martes, 29 de mayo de 2012

Dos años


Pues sí, hoy hace dos años que nos casamos, parece mentira con la cantidad de cosas que han pasado desde entonces.

Empezamos el día con sueño porque, a pesar de que la noche anterior había sido mejor, hemos vuelto a tener otra mala. En fin, habrá que armarse de paciencia hasta que la tos decida desaparecer.

Todas las mañanas leo las noticias en tres diarios españoles. Y hoy me he quedado hecha polvo al ver lo del incendio de Doha. Pobres niños pero, sobre todo, pobres padres. No me los quito de la cabeza. Mandarles mucho ánimo desde aquí y rezar mucho por ellos; es lo único que puedo hacer.

En la oficina no mucho que contar, seguimos en las mismas. Por la tarde he tenido mi supuesta revisión, que ha sido otro circo. Digo supuesta porque no hemos hablado nada de mi rendimiento laboral, de objetivos, de incremento salarial que me deben hace mas de 4 meses, etc. Vamos, en la línea a la que nos tiene acostumbrados la pareja directiva. Hasta que se me agote la paciencia y los mande lejos.

A las 4 en punto me he largado a casa, que no les quiero dar ni un minuto extra de mi tiempo. Miriam, tan contenta como de costumbre, estaba encantada en su parque jugando y bailando, que últimamente está hecha una peonza. La verdad es que espabila por días. Desde este fin de semana, no para de charlar en su idioma y bailar a su estilo. Nos partimos de risa con ella.

Ahora, como hace tanto calor, no bajamos hasta las 17:30, que ya el sol está mucho más flojo. Allí ha estado correteando a sus anchas y jugando con los juguetes de otros niños, que siempre pasa. Todos bajan un juguete y terminan con el de otro, típico. Excepto el hijo de unos franceses, que no trae ninguno y lo único que hace es gorronear los de otros. Me pone enferma pero por su actitud, es insoportable. Sobre todo porque su padre, que está abajo todas las tardes con el, no se ocupa del niño para nada. Al contrario, se queda en un banco con su teléfono y, muy de vez en cuando, levanta la cabeza. Ya ha habido un par de veces que lo ha perdido de vista, claro.

De vuelta a casa, he hecho unas magdalenas pequeñitas para la guardería. Mañana tienen una venta de dulces para un orfanato de Nepal. Mientras, charlita habitual con los abuelos y luego rutina diaria.

Osama me ha traído un ramo de flores precioso; ¡qué detallista es! Y me ha llevado a cenar a un Tailandés muy rico en el Hotel Palace. Me ha encantado el plan.

Y a casa prontito para poder descansar, que estamos los dos rotos. Esperemos que vaya mejor esta noche. 

jueves, 24 de mayo de 2012

Reencuentro con Gonzalo


Nada, seguimos despertándonos por las noches. Esta semana no ha tenido guardería ni domingo ni lunes porque tienen vacaciones de mitad de semestre. Un invento inglés de estos para no currar; y luego nos critican a los españoles por vagos, tiene narices.

Siento no seguir escribiendo tan frecuentemente pero es que esta semana no tengo ni fuerzas ni motivación. Físicamente, estoy hecha polvo con eso de no dormir la noche seguida desde hace 10 días. Y en la oficina sigo estando muy harta de ciertas cosas y politiqueos. Cada día se hacen las cosas peor. Ellos sabrán lo que hacen.

En fin, centrémonos en el jueves. Cómo estaré de dormida hoy que me he dejado la cartera en casa, una faena. Le he tenido que pedir prestados 50 dhs a Mahmoud para poder comer. Pero lo peor es que, al salir de la oficina, pretendía ir directa al Dubai Mall a comprar unas cosas que me hacen falta.

Por la mañana he recibido un correo que me ha alegrado el día. Gonzalo, un antiguo compañero de Madrid, está en Dubai y hemos quedado esta tarde para vernos, después de unos buenos 6-7 años. Me hace mucha ilusión.

Hemos tenido reunión con Pizza Hut y menos mal que iba con Chris, que ha pagado los taxis, jeje.

He bajado a comer con Roxie, que hacía tiempo que nos queríamos poner al día. Estos dos últimos días están siendo un pelín más frescos porque tenemos tormenta de arena. En vez de los 44 estamos a unos 36, no está mal.

A las 4 en punto me he largado a casa. Al final no voy a ir al mall porque estoy que me caigo, no puedo con mi alma. Aprovechando que Osama también llega pronto hoy, me quedo en casa descansando. A Miriam mejor no la bajamos porque no creo que la tormenta de arena le venga bien para la tos, lo que le faltaba.

Tampoco es que haya descansado mucho porque a las 18:30 iba camino del Dubai Mall para quedar con Gonzalo. Venía con un amigo y compañero suyo, Pablo. Nos hemos tomado un zumo en Mor Café mientras les contaba cosas curiosas de Dubai y comentábamos de la madre patria y del maravilloso sector en el que trabajamos.

Los he dejado en la entrada del Burj Khalifa, que habían quedado con el resto del grupo, y me he vuelto a casa volando. El tiempo de cenar algo e irme volando a la cama.

A ver qué nos depara el fin de semana. 

sábado, 19 de mayo de 2012

Aquí estoy


Sí, ya sé que prometí ser constante y llevo ya más 10 días sin escribir pero es que Miriam lleva ya varias noches despertándose con mucha tos e incluso echando un poco. A pesar de que el médico le recetó un jarabe, no le ha hecho mucho efecto. Y, claro, yo estoy muerta y a las 21:20 me meto en la cama de cabeza, rezando para que esa noche no se despierte. De momento, seguimos igual.

Este fin de semana nos hemos ido a un hotel a Ras Al Khaima, que es uno de los emiratos vecinos. El plan original era ir el fin de semana de Pascua pero lo tuvimos que posponer porque yo no paraba de vomitar.

Nos fuimos ayer después de comer y hemos vuelto por la mañana muy temprano porque la enana ha pasado una noche fatal. No sé si los baños de ayer en la playa, que le encantan, le han venido peor. El caso es que no ha parado de toser y es mejor volvernos a Dubai a ver si conseguimos que le vea la pediatra.

Durante el camino de vuelta, he intentado, sin mucho éxito, contactar con su médico pero no la pillo en ninguna de las dos clínicas en las que trabaja y no me contesta al móvil. Así que hemos decidido llevarla a un hospital nuevo del que nos han hablado muy bien.

Desde luego, no se puede ser más buena que ella porque nos han tenido allí desde las 11:00 hasta las 14:00, sin poder comer nada la pobre y ni se ha quejado; al revés, estaba como loca descubriendo cosas nuevas, era como un parque temático para ella.

Después de hacerle unas pruebas y ponerle la mascarilla esa para que respire mejor, nos hemos ido a casa con un virus; nada nuevo. El caso es que se le pase pronto, esperemos.

En el coche se ha quedado frita pero, al llegar a casa, ha decidido no dormir más. Aún estoy flipando con la energía que ha tenido toda la tarde, no sé de dónde saca las fuerzas porque al resto nos tiene agotados.
Osama ha intentado darle un paseo por abajo pero hace demasiada humedad y tose aún más así que el resto de la tarde la hemos pasado encerrados en casa.

A las 19:30 ha ido al baño de cabeza y, después de sus croquetas y su biberón, ha caído frita. A ver qué noche nos espera.

Nosotros hemos visto el primer set del partido de Nadal contra Ferrer y nos hemos ido a dormir pronto por lo que pueda pasar. 

martes, 8 de mayo de 2012

Tarde interminable


Nada, otra noche que se ha despertado la pobre sin poder respirar. Menos mal que, cuando le pongo las gotas, vuelve a caer, roque.

En general, ha sido un día raro. No sé, con náuseas, fatiga. Pensaba que ya estaban desapareciendo pero no. Sólo espero que sea la despedida final porque ya cansa.

A mediodía hemos tenido una conference call con el equipo de Carat global, que nos han enseñado el nuevo sistema para la aprobación de planes. En los últimos 10 minutos estaba, literalmente, con los ojos cerrados. No podía más del sueño. Y es que, por muy rollo que sea, siempre lo pueden hacer un poco más ameno.
A las 3 teníamos otra reunión pero, gracias a Dios, se ha suspendido. Habría sido ya el colmo.

He terminado la propuesta para Airfryer por fin, aunque ahora nos han retrasado de nuevo la presentación. Al final, parece que es el jueves por la mañana. Yo ya no me creo nada.

Me largo a casa con la idea de irnos de nuevo a la playa. Pero al llegar, me ha dicho Lakshmi que Miriam ha dormido sólo 45 minutos de siesta. Se ha debido despertar con una pesadilla o algo porque no paraba de llorar, por lo visto. Así que nada de playa, que la terminará de agotar.

Y menuda tarde más larga. Al principio, aún conseguía entretenerla. Pero, a partir de las 17:30 ha sido ya casi misión imposible. Esas dos horas han sido eternas. La llevamos abajo, pero no quiere jugar, en la silla también se queja. Con los juguetes de su cuarto no quiere nada, de hecho en cuanto entramos en su habitación se pone a llorar. Así que termino poniéndole un vídeo de Baby Einstein que, al menos, la entretiene. Pero sí que tiene que estar hecha polvo porque, cuando me ha visto con un bocatín, ni me ha pedido; cuando normalmente no para de decir “ma, ma, ma”. A las 19:25 ya la hemos bañado. Y, mientras la ponía el pijama, se le cerraban los ojos a la pobre. Así que se ha quedado frita mientras se tomaba la leche.

Osama me ha avisado que llegará tarde hoy, que no le espere despierta. Pobre éste también. Así que he cenado una cremita de espárragos y unos brócoli salteados mientras mi madre me contaba de la feria. También he terminado otra tarta de 3 chocolates, que mañana es el cumpleaños de Shakir.

Y me voy directa al sobre, que estoy muerta de estos días despertándome de madrugada. A ver si hoy hay suerte. Eso sí, antes de dormir, he echado toda la cena. Se ve que al personaje que llevo dentro no le ha parecido bien el menú. Ayyyyyyy. 

lunes, 7 de mayo de 2012

La niña de su padre


Pero qué dura es la vida de madre y, sobre todo, injusta. Esta mañana, antes de irme, he entrado en el cuarto de Miriam, que ya estaba despierta canturreando. No me ha hecho demasiada fiesta, es más, miraba a la puerta. Sabe que su padre es el que la lleva a la guardería así que, cuando lo ha visto entrar, literalmente se le ha iluminado la cara. Ya no existía nadie más en su habitación. De hecho, cuando le he echado los brazos para sacarla de la cuna, me los ha movido muy educadamente para irse directa a Osama.
Digo que es injusta porque, ¿quién se levantaba a las 3 de la mañana porque tenía la nariz bloqueada? Y le he puesto sus gotas, la acurruqué un poco y la volví a meter en la cuna. En fin, como dice mi madre, así es la vida y sólo te lo agradecerá cuando tenga sus propios hijos. No sé si con esta frase me estará soltando una indirecta, jeje.

En la oficina hemos seguido perfilando la propuesta para la Airfryer. Después de comer tuvimos reunión con Avent, que hacía tiempo que no nos veíamos.
Ya de vuelta, he terminado un par de cosas rapidito para poder irme pronto. Que hoy llevo a Miriam a la playa, a ver si se le van esos mocos de una vez.

No ha entendido muy bien dónde íbamos cuando le nombraba la playa. A ella, en ese momento, lo que le importaba era cruzar la puerta de la calle. Pero, cuando ya hemos llegado, estaba emocionada, señalando el mar y diciendo como una cateta: “aaaaaba”. En cuanto le hemos puesto el bañador, se ha ido directa al agua, sin pensarlo. Como aquí no hay olas, la sentamos en la orilla y estaba entretenidísima echando arena y agua en el cubo. Luego ha empezado a echarse arena en el pelo; tenía que liarla de alguna manera. Aunque su momento estelar ha sido cuando, andando por la arena seca, se ha caído y ha terminado con toda la cara llena de arena. Como la pobre es tan buena, ni se quejaba.

Se ha unido al plan Nacho, un sevillano recién llegado a Dubai. Es amigo de unos amigos de Jerez de toda la vida y, después de charlar por teléfono durante mes y medio, hemos conseguido conocernos por fin.

Después de la tarde playera, hemos llegado a casa para hablar con mis padres y directas al baño. Como es normal, ha caído rota en la cuna. Espero que esta noche no se despierte la pobre.

Osama sigue con lío en la oficina y ha llegado justo para cenar. A ver si terminan pronto con los números, que el pobre está agotado. 

domingo, 6 de mayo de 2012

Empezando bien la semana


Vaya nochecita que se ha pegado la enana de la casa. De 00:30 a 02:45 tenía una juerga montada en su cuna: carcajadas a todo trapo, canturreos, balbuceo, etc. Empiezo a creer en la película de Toy Story. Debe ser que su osito se vuelve humano después de medianoche. Porque eso es todo lo que tiene en la cuna. He ido una vez a su cuarto para decirle que estas son horas de dormir y me ha recibido de pie y con una sonrisa de oreja a oreja, como si fueran las 9 de la mañana vamos. Casi me da algo. Como es normal, he estado todo el día sin levantar cabeza, ¡qué sueño Dios mío!

En la oficina nada que destacar, la misma pelea de todos los días. Ahora nos ha tocado con un soporte, Baby Center, que no hay forma de que nos contesten a los correos y la campaña para Avent tendría que haber estado online el viernes pasado.

Luis ha vuelto después de 3 semanas de baja porque el pobre tenía sarampión. Lo ha debido pasar bastante mal el pobre.

He comido con Rita, que hacía tiempo que queríamos quedar pero no lo conseguíamos. Es una compañera peruana, así que podemos desconectar un poco del inglés y cotillear bien a gusto en español.

Hoy en la guardería tenían visita de un grupo de percusionistas con sus tambores. Creo que la loca de la colina lo ha pasado en grande. Y este jueves nos han dicho que tienen sesión de piscina, habrá que verla, con lo que le gusta el agua.

Por la tarde ya me ha entrado el sueño de verdad, no podía aguantar los ojos abiertos. Menos mal que a las 16:15 ya me largo a casa.

He bajado con Miriam al patio, que hoy no se estaba demasiado mal. Allí ha estado jugando con Margarita, una niña portuguesa de dos años. Su padre me comentaba que llegaron en enero y, el pobre, no daba crédito cuando le decía que este tiempo es primavera para lo que nos espera en un par de meses. Creo que lo he dejado deprimido para el resto de la tarde.

A las 18:30 ya nos hemos subido, que Miriam está reventada, no me extraña. Charlamos un rato con mis padres desde casa de tía Blanca y directa al baño, que hoy llega a la cuna derrapando.

Ha cenado un par de croquetas, que le vuelven loca, su biberón y al sobre. Nosotros hemos cenado detrás y, aunque son las 21:15, me voy a dormir, que no puedo con mi alma. 

sábado, 5 de mayo de 2012

Terminando la peli


He amanecido a las 6:40 con los canturreos de Miriam. Menos mal que se ha vuelto a dormir hasta las 9, que se ha despertado como una moto claro.

Una vez arreglados todos, nos hemos ido a la calle. Cada uno pilla un camino porque yo tengo que ir a Satwa a recoger unos trajes y Osama ha decidido preparar la comida y se va a por sus exóticos ingredientes.

Yo me he llevado a Miriam, que es más fácil manejarla que en un supermercado. Hemos recogido también una camisa de Osama. Y, la verdad, la pobre enana no puede ser más buena. Con 36 grados que hacía y teníamos que andar unos 200 metros de un sastre a otro. No se ha quejado lo más mínimo.

Pero ha llegado a casa reventada, eso sí. No quería ni comer pero se ha terminado todo la tía. Y, en seguida, a dormir la siesta mientras nosotros preparábamos unos noodles con verduras y pollo. Estaban muy ricos, la verdad.
No hay nada como, después de comer, tirarse en el sofá un ratito y ver una peli de estas que yo llamo “de no pensar”. Pues justo estaban poniendo una de esas así que genial.

Miriam ha amanecido a las 4:15, como una campeona. Después de merendar, nos hemos ido abajo a dar un paseo y grabar un vídeo que tengo que enviar a la Alumni de la Universidad.

No hemos parado de reírnos con el terremoto este que tenemos por hija. Ha aprendido la palabra mágica de su vida: “ma” Y así se pega todo el día, sobre todo si ve comida a su alrededor. Me ha visto con un zumo de manzana y, rápida y veloz como el viento, se acercaba diciendo “ma, ma, ma” sin parar. Es un caso.

Ya de vuelta a casa, he estado preparando la comida de Miriam para la semana y luego hablado con mis padres, que tienen a mi abuela en casa. Se ha quedado encantada de la vida porque su bisnieta le ha mandado un beso con la manita. Y eso que es la número 29 creo.

Acostada la enana, hemos cenado unas pechugas de pollo muy ricas con espárragos verdes. Y por fin, hemos terminado de ver la peli que empezamos anoche. La verdad es que me ha gustado mucho y, aunque suene increíble, me recuerda bastante a lo que se vive en algunas familias de aquí. Parece mentira que hayan pasado más de 50 años y, en algunas partes del mundo, no se haya evolucionado. Así de triste.

En fin, esto es lo que ha dado de sí el fin de semana.