no voy con tanto estrés. Además Joe no está y, claro, tampoco es plan de estar todo el día fuera de la oficina. Aunque la cosa está tranquila, la verdad.
He bajado a comer con Claudine y Angelica. Se ha unido Osama también. Muy gracioso porque las dos primeras solían comer todos los días en La Moda, el italiano de abajo. Pero hacía mucho que no iban. El encargado, al verla, se ha puesto contentísimo, jajaj. Vamos, que no hemos tenido ni que pedir bebidas, ya se acordaba perfectamente de lo que bebían: San Pellegrino sin hielo y con limón.
Yo me he tenido que ir corriendo porque tenía la reunión en Burjuman. Ha venido Azghar, el de Jumeirah, a recogerme. Así íbamos en un solo coche, que el aparcamiento está chungo por esa zona.
La reunión ha ido bien. Creo que le ha gustado el producto y ya iremos viendo si se decide o no.
Luego me ha dejado en la oficina, he terminado un par de cosas y, a las 6:15, me he ido a casa. He pasado por la gasolinera pero parecía que regalaban el combustible hoy. Aunque aquí es casi cierto, jeje. De hecho, la gasolina es más barata que el agua.
Ya en casa, he charlado con mis padres y mis tías, que estaban todos en El Puerto celebrando el cumpleaños del "pisha".
Cenita rápida en Wagamama y a dormir tempranito. Mañana empieza el Ramadan.
Hoy era el día de las reuniones. Tenía una a las 11:30 en L'Oreal y otra a las 3:00 en Saks, literalmente al otro extremo de la ciudad.
La primera me la han retrasado al martes, así que mejor porque no voy con tanto estrés. Además Joe no está y, claro, tampoco es plan de estar todo el día fuera de la oficina. Aunque la cosa está tranquila, la verdad.
He bajado a comer con Claudine y Angelica. Se ha unido Osama también. Muy gracioso porque las dos primeras solían comer todos los días en La Moda, el italiano de abajo. Pero hacía mucho que no iban. El encargado, al verla, se ha puesto contentísimo, jajaj. Vamos, que no hemos tenido ni que pedir bebidas, ya se acordaba perfectamente de lo que bebían: San Pellegrino sin hielo y con limón.
Yo me he tenido que ir corriendo porque tenía la reunión en Burjuman. Ha venido Azghar, el de Jumeirah, a recogerme. Así íbamos en un solo coche, que el aparcamiento está chungo por esa zona.
La reunión ha ido bien. Creo que le ha gustado el producto y ya iremos viendo si se decide o no.
Luego me ha dejado en la oficina, he terminado un par de cosas y, a las 6:15, me he ido a casa. He pasado por la gasolinera pero parecía que regalaban el combustible hoy. Aunque aquí es casi cierto, jeje. De hecho, la gasolina es más barata que el agua.
Ya en casa, he charlado con mis padres y mis tías, que estaban todos en El Puerto celebrando el cumpleaños del "pisha".
Cenita rápida en Wagamama y a dormir tempranito. Mañana empieza el Ramadan.
sábado, 30 de agosto de 2008
La siesta española
Esta noche me he despertado muchas veces, no he dormido muy bien. A eso hay que sumar la construcción en la planta de arriba, que aún no sé qué están haciendo pero hacen un ruido tremendo.
Después de mucho marear en casa, me he acercado al mall a mirar la condenada mesa y un mantel estrecho para el mueble del salón. Pero no he encontrado nada. Así que me quedo con la de Ikea. A ver si esta semana, con eso del horario reducido, me acerco a comprarla.
Intentando aparcar en el mall, que hoy estaba llenísimo, he visto el coche de Dani. Ya se ve que aquí en Dubai, de intimidad poca, jajaja. Le he visto un ratín, que estaba con su amigo Víctor. Luego hemos quedado en cenar en Khan Murjan.
He comido algo rápido allí y, como me estaba entrando un sueño importante, me he vuelto a casa. Me he tirado en el sofá a dormir un ratillo, ese gran invento: la siesta española. Y eso que yo no soy de dormirla mucho por eso sienta tan bien, jeje.
Por la tarde, habíamos quedado en cenar pronto con Dani y Víctor, que ha estado esta semana en un curso aquí y se vuelve a Noruega. De vuelta a Khan Murjan. Creo que esta vez sí es la última. Allí he probado un zumo de tamarindos, típico en Ramadán. Pasaba un chico dando unos vasitos para probarlo. La verdad es que, aunque un poco dulce, estaba muy rico.
Y de ahí a casita a dormir prontito.
Después de mucho marear en casa, me he acercado al mall a mirar la condenada mesa y un mantel estrecho para el mueble del salón. Pero no he encontrado nada. Así que me quedo con la de Ikea. A ver si esta semana, con eso del horario reducido, me acerco a comprarla.
Intentando aparcar en el mall, que hoy estaba llenísimo, he visto el coche de Dani. Ya se ve que aquí en Dubai, de intimidad poca, jajaja. Le he visto un ratín, que estaba con su amigo Víctor. Luego hemos quedado en cenar en Khan Murjan.
He comido algo rápido allí y, como me estaba entrando un sueño importante, me he vuelto a casa. Me he tirado en el sofá a dormir un ratillo, ese gran invento: la siesta española. Y eso que yo no soy de dormirla mucho por eso sienta tan bien, jeje.
Por la tarde, habíamos quedado en cenar pronto con Dani y Víctor, que ha estado esta semana en un curso aquí y se vuelve a Noruega. De vuelta a Khan Murjan. Creo que esta vez sí es la última. Allí he probado un zumo de tamarindos, típico en Ramadán. Pasaba un chico dando unos vasitos para probarlo. La verdad es que, aunque un poco dulce, estaba muy rico.
Y de ahí a casita a dormir prontito.
viernes, 29 de agosto de 2008
Quedando con Susana
Hoy ritual de viernes, aunque me he levantado más pronto, a las 9:30. Desayuno en el paseo de JBR. Hoy me ha gustado menos porque estaban muy lentos. Había mucha gente con atuendo playero, creo que aprovechando el último fin de semana antes de Ramadán.
Vuelta a casa y charlita con mis padres, que hacía varios días que no hablábamos y el resto del fin de semana van a estar fuera. También me he cruzado un par de frases con mi prima Lola, que está con depresión post-vacacional.
Luego he estado haciendo tiempo en casa, poniendo una lavadora y recogiendo cosas, antes de irme a Misa.
De ahí, he pasado por Ibn Battuta a comprar un par de cosas en el supermercado. Claro, luego me he acercado a H&M y he picado con un trajecito y una camisa. Es curioso porque la tienda de ese centro comercial tiene cosas más monas que no las venden en los otros.
En el parking me he encontrado con Íñigo y Tacho, dos españoles que hacía mucho que no veía. Casi me asfixio con la charlita, ¡qué humedad! No paraba de sudar. Hemos tenido que dejar la conversación por culpa del calor.
He salido rumbo a casa de Susana para verla, que ya tenía ganas. Nos hemos ido a la zona del Palace a tomar algo tranquilamente. No nos apetecía a ninguna de las dos plan de marcha. Después de ponernos al día, a eso de la 1, la he dejado en su casa y yo rumbo a la mía.
Vuelta a casa y charlita con mis padres, que hacía varios días que no hablábamos y el resto del fin de semana van a estar fuera. También me he cruzado un par de frases con mi prima Lola, que está con depresión post-vacacional.
Luego he estado haciendo tiempo en casa, poniendo una lavadora y recogiendo cosas, antes de irme a Misa.
De ahí, he pasado por Ibn Battuta a comprar un par de cosas en el supermercado. Claro, luego me he acercado a H&M y he picado con un trajecito y una camisa. Es curioso porque la tienda de ese centro comercial tiene cosas más monas que no las venden en los otros.
En el parking me he encontrado con Íñigo y Tacho, dos españoles que hacía mucho que no veía. Casi me asfixio con la charlita, ¡qué humedad! No paraba de sudar. Hemos tenido que dejar la conversación por culpa del calor.
He salido rumbo a casa de Susana para verla, que ya tenía ganas. Nos hemos ido a la zona del Palace a tomar algo tranquilamente. No nos apetecía a ninguna de las dos plan de marcha. Después de ponernos al día, a eso de la 1, la he dejado en su casa y yo rumbo a la mía.
jueves, 28 de agosto de 2008
De reunión eterna
Hoy me he vuelto a dormir, otros 20 minutos tarde. Esto del final de la semana está acabando conmigo.
Como teníamos reunión a las 11:30 por donde vivía yo antes, no hemos podido tomar Manakhesh con el resto de la oficina. Pero hemos salido ganando porque Joe me ha llevado a un sitio libanés en el que lo hacen riquísimo. No creo que sea capaz de volver a comer el que encargamos en la oficina. El de este sitio es mucho más finita la masa, más ligero. Riquísimo.
Hemos enlazado con la reunión con el grupo de Hoteles de Intercontinental. Al principio ha ido muy bien porque estábamos con el director de marketing y la que se responsabiliza de medios, Stacey. Cuando ya nos han dejado solos con ella, ha sido un poco infierno. ¡Qué manera de charlar! Además de cosas que no tenían nada que ver con nosotros, sólo a modo de desahogarse con alguien.
Salimos de allí a la 1:30, con eso lo digo todo, jajaja. He bajado a La Moda a tomar una ensalada y vuelta a la oficina para terminar un par de cosas antes de empezar el fin de semana.
Me he despedido de Joe, que se va de vacaciones a Líbano unos 10 días. Así que esta primera semana de Ramadán no creo que pueda cumplir el estupendo horario de 8.30 a 16:00 que tenemos.
Por la noche no había ningún plan especial. Nos hemos acercado de nuevo al libanés de esta mañana, que Osama tenía curiosidad por probarlo y resulta que ya lo conocía. Intento de ir al cine pero estaba todo lleno, sólo quedaban entradas para una de miedo y como que no me apetecía mucho. Así que recogida temprano.
Yo quería hacer tiempo para ir a recoger a Susana al aeropuerto, que llega esta noche a las 2 de la mañana. Al final, me ha vencido el sueño y no he podido ir. Mañana iré a verla.
Como teníamos reunión a las 11:30 por donde vivía yo antes, no hemos podido tomar Manakhesh con el resto de la oficina. Pero hemos salido ganando porque Joe me ha llevado a un sitio libanés en el que lo hacen riquísimo. No creo que sea capaz de volver a comer el que encargamos en la oficina. El de este sitio es mucho más finita la masa, más ligero. Riquísimo.
Hemos enlazado con la reunión con el grupo de Hoteles de Intercontinental. Al principio ha ido muy bien porque estábamos con el director de marketing y la que se responsabiliza de medios, Stacey. Cuando ya nos han dejado solos con ella, ha sido un poco infierno. ¡Qué manera de charlar! Además de cosas que no tenían nada que ver con nosotros, sólo a modo de desahogarse con alguien.
Salimos de allí a la 1:30, con eso lo digo todo, jajaja. He bajado a La Moda a tomar una ensalada y vuelta a la oficina para terminar un par de cosas antes de empezar el fin de semana.
Me he despedido de Joe, que se va de vacaciones a Líbano unos 10 días. Así que esta primera semana de Ramadán no creo que pueda cumplir el estupendo horario de 8.30 a 16:00 que tenemos.
Por la noche no había ningún plan especial. Nos hemos acercado de nuevo al libanés de esta mañana, que Osama tenía curiosidad por probarlo y resulta que ya lo conocía. Intento de ir al cine pero estaba todo lleno, sólo quedaban entradas para una de miedo y como que no me apetecía mucho. Así que recogida temprano.
Yo quería hacer tiempo para ir a recoger a Susana al aeropuerto, que llega esta noche a las 2 de la mañana. Al final, me ha vencido el sueño y no he podido ir. Mañana iré a verla.
miércoles, 27 de agosto de 2008
Cinema Paradiso
Esta mañana me he dormido. Cuando suena la alarma, de normal, le doy a que repita en 10 minutos. Pues hoy me he debido confundir de botón porque, cuando he abierto un ojo, eran las 8:20. He dado un brinco y he empezado a correr.
Saliendo de mi estudio, había un chico esperando al ascensor. Le he dicho "Hi, good morning" y me ha contestado "Hola, buenos días". Viendo mi cara de perplejidad, la siguiente frase ha sido: "Eres española, ¿verdad?" Total que resulta que nos hemos debido ver en alguna reunión de españoles. Se llama Alberto y trabaja en Adidas. Con la tontería, ya somos 3 españoles en la misma planta.
Cuando ha llegado Joe, me ha pasado una página web con ofertas de vacaciones para después de Ramadán. Así que nos hemos pegado una horita viajando por e mundo. Pinta muy bien el de Malaysia, a ver si consigo organizarme.
Hemos tenido reunión con el que comercializa las webs internas de los hoteles Jumeirah, el Burj Al Arab, de 7 estrellas, entre ellos. En lugar de tener una revista en la mesa de la habitación, tienen una página web donde los que se hospedan en los hoteles pueden consultar restaurantes, centros comerciales, actividades, etc. Por supuesto, en el de 7 estrellas, tienes un portátil en cada habitación, faltaría más. Para mí, lo más increíble de todo, es que está siempre al 95% de ocupación, como mínimo. Este verano, que ha sido un poco bajo por lo visto, han estado al 92%. Y en España me preguntaban este verano si se estaba notando la crisis aquí. Creo que la respuesta es bastante clara.
El resto del día, muy tranquilo. He comido japonés, que hacía tiempo ya, y luego a seguir con el informe de Chanel.
Por la tarde, ha venido Rayan a echarse otra siestecita, que estaba reventado. Esta vez ha roncado y todo. No se lo creía cuando se lo hemos contado.
Después de trabajar, me he acercado al mall a mirar una cosa. Aún estoy con el jaleo de la mesa, a ver si lo dejo zanjado este fin de semana. Tengo que cerrar también el billete para Navidad. Que ya me dicen que el último trimestre del año pasa volando con las fiestas.
No tenía ningún plan especial esta noche así que me he quedado viendo Cinema Paradiso, que me la bajé hace tiempo. Era en italiano pero Osama me había puesto los subtítulos. Me ha encantado, es preciosa. Un poco triste pero muy bonita.
Y del sofá a la cama, da gusto vivir en un sitio tan pequeño :-)
Saliendo de mi estudio, había un chico esperando al ascensor. Le he dicho "Hi, good morning" y me ha contestado "Hola, buenos días". Viendo mi cara de perplejidad, la siguiente frase ha sido: "Eres española, ¿verdad?" Total que resulta que nos hemos debido ver en alguna reunión de españoles. Se llama Alberto y trabaja en Adidas. Con la tontería, ya somos 3 españoles en la misma planta.
Cuando ha llegado Joe, me ha pasado una página web con ofertas de vacaciones para después de Ramadán. Así que nos hemos pegado una horita viajando por e mundo. Pinta muy bien el de Malaysia, a ver si consigo organizarme.
Hemos tenido reunión con el que comercializa las webs internas de los hoteles Jumeirah, el Burj Al Arab, de 7 estrellas, entre ellos. En lugar de tener una revista en la mesa de la habitación, tienen una página web donde los que se hospedan en los hoteles pueden consultar restaurantes, centros comerciales, actividades, etc. Por supuesto, en el de 7 estrellas, tienes un portátil en cada habitación, faltaría más. Para mí, lo más increíble de todo, es que está siempre al 95% de ocupación, como mínimo. Este verano, que ha sido un poco bajo por lo visto, han estado al 92%. Y en España me preguntaban este verano si se estaba notando la crisis aquí. Creo que la respuesta es bastante clara.
El resto del día, muy tranquilo. He comido japonés, que hacía tiempo ya, y luego a seguir con el informe de Chanel.
Por la tarde, ha venido Rayan a echarse otra siestecita, que estaba reventado. Esta vez ha roncado y todo. No se lo creía cuando se lo hemos contado.
Después de trabajar, me he acercado al mall a mirar una cosa. Aún estoy con el jaleo de la mesa, a ver si lo dejo zanjado este fin de semana. Tengo que cerrar también el billete para Navidad. Que ya me dicen que el último trimestre del año pasa volando con las fiestas.
No tenía ningún plan especial esta noche así que me he quedado viendo Cinema Paradiso, que me la bajé hace tiempo. Era en italiano pero Osama me había puesto los subtítulos. Me ha encantado, es preciosa. Un poco triste pero muy bonita.
Y del sofá a la cama, da gusto vivir en un sitio tan pequeño :-)
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